El destino, o más bien una sustancia prohibida en el boxeo, le han jugado una mala pasada al potente pegador David Benavidez, quien tenía previsto enfrentar al venezolano José Uzcátegui, este 13 de noviembre, en el Foot Print Center, de Phoenix, Arizona y transmisión por la cadena Showtime.

Para el invicto “El Bandera Roja” Benavidez (24-0-0, 21 KOs), el pleito ante “Bolivita” Uzcátegui (31-4-0, 26 KOs) tenía una enorme trascendencia, pues de salir victorioso, como pronosticaban la inmensa mayoría de expertos, lo convertiría en retador obligatorio del ganador entre el súperastro mexicano Saúl “Canelo” Álvarez y el estadounidense Caleb “Manos Dulces” Plant, señalado este 6 de noviembre, en Las Vegas.

Según se había estipulado, el duelo entre Benavidez y Uzcátegui era una eliminatoria por el título súpermediano del Consejo Mundial (CMB) de Canelo y el de la Federación Internacional (FIB), de Plant. 

Pero el azar intervino para echar por tierra, al menos momentáneamente, los sueños de Benavidez, pues el sudamericano Uzcátegui dio positivo el 27 de octubre a un medicamento no autorizado y la posibilidad del choque frente al pelirrojo mexicano queda ahora con más preguntas que respuestas. 

De acuerdo con informaciones de medios de prensa, la Asociación Voluntaria Antidopaje (VADA, en inglés) reportó que Uzcátegui tuvo trazos de la eritropoyetina recombinante (rEPO), una poderosa sustancia que mejora el rendimiento y aumenta el suministro de oxígeno en sangre y la resistencia. 

Inicialmente, el choque estaba previsto el 28 de agosto, pero hubo que trasladarlo de fecha, cuando Benavidez dio positivo al COVID-19.

Para mantener a Benavidez en la cartelera, sus representantes encontraron a un púgil suplente de última hora: el también estadounidense Kyrone Davis (16-2-1, 6 KOs), quien a priori no representa un peligro para el ex campeón mundial, pero permite que aproveche el entrenamiento y sin dilación su trayectoria competitiva.

Davis, de 26 años y oriundo del condado Monmouth, en Nueva Jersey, viene de un triunfo unánime ante su coterráneo Martez McGregor, el 5 de septiembre, en Armory, Minneápolis, Minnesota, en la división semipesada.

Ubicado en la cima de la clasificación del Consejo Mundial (CMB) y sexto en la de la Federación Internacional (FIB), Benavidez viene de anestesiar en el undécimo asalto al norteamericano Ronald “Akeem” Ellis, el 13 de marzo pasado, en la ciudad de Uncasville, Connecticut.

Benavidez, quien debutó en las filas profesionales a los 17 años, lo hizo por la puerta grande con nocaut en el primer asalto ante Erasmo Moreno, en Puerto Peñasco, Sonora. A continuación y como prueba de su virtuosismo, eliminó a 16 rivales por la vía del cloroformo en los primeros 17 ascensos al cuadrilátero. 

Por designios del azar, que despejó el camino, Benavidez conquistó la corona súper mediana del Consejo Mundial (CMB), al vencer por fallo dividido al rumano Ronald Gavril (20-3-0, 16 KOs), el 8 de septiembre de 2017, en el Hard Rock Hotel y Casino, de Las Vegas, donde el norteño besó la lona en el primer asalto, pero consiguió votaciones favorables de Dave Moretti (117-111) y Adalaide Byrd (116-111), en tanto Glen Trowbridge (116-111) se inclinó por el europeo.

El triunfo convirtió a Benavidez, aún con 20 años, en el boxeador más joven de la historia en ostentar un cinturón ecuménico en la categoría de 168 libras.

Más convincente resultó Benavidez en la revancha, disputada en febrero de 2018, en el también lujoso Mandalay Bay y Resort, de la Ciudad de los Casinos, donde los tres oficiales le ofrecieron el respaldo, con puntuaciones de 120-108 (2) y 119-109. Parecía que su trayectoria hacia la consagración estaba asegurada. 

Sin embargo, siete meses después, en una prueba aleatoria efectuada por la Asociación Voluntaria Antidopaje (VADA, en inglés), Benavidez dio positivo a la sustancia prohibida Benzoilecgonina, un ingrediente clave de la cocaína, por lo que fue despojado del título y suspendido seis meses de cualquier actividad competitiva.

En adición, el Consejo Mundial (CMB) ordenó que el cinturón mundial quedara vacante y se concediera al vencedor del combate entre el estadounidense Anthony “El Perro” Dirrell  y el turno Avni “Mr. Robot” Yildirim, entonces los dos ocupantes de la cima del ranking en la división. Ese duelo se efectuó el 23 de febrero de 2019 y Dirrell salió con el brazo en alto por abandono de su rival, en el décimo capítulo, en Minneapolis, Minnesota.

El regreso de Benavidez fue por la puerta grande: noqueó a su coterráneo J´Leon Love en menos de dos minutos del segundo asalto, el 16 de marzo de 2019, en el AT&T Stadium, de Arlington, Texas.

Y el 28 de septiembre de ese mismo año, igualmente anestesió en nueve episodios al entonces monarca Anthony Dirrell, en nueve rollos. Una herida en el sexto round sobre el ojo derecho, debido a un golpe limpio, obligó a la esquina del titular a detener las acciones después del noveno asalto.

Nuevamente, Benavidez perdió el cinturón ecuménico al entrar con casi tres libras de sobrepeso el día previo de pelear contra el colombiano Roamer Alexis Angulo, al que aplicó el cloroformo en el décimo round, el 15 de agosto del pasado año, en la misma sede donde se impuso a Ellis.

En ese momento, Benavidez debía cruzar guantes en forma obligatoria con el turco Yildirim, ocupante del primer lugar en la clasificación del CMB. Pero una lesión durante los entrenamientos, obligó al europeo a ceder su derecho a ese pleito en forma temporal.

Para llenar la vacante del título, el CMB decidió que el cinturón quedaría en manos del ganador entre el astro mexicano Saúl “Canelo” Álvarez y el invicto zurdo inglés Callum “Mundo” Smith, efectuado el 19 de diciembre, del pasado año, en el Alamodome, de San Antonio, Texas.

Inferior en siete pulgadas de estatura, Álvarez (55-1-2, 37 KOs) se impuso inobjetablemente a Smith (27-1-0, 19 KOs), quien cedió al tapatío la faja de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), en su poder desde tres años antes.

Carente de una trayectoria destacada y lejos de los mejores de la división de 168 libras, con Davis como rival de emergencia, se dilatan los sueños del “Bandera Roja” Benavidez de reconquistar la corona de la división.

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