Aunque el púgil mexicano Francisco Rodríguez ha disputado 39 combates profesionales, varios frente a adversarios de gran calidad, el próximo frente al japonés Kazuto Ioka le exigirá entregarse al máximo y mostrar todas sus habilidades para salir con el brazo en alto.

El combativo “Chihuas” Rodríguez (34-4-1, 24 KOs) es consciente que este miércoles 1 de septiembre, irá a la cueva del león, pues el pleito se efectuará en el Gimnasio General Ota-City, de Tokio, la capital nipona, donde su rival expondrá por tercera ocasión el cinturón súpermosca de la Organización Mundial (OMB) y tendrá el respaldo de un entusiasta y delirante público.

Pero Rodríguez, de 29 años y nacido en Santa Catarina, Nuevo León, asegura que se ha entrenado como nunca antes, se siente muy fuerte después que hizo el salto a las 115 libras y está convencido que cumplirá su sueño de regresar a México con el cinturón mundial de Ioka.

“Enfrento al que para mí es el campeón más fuerte de la categoría”, dijo Rodríguez por teléfono desde su hotel a una periodista en Estados Unidos. “Sé que es un gran reto hacerlo en su patio, pero estoy preparado para salir a buscarlo desde el primer asalto. No tengo dudas que la pelea será muy duro y por eso hicimos una gran preparación en la altura”, que se extendió durante 40 días, en condiciones de altura, en el Centro Ceremonial Otomí, que está enclavado a más de 3,200 metros sobre el nivel del mar.

Hace dos semanas que Rodríguez se encuentra en Tokio, donde cumplió los protocolos sanitarios imprescindibles por el COVID-19 y ya su cuerpo está adaptado al cambio de 14 horas de diferencia entre su país y Japón.

En su conversación telefónica, Rodríguez aseguró que “trabajé de otra forma para esta pelea y me di cuenta que estoy muy fuerte desde que subí a esta categoría. He comprobado que hay un cambio positivo en la pegada y en mi cuerpo. También sé que ahora en las 115 libras es el peso en el que realmente me siento más fuerte que nunca”.

Pero Rodríguez, además, tiene una cuenta pendiente con el continente asiático. Pues seis años atrás, en 2015, también hizo sus maletas y se embarcó con rumbo a Filipinas, donde sufrió un descalabro ante el local Donnie Nietes, quien hizo la séptima defensa del título minimosca de la Organización Mundial (OMB).

Coincidentemente, el nipón Ioka también sucumbió versus Nietes en 2018, pero a partir de ahí ha logrado tres triunfos, el primero de ellos por nocaut versus Aston Palicte, donde disputaron la corona vacante de la OMB en las 115 libras.

El duelo entre Ioka-Rodríguez fue señalado con carácter obligatorio por la OMB, que otorgó 30 días para llegar a un acuerdo a partir del 1 de junio, con el propósito de evitar una audiencia de licitación (subasta). Después de las negociaciones, las dos partes fijaron el 1 de septiembre para disputar el pleito, que se efectuará en el Gimnasio General Ota-City, de Tokio, capital de Japón.

Clasificado en el segundo puesto del listado de la OMB, Rodríguez se encuentra detrás del tailandés Srisaket Sor Rungvisai, quien está involucrado en un torneo de cuatro boxeadores, correspondiente al Consejo Mundial (CMB). Primeramente Sor Rungvisai chocará en pelea revancha con el mexicano Carlos Cuadras y el ganador irá directo con el que salga con el brazo en alto entre el también azteca Francisco “El Gallo” Estrada y el nicaragüense Román “Chocolatito” González, en la tercer reyerta entre ambos.

El explosivo gladiador mexicano suma 15 victorias, 12 antes del límite, después de dos fracasos sucesivos, uno de ellos ante Nietes por unanimidad.

“Tengo confianza en mi pegada y sobre todo en mi gancho”, añadió Rodríguez, quien está acompañado su entrenador Memo Rocha y varios miembros más de la comitiva. “Se que cuando uno es visitante debe tratar de ganar desde el principio y mantenerse hasta el final impresionando a los jueces. Pero tengo otra motivación importante: mi familia y en especial mis pequeños hijos”.

Monarca en cuatro divisiones, Ioka, de 32 años y nacido en la ciudad de Sakai, prefectura de Osaka, buscaba enfrentarse a González (50-3-1, 41 KOs), Estrada (42-3-0, 28 KOs) o Sor Rungvisai (50-5-1, 43 KOs), pero la decisión de la OMB, de ordenarle combatir frente a Rodríguez, frustró esos intentos.

En su más reciente enfrentamiento, Rodríguez se impuso por decisión dividida a su coterráneo Martin “El Diablo” Tecuapetla, el 26 de febrero, de este año, en Talpa de Allende, México. Antes tenía señalado pelear ante Julio César “El Rey” Martínez, el 19 de diciembre, en el Alamodome, en San Antonio, Texas, donde estaría en juego la faja mosca (112 libras) de Martínez, quien se retiró por enfermedad.

“Chihuas” Rodríguez se coronó campeón de peso Mínimo (también conocido por Paja), al anestesiar al zurdo filipino Merlito “El Tigre” Sabillo, en marzo de 2014, en Monterrey, México. Cinco meses más tarde, se adueñó también del cinturón de la FIB, tras fallo unánime ante el japonés Katsunari Takayama, en la misma sede donde derrotó a Sabillo.

en alto.

