Tras un convincente triunfo, el ruso Radzhab Butaev tendrá varios meses de espera en Brooklyn, Nueva York, donde reside, antes de conocer quién será su rival obligatorio, en lo que se convertirá en la definición de la súpercorona corona welter, de la Asociación Mundial (AMB).

Conocido por el sobrenombre de “La Serpiente Pitón”, Butaev (14-0-0, 11 KOs) anestesió en el noveno asalto al estadounidense Jamal “Shango” James (27-2-0, 12 KOs), a quien arrebató la faja “regular” de ese organismo, el 30 de octubre, en el Mandalay Bay Resort, de Las Vegas.

Casi dos años antes, Butaev, también llamado por el mote de “Sin Piedad”, tuvo otra oportunidad de obtener el cinturón, entonces vacante, de la AMB, pero sucumbió por fallo unánime ante su coterráneo, el zurdo Alexander Besputin (15-0-0, 11 KOs), el 30 de noviembre de 2019, en el Casino de Monte Carlo, en el Principado de Mónaco.

En esa ocasión, los jueces otorgaron tres boletas idénticas de 116-112, pero unos días después se informó que el ganador había dado positivo a Ligandrol, una sustancia prohibida que utilizan los físico culturistas para el aumento de la masa muscular, al tiempo que reduce la grasa del cuerpo. De ahí que el organismo determinó dejar sin resultado el pleito (NC).

Aunque Butaev no consiguió derribar a James, el árbitro Celestino Ruíz decidió detener las acciones en los instantes finales del noveno asalto, cuando el europeo pegaba con impunidad al norteño, quien lucía totalmente agotado y se protegía con sus guantes de la golpiza. Quedaban 48 segundos cuando el tercer hombre sobre el cuadrilátero dijo “no más”.

“Esta victoria es muy importante para mí”, dijo Butaev todavía sobre el ring.”Es un gran primer paso y estoy muy feliz, porque siempre ha sido mi sueño en convertirme en campeón mundial”.

Ahora el flamante monarca “regular”, debe esperar que se efectúe el combate entre el cubano Yordenis Ugás (27-4-0, 12 KOs) y el lituano Eimantas Stanionis (13-0-0, 9 KOs), quienes chocarán en forma obligatoria, por la injustificada decisión de la AMB. El que salga con el brazo en alto entre Ugás y Stanionis, se enfrentará a Butaev para definir el súper campeón welter de la AMB.

Esa faja se encuentra en poder del caribeño Ugás, otorgada por la AMB después que el anterior propietario, el súperastro filipino Manny “PacMan” Pacquiao no la sometió a prueba durante dos años.

Para que no quedaran dudas de la legitimidad de su título, Ugás venció inobjetablemente por fallo unánime al filipino, el 21 de agosto, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, pleito que fue transmitido internacionalmente por la cadena FOX.

James, de 33 años y nacido en Minneápolis, Minnesota, se alzó con el cinturón interino, al doblegar por unanimidad al guadalupeño, asentado en Puerto Rico, Thomas Dulorme, en agosto del año pasado, en Los Ángeles, California.

Un tiempo después, James fue reconocido como “campeón regular”. Su único fracaso anterior se lo había propinado, cinco años atrás, el cubano Ugás, también por la coincidencia de las tres boletas de los jueces, en Verona, Nueva York. El revés ante Butaev es el primero que sufre James por la vía del cloroformo, en 11 años como púgil profesional.

James y su equipo de trabajo consideraron que el árbitro Ruíz se apresuró al detener la acciones, aunque la mayoría de los que observaron el pleito estimaron que no se encontraba en condiciones para seguir. “Estoy bien, pero esta no fue mi noche”, dijo James, momentos después del fracaso. “Lamento no haber podido regresar con mi faja a Minneápolis.

Antes de la arbitraria exigencia de la AMB, Ugás tenía intenciones de buscar la unificación con los otros campeones mundiales, aunque dado el calendario de sus colegas, sería poco probable que se concretara alguno de estos pleitos este año.

Al referirse a la decisión de la AMB, Ugás expresó su malestar a través de un comunicado en las redes sociales: “Pienso que es una falta de respeto a mi país, a mi familia, a mis seguidores y a mi equipo, porque soy campeón en mi primera defensa del título”, dijo Ugás. “Acabo de ganarle a una leyenda como Manny Pacquiao”.

En su exposición grabada, Ugás se pregunta cómo es posible que la organización tenga “un trato diferente” con él, pero al mismo tiempo asegura que “mi equipo y yo vamos a llegar hasta las últimas consecuencias por nuestros derechos”.

Ugás mencionó que su trayectoria para conquistar el título no deja margen a dudas, pues alcanzó la faja vacante regular, al imponerse por fallo dividido al norteamericano Abel Ramos (27-4-2, 21 KOs) y más tarde fue reconocido como súpercampeón ante la inactividad del filipino, al que venció el 21 de agosto.

Nacido en la oriental provincia de Santiago de Cuba y asentado en Miami, en el sur de Florida, Ugás precisó que existen 14 campeones y ninguno “tiene peleas obligatorias impuestas”, ni tampoco en el próximo ascenso al cuadrilátero lo harán en busca de la unificación.

Durante su declaración, Ugás precisó que “respeto a todos los peleadores. Pero ¿qué ha hecho Stanionis en 13 peleas, de las cuales cuatro han sido con peleadores con más derrotas que ganadas y solo 4 años de carrera”.

E insistió: “su victoria más grande (de Stanionis) fue hace dos meses contra (el guadalupeño Thomas) Dulorme, al que yo le gané hace 5 años, para tener una oportunidad por el título de supercampeón de la AMB”.

La decisión de la AMB establece que si algún boxeador (en este caso Ugás) se niega a participar en la defensa obligatoria, su título quedará vacante, o puede ser degradado o removido de la clasificación.

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