Tras el convincente triunfo del implacable mexicano Emanuel Navarrete, por justo fallo unánime ante el estadounidense Joet González, se dispararon las especulaciones sobre la posibilidad de un duelo de unificación con el talentoso zurdo estadounidense Gary Russell Jr., monarca del Consejo Mundial (CMB), en las 126 libras.

Con un ataque constante, “El Vaquero” Navarrete (35-1-0, 29 KOs) provocó varias laceraciones en el rostro de González (24-2-0, 14 KOs), quien no cedió ante la presión del mexicano, ni siquiera por la enorme inflamación de su ojo derecho, ocurrida en los inicios del pleito, el 15 de octubre, en la Pechanga Arena, de San Diego, California.

Para Navarrete, de 26 años y oriundo de San Juan Zitlaltepec, en el estado de México, fue la tercera defensa exitosa del cinturón pluma de la Organización Mundial (OMB), que ostenta desde octubre del pasado año, cuando lo obtuvo frente a su coterráneo Rubén Villa, en La Burbuja, del hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

“Fue una pelea muy cerrada, pero creo que la diferencia entre nosotros fue el acondicionamiento”, dijo Navarrete en su entrevista posterior a la pelea. “Lo lastimé, pero cada vez que regresaba, también me lastimaba con sus impactos”.

Uno y otro habían prometido destruir la anatomía del otro. Y con esa premisa, ambos ofrecieron una guerra interminable, que favoreció al azteca por mayor cantidad de golpes y de superior fortaleza a lo largo de los 12 asaltos.

Igualmente, Navarrete dio muestras de una superior agresividad, experiencia y constancia en el ataque, que le valió el reconocimiento de los tres jueces, dos por votaciones de 116-112 y el otro por 118-110.

Los números reportados por la empresa CompuBox ofrecen una visión de lo ocurrido sobre el cuadrilátero: Navarrete lanzó 979 golpes (más de 80 por asalto), de ellos 272 hicieron diana en el cuerpo de su rival, en tanto éste soltó los puños en 667 oportunidades e impactó en 169 ocasiones.

Finalizada la reyerta, Navarrete expresó cuáles son sus intenciones inmediatas en el boxeo.

“Ha sido un viaje emocionante hasta ahora, y de ahora en adelante quiero las peleas más grandes”, dijo Navarrete.

Esas “peleas grandes” podrían ser en pleito de unificación contra el peleador de guardia zurda, el norteamericano Gary Russell Jr. (31-1-0, 18 KOs), monarca del Consejo Mundial (CMB), propietario de la faja pluma desde marzo de 2015, cuando anestesió en el cuarto asalto a Jhonny González, en Paradise, Nevada.

El único revés de Russell, de 33 años y nacido en Washington D. C., se lo infligió el no menos virtuoso ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko, en junio de 2014, cuando ambos disputaban la corona vacante de la OMB, que ahora exhibe Navarrete.

Sería un exquisito manjar entre un boxeador muy fuerte, incansable, agresivo, que lanza constantemente sus golpes y desgasta a sus adversarios, frente a un artífice de la técnica, de gran habilidad y rapidez felina, a lo que une precisión en sus impactos.

En este peso Navarrete es sin dudas, un oponente muy duro, que carece de un estilo elegante, pero es muy eficaz en los ataques y con un poder de fuego en sus puños, muy superior al promedio de los que compiten en 126 libras.

Lo demostrado hasta ahora por Navarrete en la categoría pluma, después de un exitoso paso por los súpergallos, donde también reinó anteriormente, es que lanza sus puños desde ángulos que resultan muy incómodos para sus rivales a los que daña por su potencia y alto volumen.

Previo a su combate con Joet González, Navarrete, que ahora suma 30 triunfos desde su fracaso, en 2012, se impuso por nocaut técnico en el duodécimo episodio, al puertorriqueño Christopher “Pitufo” Díaz, en Kissimmee, Florida, donde lanzó 744 golpes en la primera defensa del título.

En un análisis estrictamente técnico, las posibilidades de vencer Navarrete a Russell Jr. serían escasas. Pero hay aspectos en el boxeo que compensan las deficiencias, como son el permanente golpe, la determinación, el coraje y el poder de fuego, que son armas indiscutibles del mexicano.

¿Quién ganará entre Navarrete y Russell Jr.? Difícil respuesta. Pero si ocurre el pleito, será de enorme interés para los fanáticos, porque estarán encima del cuadrilátero dos púgiles con características opuestas, que se complementan y darán lo mejor de sí para llevarse la victoria.

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