Después de varios meses de una exigente preparación y un convincente triunfo por nocaut frente al norteamericano Deontay Wilder, el británico Tyson Fury, monarca de la división pesada del Consejo Mundial (CMB), afirmó que tomará un descanso para estar junto a su familia durante algunas semanas.

Invicto en 32 combates, “El Rey Gitano” Fury (31-0-1, 22 KOs) y “El Bombardero de Bronce” Wilder (42-2-1, 41 KOs) ofrecieron un emocionante combate, el 9 de octubre, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, donde hubo caídas de ambos y un espectacular nocaut después de 1:10 minutos del undécimo asalto, favorable al nacido en Manchester, Inglaterra.

A punto de cumplir 36 años el 22 de octubre, Wilder comenzó agresivo el pleito desde el campanazo inicial, dirigiendo sus puños hacia las zonas blandas de Fury, quien poco a poco fue imponiendo su mejor boxeo, superior peso (casi 40 libras de diferencia), mayor fortaleza y un aspecto que se puso de manifiesto en las postrimerías del duelo: exquisita preparación física.

Constantes y fuertes intercambios matizaron la tercera pelea entre ambos mastodontes, que ahora exhibe un saldo de dos victorias y un empate, favorable al inglés, superior también en tres pulgadas de estatura (6´9 por 6´6) y dos en extensión de sus extremidades superiores (85 pulgadas por 83).

Cada impacto de uno y otro recibió el respaldo en los graderíos de la instalación, donde asistieron casi 16 mil espectadores, en la que puede considerarse el pleito más emocionante por el título mundial de la categoría pesada en los últimas décadas y entre los mejores de todos los tiempos.

Fury aventajó ampliamente a Wilder en la cantidad de impactos. En total llegó a la anatomía del norteño en 150 ocasiones y su rival lo hizo en 72, una gran diferencia que evidencia lo ocurrido sobre el cuadrilátero. Y en los decisivos golpes de poder, también CompuBox recogió en sus estadísticas la superioridad del británico, quien pegó 114 veces al estadounidense, en tanto éste lo hizo en 63 oportunidades.

Al tumbar al “Bombardero de Bronce” por vez primera en el tercero, el “Rey Gitano” logró que miles de gargantas enmudecieran, en tanto los seguidores del británico dieron un grito de inmensa alegría.

Pero en el siguiente, hubo un giro de 180 grados, cuando Wilder envió a Fury par de veces a la lona, en lo que vislumbraba un dominio posterior de las acciones para el nacido en Tuscalosa, Alabama.

No obstante, Fury no dio muestras de estar en malas condiciones, sino por el contrario, tomó nuevamente el control de las acciones y a partir del sexto episodio, aplicó un constante castigo a Wilder, quien a pesar de estar exhausto, por momentos consiguió responder con fortaleza.

Desde el séptimo, Wilder luchaba como un guerrero contra el cansancio y la golpiza que había recibido, para mantenerse en pie. Pero el final se veía inevitable. En el décimo besó la lona y en el siguiente, ya sin defensa alguna, recibió tres impactos demoledores que lo hicieron caer de bruces al tapiz, lo que obligó al árbitro Russel Mora a decretar el KO sin siquiera hacer cuenta protectora, transcurrido 1:10 minutos del undécimo capítulo.

Al concluir el intenso desafío y con sangrado abundante por la boca, Wilder reconoció la superioridad de Fury: “Hice lo mejor que pude, pero no fue suficiente. No estoy seguro qué pasó, pero sé que hizo ciertas cosas en los entrenamientos y que no llegó con sus 277 libras para ser bailarín de ballet. Vino a tratar de maltratarme y lo consiguió”.

Fury despidió su sensacional triunfo cantando “Walking in (Memphis)”, de Marc Cohn, aunque cambió la letra para delirio de la multitud al sustituir la ciudad de Memphis por la de Las Vegas.

Momentos antes, señaló que “fue un gran combate, entre el campeón actual y el ex monarca de los pesos pesados. Fue digno de cualquier trilogía en la historia del deporte. Él es un gran boxeador y me obligó a dar el máximo esta noche”.

Y como ha afirmado en ocasiones previas, Fury expresó que “soy el mejor peso completo de mi época, sin lugar a dudas. Lo he derrotado y soy el número uno”, dijo primero en inglés y después en español.

FURY VS OLEKSANDR USYK O ANTHONY JOSHUA?

Durante meses se hicieron negociaciones para que Fury, campeón del CMB, se enfrentara a su coterráneo Anthony “AJ” Joshua (24-2-0, 22 KOs), entonces con las coronas de la Asociación Mundial (AMB), de la Federación Internacional (FIB) y de la Organización Mundial (OMB).

Pero Joshua perdió recientemente los tres títulos, ante el zurdo ucraniano Oleksandr Usyk (19-0-0, 13 KOs), el 25 de septiembre, en el Tottenham Hotspur Stadium, donde los tres jueces otorgaron la victoria a Usyk (117-11, 116-112 y 115-113).

El derrotado apeló a una cláusula del contrato que le permite una revancha directa, que se efectuará en los primeros meses del próximo año, lo que deja en el limbo, cualquier intento de Fury por unificar los cuatro cinturones, hasta que se despeje quién será el vencedor de aquel segundo pleito.

“Solo hay un campeón en el mundo y ese es el ´Rey Gitano”, aseguró Tyson Fury unos días antes de subir al cuadrilátero para el tercer enfrentamiento con Wilder. “Estoy invicto, soy invencible e indestructible. Nunca perderé una pelea y me retiraré siendo campeón mundial. No es que tengo suerte, es que estoy bendecido. No puedo ser derrotado por un boxeador normal”.

Días atrás, Fury expresó en las redes sociales que después de Wilder el siguiente en la lista sería el jamaiquino Dillian “El Villano” Whyte, declarado retador obligatorio por el Consejo Mundial (CMB).

Pero Whyte, quien reside en Brixton, Gran Bretaña, tendrá un difícil compromiso el 30 de octubre, ante el zurdo sueco Otto Wallin (22-1-0, 14 KOs), cuyo único fracaso fue precisamente ante Fury, en septiembre de 2019, en la T-Mobile Arena.

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