El combativo “Chihuas” Rodríguez (34-4-1, 24 KOs) es consciente que este miércoles 1 de agosto, irá a la cueva del león, pues el pleito se efectuará en el Gimnasio General Ota-City, de Tokio, la capital nipona, donde su rival expondrá por tercera ocasión el cinturón súpermosca de la Organización Mundial (OMB) y tendrá el respaldo de un entusiasta y delirante público.

Pero Rodríguez, de 29 años y nacido en Santa Catarina, Nuevo León, asegura que se ha entrenado como nunca antes, se siente muy fuerte después que hizo el salto a las 115 libras y está convencido que cumplirá su sueño de regresar a México con el cinturón mundial de Ioka.

“Enfrento al que para mí es el campeón más fuerte de la categoría”, dijo Rodríguez por teléfono desde su hotel a una periodista en Estados Unidos. “Sé que es un gran reto hacerlo en su patio, pero estoy preparado para salir a buscarlo desde el primer asalto. No tengo dudas que la pelea será muy duro y por eso hicimos una gran preparación en la altura”, que se extendió durante 40 días, en condiciones de altura, en el Centro Ceremonial Otomí, que está enclavado a más de 3,200 metros sobre el nivel del mar.

Hace dos semanas que Rodríguez se encuentra en Tokio, donde cumplió los protocolos sanitarios imprescindibles por el COVID-19 y ya su cuerpo está adaptado al cambio de 14 horas de diferencia entre su país y Japón.

En su conversación telefónica, Rodríguez aseguró que “trabajé de otra forma para esta pelea y me di cuenta que estoy muy fuerte desde que subí a esta categoría. He comprobado que hay un cambio positivo en la pegada y en mi cuerpo. También sé que ahora en las 115 libras es el peso en el que realmente me siento más fuerte que nunca”.

Pero Rodríguez, además, tiene una cuenta pendiente con el continente asiático. Pues seis años atrás, en 2015, también hizo sus maletas y se embarcó con rumbo a Filipinas, donde sufrió un descalabro ante el local Donnie Nietes, quien hizo la séptima defensa del título minimosca de la Organización Mundial (OMB).

Coincidentemente, el nipón Ioka también sucumbió versus Nietes en 2018, pero a partir de ahí ha logrado tres triunfos, el primero de ellos por nocaut versus Aston Palicte, donde disputaron la corona vacante de la OMB en las 115 libras.

El duelo entre Ioka-Rodríguez fue señalado con carácter obligatorio por la OMB, que otorgó 30 días para llegar a un acuerdo a partir del 1 de junio, con el propósito de evitar una audiencia de licitación (subasta). Después de las negociaciones, las dos partes fijaron el 1 de septiembre para disputar el pleito, que se efectuará en el Gimnasio General Ota-City, de Tokio, capital de Japón.

Clasificado en el segundo puesto del listado de la OMB, Rodríguez se encuentra detrás del tailandés Srisaket Sor Rungvisai, quien está involucrado en un torneo de cuatro boxeadores, correspondiente al Consejo Mundial (CMB). Primeramente Sor Rungvisai chocará en pelea revancha con el mexicano Carlos Cuadras y el ganador irá directo con el que salga con el brazo en alto entre el también azteca Francisco “El Gallo” Estrada y el nicaragüense Román “Chocolatito” González, en la tercer reyerta entre ambos.

El explosivo gladiador mexicano suma 15 victorias, 12 antes del límite, después de dos fracasos sucesivos, uno de ellos ante Nietes por unanimidad.

“Tengo confianza en mi pegada y sobre todo en mi gancho”, añadió Rodríguez, quien está acompañado su entrenador Memo Rocha y varios miembros más de la comitiva. “Se que cuando uno es visitante debe tratar de ganar desde el principio y mantenerse hasta el final impresionando a los jueces. Pero tengo otra motivación importante: mi familia y en especial mis pequeños hijos”.

Monarca en cuatro divisiones, Ioka, de 32 años y nacido en la ciudad de Sakai, prefectura de Osaka, buscaba enfrentarse a González (50-3-1, 41 KOs), Estrada (42-3-0, 28 KOs) o Sor Rungvisai (50-5-1, 43 KOs), pero la decisión de la OMB, de ordenarle combatir frente a Rodríguez, frustró esos intentos.

En su más reciente enfrentamiento, Rodríguez se impuso por decisión dividida a su coterráneo Martin “El Diablo” Tecuapetla, el 26 de febrero, de este año, en Talpa de Allende, México. Antes tenía señalado pelear ante Julio César “El Rey” Martínez, el 19 de diciembre, en el Alamodome, en San Antonio, Texas, donde estaría en juego la faja mosca (112 libras) de Martínez, quien se retiró por enfermedad.

“Chihuas” Rodríguez se coronó campeón de peso Mínimo (también conocido por Paja), al anestesiar al zurdo filipino Merlito “El Tigre” Sabillo, en marzo de 2014, en Monterrey, México. Cinco meses más tarde, se adueñó también del cinturón de la FIB, tras fallo unánime ante el japonés Katsunari Takayama, en la misma sede donde derrotó a Sabillo.

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