Desde hace muchos meses, el mexicano Elwin Soto y el japonés Hiroto Kyoguchi han expresado el deseo de enfrentarse para unificar las coronas de la Organización Mundial (OMB) y de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB), respectivamente, en la división minimosca.

El interés de “La Pulga” Soto (19-1-0, 13 KOs) y del invicto Kyoguchi (15-0-0, 10 KOs) parecía transitar por buen camino cuando el nipón firmó también con la compañía Matchroom Boxing, del abogado Eddie Hearn, a finales de 2020.

Pero lo que parecía un duelo de alto voltaje se derrumbó, al menos temporalmente, después que la OMB ordenó al azteca enfrentar al zurdo puertorriqueño Jonathan “La Bomba” González, ubicado en la cima de la clasificación de ese organismo, e igualmente en la quinta plaza de la Federación Internacional (FIB).

A Kyoguchi, por su parte, la AMB le exigió vérselas con el mexicano Esteban Bermúdez (14-3-2, 10 KOs), monarca “regular” de la misma entidad, pero en una vuelta de tuerca, sin respuesta conocida, Bermúdez chocará con el jovencito e imbatido estadounidense Jesse “Bam” Rodríguez (13-0-0, 9 KOs), el 16 de octubre, en Fresno, California, precisamente en la cartelera donde Soto lo hará con el boricua González.

A fin de detener los comentarios, el presidente de la AMB, Gilberto Jesús Mendoza que la pelea entre Kyoguchi y Bermúdez, que se ordenó hace varios meses por ese organismo sancionador, se mantiene para disputarse en un futuro cercano.

A la espera de la dilatada unificación con Kyoguchi, Soto ha expresado que ha tenido un campo de entrenamiento de varios meses de duración, pero “ya me siento listo para la pelea y espero salir de este compromiso con la mano en alto”.

El 8 de mayo pasado, Soto se impuso por nocaut en el noveno asalto, al japonés Katsunari Takayama, en el AT&T Stadium, de Arlington, Texas, donde hizo la tercera defensa del cinturón de las 108 libras, que ostenta desde junio de 2019.

En la propia velada, el astro mexicano Saúl “Canelo” Álvarez (56-1-2, 38 KOs) se impuso por abandono en el octavo episodio, al zurdo inglés Billy Joe “SuperB” Saunders (30-1-0, 14 KOs), en pleito de unificación de los cinturones de peso súpermediano del Consejo Mundial (CMB) y de la Asociación Mundial (AMB), del pelirrojo azteca, y el de la Organización Mundial (OMB), que poseía el británico.

“Sabemos que La Bomba González es un rival muy peligroso”, reconoció Elwin “Pulga” Soto. “Es habilidoso con sus piernas. Va a tratar de moverse, y yo de hacer mi trabajo que es cerrarle los pasos y lastimando con mis golpes. Sabemos que es un rival que se respeta”.

Soto afirma que tiene mejor condición física, ha crecido como boxeador y esos aspectos se van notando en los entrenamientos y es algo que se podrá observar en el pleito frente a González.

González, nacido en el Bronx, Nueva York, pero con sangre boricua, viene de doblegar en el cuarto round al mexicano Armando Torres, en Tampa, donde retuvo el cetro de la OMB, correspondiente a la Organización de Boxeo de Norteamérica (NABO, por sus siglas en inglés).

Su más reciente fracaso se lo propinó el japonés Kosei Tanaka, quien le aplicó el cloroformo en el séptimo episodio, el 24 de agosto de 2019, en la ciudad nipona de Nagoya. Con su condición de zurdo y veloces movimientos de piernas, el boricua lució bien en los dos primeros asaltos, pero en el tercero fue a la lona con un gancho al cuerpo.

El caribeño logró emparejar las acciones con un fortísimo impacto al cuello de Tanaka, que el árbitro consideró legal e hizo la indispensable cuenta protectora. Sin embargo, los repetidos impactos del japonés al cuerpo, mermaron la velocidad y la rapidez del puertorriqueño, que aterrizó tres veces en el séptimo, cuando el árbitro Celestino Ruíz dio por terminada la acciones.

Para Tanaka fue la séptima defensa exitosa del título de la OMB en la categoría mosca (112 libras). A partir de ahí, González bajó a la división minimosca (108), en la que suma dos victorias.

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