Aunque el cubano Yordenis Ugás conquistó el triunfo más espectacular de su trayectoria profesional, al imponerse unánime al múltiple campeón mundial y seguro Salón de la Fama, el filipino Manny Pacquiao, el 21 de agosto, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, ahora el de la isla antillana vislumbra un futuro incierto, de cara a su próximo combate.

¿Quién será el próximo rival de Yordenis Ugás?: el tagalo Pacquiao, el estadounidense Errol Spence Jr., el lituano Eimantas Stanionis, el también norteamericano Jamal James o el ruso Radzhab Butaev? Para encontrar la respuesta es preciso un pormenorizado análisis del camino que tendría que seguir el púgil caribeño.

Al doblegar a Pacquiao, “El Príncipe Negro” Ugás retuvo la corona de súper campeón welter de la Asociación Mundial (AMB), que le retiraron al asiático por inactividad competitiva de más de dos años.

Por una cláusula establecida en el contrato firmado por ambos, Ugás (27-4-0, 12 KOs) tiene la obligación de ofrecerle la revancha a “PacMan” Pacquiao (62-8-2, 39 KOs) si el tagalo hace uso de ese derecho en los próximos días.

Pero en horas recientes, Pacquiao anunció formalmente que se postulará a la presidencia de Filipinas, después que el partido PDP-Laban, de la ciudad de Quezon City, aceptó la nominación del legendario púgil, durante su asamblea nacional.

“Mi carrera en el boxeo ya terminó”, dijo Pacquiao a la actriz Toni Gonzaga en el programa de ella en YouTube. “Finalizó porque he estado en el boxeo por mucho tiempo y mi familia me aconsejó que ya era suficiente. Yo solo había continuado por mi pasión por este deporte. En lo adelante, apoyaré a otros boxeadores a que alcancen su sueño de ser campeones. Estoy muy feliz por lo que logré en el boxeo”.

Desde un largo tiempo atrás, Pacquiao, que integra el senado de su país desde 2016, había mencionado el deseo de tomar las riendas del gobierno para combatir la corrupción imperante en el país, de acuerdo con su percepción política.

Monarca en siete categorías de peso, si Pacquiao finalmente intenta alcanzar esa difícil meta de presentarse a las elecciones para la presidencia, previstas en 2022, seguramente será la despedida definitiva del boxeo, pues en diciembre cumple 43 años.

Al quedar libre del compromiso con el tagalo, a Ugás, de 35 años y nacido en la oriental provincia de Santiago de Cuba, le queda otra opción para tomar las riendas de su futuro: combatir en pleito de unificación con el invicto zurdo estadounidense Errol Spence Jr., monarca welter del Consejo Mundial (CMB).

“Él (Errol Spence Jr.) es el próximo con el que deseo pelear”, dijo Ugás a una pregunta, tras doblegar a Pacquiao y todavía sobre el encordado de la T-Mobile Arena, de Las Vegas. “Pero por encima de todo, estoy rezando para que se recupere”.

Invicto en 27 combates, con 21 ganados antes del límite, Spence “La Verdad” Truth era el rival de Pacquiao, pero se vio obligado a ceder el puesto, al sufrir un desgarro en la retina del ojo derecho, que por decisión médica le impedía combatir y lo obligó a someterse a una intervención quirúrgica, que se efectuó el miércoles 11 de agosto en el Eye Institute de Houston, Texas, y concluyó en forma exitosa.

A causa de los vaivenes del destino, Ugás también había quedado sin adversario, pues el argentino Fabián “TNT” Maidana (18-1-0, 13 KOs), tuvo un corte en el rostro, durante una sesión de guanteo (sparring) y debía tomar algunos días de recuperación, lo cual le impidió subir al cuadrilátero, en un combate, que estaba señalado co-estelar en la propia cartelera de Pacquiao-Spence Jr.

Y aunque solo tenía escasos !11! días de preparación para el duelo más trascendental de su vida, al que la inmensa mayoría de expertos, fanáticos y apuestas le otorgaron escasas posibilidades de salir con el brazo en alto, Ugás flotaba en una nube de alegría, optimismo y extrema humildad, la misma que evidenció después de imponerse al astro tagalo.

Durante el duelo frente a Pacquiao, Ugás demostró que había tenido un excelente campo de entrenamiento y que poseía las armas y el coraje para doblegar al asiático, uno de los púgiles más emblemáticos de las últimas dos décadas.

UGAS VS EIMANTAS STANIONIS

Si finalmente Pacquiao no exige la revancha, como todo parece indicar, ni se logra el pacto con Spence Jr. para la unificación, Ugás tendrá que cruzar guantes con el invicto lituano Eimantas Stanionis (13-0-0, 9 KOs), designado “retador obligatorio”, por estar ubicado en el la cima de la clasificación de peso welter, de la Asociación Mundial (AMB).

Como ese organismo se encuentra en proceso de eliminar los múltiples títulos que tiene en cada categoría, decidió que el estadounidense Jamal “Shango” James (27-1-0, 12 KOs), campeón “regular”, choque ante el ruso Radzhab Butaev (13-0-0, 10 KOs) y el vencedor vaya directo contra el que salga con el brazo en alto entre Ugás y Stanionis, con el propósito de que haya un solo monarca para marzo de 2022.

Facebook Comments