Tanto por lo que significa en prestigio boxístico como en ganancias, el nombre del astro mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, rey indiscutido de los súpermedianos, está presente en infinidad de conversaciones de los púgiles y los representantes que pertenecen a esa categoría, al igual que aquellos que compiten en los medianos (160) y en los semipesados (175).

Y en esa larga lista de potenciales aspirantes, sobresale el estadounidense David “El Bandera Roja” Benavidez (24-0-0, 21 KOs), ex campeón del orbe, ubicado en el primer lugar en el ranking del Consejo Mundial (CMB) y sexto en el de la Federación Internacional (FIB), ambos en las 168 libras.

Sin embargo, a Benavidez, de 24 años y descendiente de mexicanos, el destino le ha jugado una mala pasada, cuando ya estaba en camino de convertirse en retador obligatorio de Canelo Álvarez (57-1-2, 39 KOs), después que el astro de Guadalajara anestesió en el undécimo asalto al norteamericano Caleb “Manos Dulces” Plant (21-1-0, 12 KOs), el pasado 6 de noviembre, en la Grand Garden Arena, del hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

Benavidez tenía previsto enfrentar al venezolano José Uzcátegui, este 13 de noviembre, en el Foot Print Center, de Phoenix, Arizona y transmisión por la cadena Showtime, en duelo eliminatorio, que convertía al ganador en rival automático de Canelo.

Pero el azar intervino para echar por tierra, al menos momentáneamente, los sueños de Benavidez, pues “Bolivita” Uzcátegui (31-4-0, 26 KOs) dio positivo a un medicamento prohibido el 27 de octubre y la posibilidad del choque frente al pelirrojo mexicano queda ahora con más preguntas que respuestas. 

De acuerdo con informaciones de medios de prensa, la Asociación Voluntaria Antidopaje (VADA, en inglés) reportó que Uzcátegui mostró trazos de la eritropoyetina recombinante (rEPO), una poderosa sustancia que mejora el rendimiento y aumenta el suministro de oxígeno en sangre y la resistencia. 

Inicialmente, el choque estaba previsto el 28 de agosto, pero hubo que trasladarlo de fecha, cuando Benavidez dio positivo al COVID-19.

Para mantener a Benavidez en la cartelera, sus representantes buscaron a un púgil suplente de última hora: el también estadounidense Kyrone Davis (16-2-1, 6 KOs), quien a priori no representa un peligro para el ex campeón mundial, pero permite que aproveche el entrenamiento y sin dilación su trayectoria competitiva.

Davis, de 26 años y oriundo del condado Monmouth, en Nueva Jersey, viene de un triunfo unánime ante su coterráneo Martez McGregor, el 5 de septiembre, en Armory, Minneápolis, Minnesota, en la división semipesada.

“Desde que regresé de mi suspensión, todas mis victorias han sido por nocaut, y eso continuará con Kyron Davis”, dijo Benavidez. “Mi plan es verme impresionante, derribándolo entre el quinto y noveno asalto”.

En su anterior ascenso al cuadrilátero, Benavidez aplicó el cloroformo en el undécimo asalto al norteamericano Ronald “Akeem” Ellis, el 13 de marzo pasado, en la ciudad de Uncasville, Connecticut.

Como un disco rayado, Benavidez insiste en cruzar guantes con Canelo, al que considera el “pez gordo” que todos quieren atrapar, aunque subraya que es el único que posee todos los atributos para derrotar al mejor libra por libra del momento, de acuerdo con el criterio de la mayoría de los sitios especializados.

“Sé que puedo lastimar a Canelo”, dijo Benavidez, en reiteración al combate que podría catapultarlo hacia la cima. “Soy el boxeador que le dará a Canelo el combate más difícil que haya tenido, incluso el de Gennady Golovkin, quien mezclaba golpes corporales, de fuerza y precisos”.

Al hacer un análisis de sus virtudes en la disciplina, Benavidez expresó que posee mucha fuerza en sus puños, que es preciso en los golpes rectos, tiene velocidad y es muy efectivo en los disparos a la anatomía de sus adversarios.

En cuanto a lo que considera ventajas indiscutibles frente al pelirrojo de Guadalajara, Benavidez señaló que “soy más alto, mis brazos son más largos y soy mucho más joven. Junto a todo ello, esta pelea es algo que he querido durante toda mi vida y ahora estoy muy cerca de que ocurra. Estoy motivado por entrar al cuadrilátero y salir de allí con la victoria sobre Canelo”.

Al margen del optimismo de Benavidez, primero debe imponerse a Davis y después esperar a que el Consejo Mundial (CMB) lo mantenga como retador obligatorio del Canelo, quien seguramente tendrá sus propios objetivos, en los que podrían no estar incluido “El Bandera Roja”, porque en este complejo mundillo del boxeo, los intereses siempre van por encima de los méritos.

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