Las habilidades, pegada y buen boxeo, pueden convertirse en una barrera para conseguir los grandes combates y las carteleras espectaculares, que conduzcan a contratos millonarios. Buen ejemplo de ello es el invicto campeón mundial estadounidense, Demetrius Andrade, quien se lamenta por las esquivas de sus colegas de la élite.

Dueño desde hace tres años de la faja mediana de la Organización Mundial (OMB), “Boo Boo” Andrade (30-0-0, 18 KOs) reta casi a diario a los otros monarcas de las 160 libras, sin éxito, porque hoy en día la “protección” a las máximas figuras, encuentra complicidad en los principales organismos sancionadores, que igualmente en favor de sus intereses hacen “la vista gorda” ante los justos reclamos de los púgiles y de la afición, en aras de que se efectúen los mejores combates en cada categoría de peso.

Molesto por la situación, pero con el propósito de mantenerse en activo, Andrade, ya con 33 años, ha tenido que recurrir al irlandés Jason Quigley (19-1-0, 14 KOs), quien tiene un solo revés, pero ocupa el décimo puesto en la clasificación de la OMB, en las 160 libras.

Hijo de padres de Cabo Verde, aunque nacido en Providence, Rhode Island, Andrade chocará con Quigley, de Ballybofey, Irlanda, el 19 de noviembre, en la SNHU Arena, de Manchester, condado de Hillsborough, en el estado de New Hampshire, donde el norteño expondrá por quinta ocasión la faja de la OMB.

“Era el único que estaba dispuesto a dar un paso al frente”, se lamentó Andrade, al explicar porqué efectuará esta defensa de la corona ante el europeo, radicado en Los Ángeles. “Es terrible, no puedo darme el lujo de elegir a los muchachos, así que voy contra cualquiera que esté dispuesto a luchar, porque necesito mantenerme activo”.

Monarca del orbe en las filas amateur en 2007, Andrade se alzó con la faja vacante súperwelter de la Organización Mundial (OMB), seis años más tarde, al derrotar por fallo dividido, al armenio Vanes “Pesadilla” Martirosyan, en 2013, en Corpus Christi, Texas,

En 2017, Andrade añadió la corona “regular” de las 154 libras, correspondiente a la Asociación Mundial (AMB), por otra decisión alterna frente al ecuatoriano Jack “Golden Jack” Culcay, en Alemania.

Al siguiente año, Andrade conquistó el título vacante mediano de la Organización Mundial (OMB), al imponerse por fallo unánime al namibio Walter Kautondokwa, en la TD Garden Arena, de Boston.

Al referirse a su próximo combate, el zurdo norteño elogió al irlandés; “Jason Quigley está calificado mundialmente, tiene buen pedigrí amateur, así como habilidades decentes y viene a pelear. Me quito el sombrero ante él, porque en realidad está dispuesto a subir al ring conmigo, lo cual no se puede decir de ninguno de estos otros supuestos tipos que están en la cima de la división. Sin embargo, el 19 de noviembre le mostraré que este deporte tiene niveles”.

Andrade refutó las críticas que ha recibido por enfrentar a un peleador de poca relevancia en la categoría: “Seguir ganando. Es todo lo que puedo hacer”, dijo Andrade al referirse a su duelo con Quigley. “Entrar allí, hacer mi trabajo, lucir sensacional, salir saludable y luego pasar al siguiente rival”.

Durante semanas y meses, Andrade ha lanzado retos a varias de las principales púgiles de las 160 libras, entre ellos, el gemelo estadounidense Jermall Charlo (31-0-0, 22 KOs), actual propietario del cinturón del Consejo Mundial (CMB), en su misma división.

“Charlo, no sigas con las palabrerías, inventando excusa tras excusa”, expresó el zurdo de Providence. “Deja la política a un lado. Vamos al grano. Eres un luchador, peleemos hermano”.

También Andrade ha arremetido contra “GGG” Golovkin (41-1-, 36 KOs), quien ostenta la faja de la Federación Internacional (FIB) y acordó un pleito de unificación con el japonés Ryota Murata (16-2-0, 13 KOs) para el 28 de diciembre, en Kobe, Japón, aunque todavía la plataforma digital DAZN no ha dado el visto bueno para que se efectúe el combate.

Murata, de 35 años, conquistó el título “regular” de la AMB al anestesiar en la revancha al estadounidense Rob “Bravo” Brant, en julio de 2019. Tras dos victorias, ambas por la vía del cloroformo, fue elevado a “súper campeón”, por el Comité de Campeonatos de ese organismo, en enero de este año 2021.

“GGG, ¿dónde estás? Unifica con Murata y luego pongamos los tres cinturones en juego el año que viene”, le espetó Andrade al kazajo Golovkin, de 39 años, asentado desde hace años en Los Ángeles, California.

De acuerdo con múltiples comentarios, Golovkin no está interesado en el combate de unificación con Andrade, por lo que el norteamericano continuó las críticas al kazajo: “Él (Golovkin) no me enfrentará. Y le digo a (la plataforma digital) DAZN, hagan que suceda la unificación. También le pregunto a Tom Loeffler (promotor) ¿no tienes suficiente confianza en tu muchacho? Sí, esto es un reto directo a Tom, a Jonathan Banks (entrenador) y también a GGG”.

Andrade recalcó que no posee una bola de cristal para predecir que ocurrirá en el futuro y cuál será la posición de los otros boxeadores que se encuentran bajo la tutela de las compañías Showtime o Top Rank.

“Solo pregunto: ¿Cuál es la solución para que nos enfrentemos? ¿Cuánto tiempo más evitarán ese combate contra mí los púgiles de las 160 e incluso 168 libras como Golovkin, Charlo y Canelo Álvarez? La respuesta la tienen ellos y sus representantes”.

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