En cada sesión de entrenamiento, el cubano Frank Sánchez obedece religiosamente las orientaciones del renombrado técnico mexicano Eddy Reynoso, quien lo prepara al igual que al superastro Saúl “Canelo” Álvarez, considerado por varias publicaciones el mejor libra por libra en la actualidad.

Desde que hace más de un año llegó al gimnasio de Reynoso, en San Diego, California, Sánchez afirma que se ha sentido como en familia, pues ha existido una gran química tanto con el avezado entrenador, como el actual monarca de los súper medianos, quien lo considera “el mejor sparring que he tenido”.

Tras una etapa de crecimiento en el plano boxístico bajo la tutela del también cubano Eric “El Tigre” Castaño, Sánchez ha disputado cuatro pleitos con la asesoría de Reynoso, tres en 2020, dos de ellos concluidos antes del límite y el más reciente el 8 de mayo pasado, cuando anestesió en ocho asaltos al dominicano Nagy Aguilera, en el AT&T Stadium, de Arlington, Texas, donde el pelirrojo mexicano se impuso por la misma vía al zurdo británico Billy Joe “SuperB” Saunders.

 Invicto en 18 combates, 13 ganados antes del límite, “El Relámpago Cubano”, como se hace llamar Sánchez, subirá al cuadrilátero el 9 de octubre frente al también imbatido nigeriano Efe Ajagba (15-0-0, 12 KOs), en una velada que se transmitirá por la cadena Fox y por el sistema de Pague-por-Ver. Tendrá como incentivo adicional, el cinturón Continental de las Américas, del Consejo Mundial (CMB), que se encuentra en poder del isleño.

Sánchez, de 29 años, afirma que fue precisamente Canelo, quien lo exhortó a tomar el pleito frente a Ajagba, dos años menor, pero pero con ventaja de un par de pulgadas en estatura (6´6 por 6´4) y siete en alcance de los brazos (85” x 78”).

De acuerdo con el cubano, tanto Reynoso como Canelo han expresado que tiene un gran porvenir en la división pesada y le avizoran que será campeón en un plazo relativamente corto si continúa esforzándose en los entrenamientos.

“Eddy y Canelo dicen que voy a ser campeón y eso me estimula”, dijo Sánchez, con una gran sonrisa. Me siento feliz con ellos y sé que cumpliré esa predicción. Frank Sánchez será campeón mundial en menos de un año’’.

El caribeño señaló que desde un buen tiempo atrás buscaba enfrentarse a Ajagba y tenía la certeza que algún día el combate se concretaría, porque ambos pertenecen al establo de Al Haymon y de su compañía, Premier Boxing Champions (PBC).

“Imaginaba que ese combate llegaría, porque mucha gente comentaba que era bueno para mí”, dijo Sánchez al diario El Nuevo Herald, de Miami, en una visita reciente al sur de Florida. “Y fue muy estimulante cuando Canelo me dijo que tomara la pelea, que estaba convencido de que la voy a ganar”.

En un principio, Sánchez y Ajagba debían cruzar guantes el 24 de julio, pero el combate y la cartelera fue pospuesta debido a que el inglés Tyson “El Rey Gitano” Fury (30-0-1, 21 KOs), quien debía chocar con el norteamericano Deontay “El Bombardero de Bronce” Wilder (42-1-1, 41 KOs), dio positivo a COVID-19.

Ahora esta nueva fecha del 9 de octubre, que mantiene el mismo programa previsto anteriormente, será de mucha importancia para Sánchez y Ajagba, pues el ganador habrá dado un firme paso hacia las primeras posiciones de la división de los mastodontes, donde hay otras jóvenes figuras con innegable calidad y también enormes deseos de llegar a la cima

Al referirse a la pelea frente al nigeriano, asentado en Texas, Sánchez afirma que durante la preparación ha efectuado muchos combates con púgiles de buena pegada en la mano derecha, pues esa es la principal arma del africano.

“Hay que tratar que ese golpe se quede en el aire y para ello estamos trabajando fuerte con los movimientos de torso y de cabeza”, añadió Sánchez al diario de Miami. “Todos los demás aspectos lo tengo al ciento por ciento, aunque como es lógico debo seguir puliendo cada uno de ellos y sobre todo, prepararme para esa mano derecha”.

Ajagba, quien participó en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, viene de propinar un espectacular nocaut en el tercer asalto al veterano estadounidense de 41 años Brian “MVP” Howard, el 10 de abril pasado, en el Osage Casino, de Tulsa, Arizona.

Un derechazo de Ajagba al mentón de Howard, envió al norteamericano a la lona y obligó al árbitro a dar por terminado el pleito de inmediato. Howard recibió atención médica y estuvo sobre la lona varios minutos antes que lograra ponerse de pie y salir del cuadrilátero por sus propios medios. Varios expertos consideran que el desenlace posee méritos suficientes para ser incluido entre los candidatos a Nocaut del Año.

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