Con par de coronas mundiales, el cubano Rancés Barthelemy ha tenido una exitosa carrera  profesional, en la que sólo aparece un fracaso. Pero en sus dos últimos compromisos, “El Chico “Explosivo” ha quedado a deber con el público.

Ahora Barthelemy (28-1-1, 14 KOs) puede saldar, el 24 de julio, esa deuda pendiente con el “respetable”, pues enfrentará al invicto dominicano Alberto “La Avispa” Puello (18-0-0, 10 KOs), quien expone por segunda ocasión la faja interina súperligera, de la Asociación Mundial (AMB), en la T-Mobile Arena, de Las Vegas.

El pleito se disputará como parte de la velada en la que chocarán por tercera vez el británico Tyson “El Rey Gitano” Fury (30-0-1, 21 KOs), campeón del Consejo Mundial (CMB) y el estadounidense Deontay “El Bombardero de Bronce” Wilder (42-1-1, 41 KOs), después de un empate inicial hace tres años y un inobjetable triunfo del inglés por nocaut técnico en siete asaltos, el 22 de febrero del año pasado, en el lujoso hotel MGM Grand, de Las Vegas, donde el norteño fue a la lona en el 3ro y el 5to asaltos y su rival resultó penalizado con un punto, también en el 5to.

Oriundo del barrio de Arroyo Naranjo, en La Habana, capital cubana, Barthelemy, de 35 años, tuvo un pobre desempeño frente al estadounidense Robert Easter Jr. (23-1-1, 14 KOs), el 27 de abril de 2019, en el hotel Cosmopolitan, de Las Vegas, donde estuvo en juego la faja vacante de la Asociación Mundial (AMB), en las 135 libras. 

Un juez votó favorable al caribeño 115-113, el otro se inclinó con igual puntuación por el norteamericano, en tanto el tercero repartió 114 unidades para cada adversario, por lo que el resultado fue de empate.

Tan poco emotivo fue el combate, que la mayoría de los observadores lo catalogaron como uno de los peores transmitidos por televisión, en la historia reciente del boxeo. 

Veintiún meses después, el 30 de enero de este año, Barthelemy se enfrentó al zurdo filipino All “Ametralladora” Rivera, en el Shrine Exposition Center, de Los Ángeles, California y tampoco tuvo una actuación relevante, pues aunque recibió papeletas favorables de 100-90, 99-91 y 97-93, el pleito en la división welter, resultó aburrido para los fanáticos, con escasos intercambios e infinidad de agarres.

Tras esas dos débiles actuaciones y de cara a su venidero compromiso frente a Puello, el cubano Barthelemy, quien tiene residencia en Las Vegas, reconoció que “estoy en deuda con el público, lo sé. Pero la voy a pagar en mi siguiente ascenso al cuadrilátero”.

El pleito Barthelemy-Puello se efectuará casi 10 meses después de la fecha original, ya que estaba programada el 6 de septiembre, en en el Microsoft Theater, de Los Ángeles, y sin público, debido a las restricciones derivadas de la pandemia del Covid-19.

Sin embargo, el proyecto, que sería transmitido por la cadena Fox, en coordinación con Premier Boxing Championship, se frustró, pues Puello, oriundo en San Juan de La Maguana, en República Dominicana, no pudo obtener la visa a tiempo para efectuar el viaje a Estados Unidos, en lo que sería el debut del quisqueyano ante la afición norteña.

Para que Puello mantuviera la frecuencia competitiva, sus representantes llegaron a buen puerto en las negociaciones con el argentino Cristian Rafael Coria, al que anestesió en el sexto episodio, el 17 de diciembre, en el hotel Catalonia, de Santo Domingo, la capital dominicana. 

Instalado Puello desde hace meses en la ciudad de Las Vegas, no existe impedimento para el combate con Barthelemy, quien igualmente vive en la Ciudad de los Casinos, como muchos la denominan.

Doble campeón mundial, súperpluma y ligero, ambas coronas de la Federación Internacional (FIB), Barthelemy tiene un solo fracaso en su trayectoria en el boxeo rentado. Se la infligió en la revancha, el belarús Kiryl “La Abeja Loca” Relikh, en marzo de 2018, en el Coliseo Freeman, de San Antonio, Texas, donde disputaron la faja vacante de la Asociación Mundial (AMB) en las 140 libras.

Casi un año antes, en mayo de 2017, Barthelemy se impuso unánime a Relikh, en el MGM National Harbour, de Oxon Hill, Maryland, donde el cubano recibió cuenta protectora en el 5to. asalto y el europeo en el 8vo.

Al comentar sobre el pleito versus el dominicano, Barthelemy expresó a Boxingscene que “es un buen boxeador. Muy duro y creo que daremos una gran pelea a los fanáticos que asistan a la instalación”.

Y sobre sus planes futuros, el cubano afirmó que no descarta convertirse en el primer cubano en ostentar títulos mundiales en tres divisiones, con lo cual dejaría el actual empate que tiene con su coterráneo, ya retirado Joel “Cepillo” Casamayor, quien reinó en 130 y 135 libras. 

“Primero esta pelea en 140 y luego me gustaría ir a 147”, precisó Barthelemy, que con 5´10 posee la estatura para desempeñarse en los welters. “Estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para conseguir las grandes peleas. Tengo una ilusión muy grande, porque esa distinción (primer cubano triple monarca mundial) no sería solo para mí, sino para toda Cuba. “.

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