Aunque el gigante británico Tyson Fury tiene un difícil compromiso frente al también mastodonte estadounidense Deontay Wilder en menos de un mes, el llamado “Rey de los Gitanos” no pierde oportunidad para lanzar críticas y subestimaciones a su inmediato adversario e igualmente a su coterráneo Anthony Joshua, dueño de las otras tres fajas de la división pesada.

Monarca del Consejo Mundial (CMB) e imbatido en 31 combates, Fury tendrá que vencer a “El Bombardero de Bronce” Wilder (42-1-1, 41 KOs), el 9 de octubre, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, donde disputarán el tercer compromiso entre ambos, lo que despejaría el camino del británico hacia Joshua, quien tampoco tiene una pelea muy dura ante el invicto zurdo ucraniano Oleksandr Usyk (18-0-0, 13 KOs), el 25 de septiembre, en la ciudad inglesa de Tottenham.

Fury, de 33 años y 6´9 pies de estatura, y Wilder, de 35 y 6´7, respectivamente, finalizaron empatados después de 12 asaltos, el 1 de diciembre, de 2018, en el Staples Center, de Los Ángeles.

Wilder expresó que en ese enfrentamiento inicial le robaron la pelea, cuando los jueces no le otorgaron la victoria, pues derribó al inglés en par de ocasiones, en el 9no. y el 12mo. asaltos, en la instalación de la ciudad californiana.

Quince meses más tarde, Fury no dejó margen a dudas, al anestesiar a Wilder en el séptimo asalto, incluidos derribos en el 3er y el 5to episodios, con lo cual le arrebató la faja del CMB en la categoría completa.

A partir de ahí, los campamentos de Fury y de Joshua iniciaron negociaciones para concreta un mega combate de unificación, donde estarían en juego los cuatro títulos de los organismos más importantes: Asociación Mundial (AMB), Organización Mundial (OMB) y Federación Internacional (FIB), en mano de Joshua, y el del Consejo Mundial (CMB) que ostenta Fury.

Pero Wilder a través de sus abogados presentó una demanda judicial, en la que señalaba que en el contrato firmado (también por Fury) existía una cláusula que le otorgaba el derecho a la revancha, lo que echó por la borda el duelo de este último con Joshua.

El ex-juez federal Daniel Weinstein, quien actuó como árbitro, consideró “con mérito” la reclamación del púgil norteño. Y en el dictamen, el letrado señaló que la pelea debía efectuarse antes del 15 de septiembre. 

Después de las negociaciones de rigor, ambas partes llegaron a un acuerdo para disputar el combate el 24 de julio. No obstante, el púgil británico se contagió de COVID-19 y resultó imprescindible reprogramar el combate para el 9 de octubre, en la misma sede prevista anteriormente, la T-Mobile Arena, de Las Vegas.

Desde el principio, Fury ha afirmado que para este tercer pleito “quiero la sangre (de Fury), no el dinero. Lo odio y hay mala sangre que siempre estará ahí, Voy a hacer más que castigarlo, voy a hacer la cosa más brutal que pueda existir. El odio es una motivación para destruir, eso es lo que hace el diablo todos los días. Nunca antes había sentido algo así con ningún oponente”.

Cuando le preguntaron a Fury su opinión sobre Wilder y Joshua, con su acostumbrada fanfarronería expresó en una conferencia de prensa a través de Zoom, que “solo hay un campeón en el mundo y ese es el ´Rey Gitano´. Estoy en la mejor forma de mi vida y lo demostraré el 9 de octubre”.

Al referirse a su anterior reyerta frente a Wilder, Fury dijo en tono de broma que “no solo lo golpeé en la segunda pelea, sino que tomé su alma, me la comí y todavía tengo su mojo en mi bolsillo”.

Nacido en la ciudad inglesa de Manchester, Fury precisó que se encuentra enfocado para la pelea con Wilder, al que considera el oponente más peligroso en la categoría súper pesada y que está convencido noquea a Joshua en el primer asalto.

“Tengo que superar a Wilder y luego esos tipos (Joshua y Hearn) obtendrán sus cinco minutos de fama”, enfatizó Fury. “Les daré a los dos la paliza más grande que hayan tenido en sus vidas. Como le dije a Hearn, la diferencia entre ellos y yo es que son hombres de negocios y yo soy espartano.

Sobre Joshua, Fury sentenció en forma lapidaria: “Cuando nos enfrentemos, lo aniquilaré y será una pelea mucho más fácil que la anterior con Wilder. Esa fue una de las peleas más fáciles que he tenido, pero la de AJ será más fácil todavía”.

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