Reza una vieja frase deportiva, que a las lides deportivas “hay que ir con dos javitas”, lo que significa que es preciso estar preparado tanto para la victoria como para el revés. Pero cuando ocurre esto último, lo más importante es haber dado lo mejor de sí, ofrecer hasta la última gota de esfuerzo en pos de salir con el brazo en alto.

Y a pesar del fracaso en tierras niponas, el mexicano Francisco “Chihuas” Rodríguez, debe sentir la satisfacción que emana de su accionar frente al japonés Kazuto Ioka, quien se vio obligado a rendir el máximo para recibir el respaldo unánime de los tres jueces, todos de Japón.

Pero en modo alguno, los oficiales Yuji Fujuchi, Nobuto Ikehara y Michiaki Someya cometieron una injusticia con su fallo idéntico de 116-112. Fue una guerra de principio a fin, en la que Ioka (27-2-0, 15 KOs) ganó con claridad, sobre todo por su mejor desempeño en la segunda fracción del pleito.

Con el resultado adverso, se detuvo la racha de 15 victorias consecutivas, 12 antes del límite de Rodríguez, nacido hace 29 años en Santa Catarina, Nuevo León. Su desempeño

es digno de reconocimiento, porque demostró que es un guerrero, que no da ni pide tregua mientras se encuentra sobre el encordado.

Al inicio, Rodríguez llevó la iniciativa y obligó a replegarse al púgil local. Sin embargo, poco a poco Ioka fue imponiendo su plan táctico y contragolpeando con mayor efectividad al azteca, que en la segunda mitad mostró algún agotamiento, lo que permitió al asiático tomar el mando de las acciones y al final retener por tercera ocasión la faja súper mosca de la Organización Mundial (OMB).

“Vine bien preparado y tenía una imagen clara en mi mente de cómo pelearía Rodríguez”, dijo Ioka a un grupo de periodistas al término del combate en el Gimnasio General de la Ciudad de Ota, en Tokio, capital de Japón. “Pero debo reconocer que mi rival llegó hasta un país extranjero decidido a ganar el título. Eso lo demostró y me tuvo un poco a la defensiva”.

El duelo entre Ioka-Rodríguez fue señalado con carácter obligatorio por la OMB, que otorgó 30 días para llegar a un acuerdo a partir del 1 de junio, con el propósito de evitar una audiencia de licitación (subasta). Después de las negociaciones, las dos partes fijaron este 1 de septiembre para disputar el pleito.

Clasificado en el segundo puesto del listado de la OMB, Rodríguez se encontraba detrás del tailandés Srisaket Sor Rungvisai, quien está involucrado en un torneo de cuatro boxeadores, para definir el campeón absoluto del Consejo Mundial (CMB).

Primeramente Sor Rungvisai chocará en pelea revancha con el mexicano Carlos Cuadras por el título vacante y el ganador irá directo con el que salga con el brazo en alto entre el también azteca Francisco “El Gallo” Estrada y el nicaragüense Román “Chocolatito” González, en la tercera reyerta entre ambos.

En marzo pasado, Estrada fue reconocido “campeón franquicia” del CMB, lo que dejó vacante el cinturón orinegro de ese organismo. Con el reconocimiento se convirtió en el segundo boxeador mexicano que ostenta esa distinción, detrás del astro Saúl “Canelo” Álvarez.

Monarca en cuatro divisiones, Ioka, de 32 años y nacido en la ciudad de Sakai, prefectura de Osaka, buscaba enfrentarse a González (50-3-1, 41 KOs), Estrada (42-3-0, 28 KOs) o Sor Rungvisai (50-5-1, 43 KOs), pero la decisión de la OMB, de ordenarle combatir frente a Rodríguez, frustró esos intentos.

Tras el éxito, Ioka tiene el camino libre para intentar ir directamente con el que logre encumbrarse en esas dos reyertas del Súper Torneo del CMB, aunque todo indica que para cumplir su objetivo tendrá que esperar el próximo año.

González y Estrada se verán las caras sobre el cuadrilátero el 16 de octubre, en una sede por definir de Estados Unidos, pero todavía está pendiente el sitio que combatirán Sor Rungvisai y Cuadras.

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