Más allá de la posibilidad de conseguir un importante triunfo, que lo catapulte hacia la cima, el cubano Sullivan Barrera es consciente que se juega el futuro, en su próximo pleito ante el pegador mexicano Gilberto “Zurdo” Ramírez, programado este viernes 9 de julio, en el estadio Banc de California, situado en el centro de la ciudad de Los Ángeles.

Nacido hace 39 años en la oriental provincia de Guantánamo y con residencia desde hace más de una década en Miami, Barrera ocupa actualmente el sexto lugar en la clasificación del Consejo Mundial (CMB), en la división semipesada, mientras el invicto Ramírez, ex monarca súper mediano de la Organización Mundial (OMB), aparece en la tercera plaza de ese propio organismo y también de la Asociación Mundial (AMB), y en la quinta en la Federación Internacional (FIB).

Obviamente, la mayoría de los expertos se inclinan por un triunfo del azteca, diez años más joven, y con una pegada aterradora, que ha dejado en el camino a 27 de sus víctimas, de un total de 40 triunfos, desde que debutó en el boxeo rentado en 2009, con impactante victoria por nocaut en el asalto inicial.

Pero a pesar de los criterios adversos, el caribeño, que ha enfrentado a varias de las figuras más emblemáticas de la categoría, mantiene un elevado optimismo, convencido que ha realizado “la mejor preparación de su carrera” y que posee suficientes habilidades para “dar la sorpresa”.

Quizás, el aspecto negativo de mayor peso para Barrera sea el tiempo que no escala el cuadrilátero en forma competitiva, pues su último combate lo efectuó ante el estadounidense Jesse “Trabajo “Fuerte” Hart (26-3-0, 21 KOs), quien lo venció por unanimidad, el 15 de junio, de 2019, en el hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

Cinco años después de sufrir su primer revés ante el norteamericano, ya retirado,  Andre “El Hijo de Dios” Ward, Barrera rechaza, que el óxido será un factor determinante cuando cruce guantes con Ramírez, oriundo de Mazatlán, Sinaloa.

“La preparación para este combate ha sido muy buena”, dijo Barrera, en diálogo con la revista El Ring. “Y ahora tenemos la oportunidad de enfrentar a Ramírez, en momentos en que me encuentro en excelente forma física y mental”.

Además del alejamiento temporal del ring, también Barrera debe demostrar que se encuentra totalmente recuperado de la intervención quirúrgica a la que fue sometido tres meses después de la derrota ante Hart, consecuencia de una fractura del ligamento en el hombro derecho.

Las molestias habían comenzado durante su anterior fracaso versus el kirguizio, asentado en Rusia, Dmitry Bivol, el 3 de marzo de 2018, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, donde el europeo hizo la primera defensa del cinturón semipesado de la Asociación Mundial (AMB).

Luis Barrera, manejador de Barrera, dijo entonces en conversación con medios de Miami que “ahora que Sullivan está completamente sano, reanudará la búsqueda por el cinturón mundial”, una aspiración que se frustró en el duelo con Bivol.

En abril del pasado año 2020, todo parecía listo para que Barrera, hoy instalado rivalizara con el ex campeón mundial ruso Sergey “El Triturador” Kovalev, pero la aparición del COVID-19 echó por tierra el acuerdo. 

Nuevamente los representantes de ambos púgiles sostuvieron negociaciones en noviembre y acordaron que el pleito se efectuaría el 30 de enero de este año, en el Fantasy Spring Casino, de Indio, California, pero un cambio inesperado de sede hacia Rusia, fue rechazado por el campamento de Barrera.

Durante los 12 años de trayectoria profesional, Barrera acumula tres triunfos e igual cantidad de reveses frente a pasados o presentes monarcas mundiales. Derrotó al estadounidense Jeff “Gancho de zurda” Lacy (KOT-4), al armenio-alemán Karo Murat (KO-12) y al dominicano Félix “Mangú” Valera (UD).

Sus fracasos se lo encajaron, además de Bivol (KOT-12), el estadounidense Joe “La Bestia” Smith (UD), el primero actual propietario de las coronas del Consejo Mundial (CMB) y la FIB, y el segundo de la correspondiente a la OMB. Igualmente, versus el ya mencionado revés versus el estadounidense Ward, también por fallo desfavorable de los tres jueces.

Al referirse a su pelea con el mexicano, Barrera expresó que “queremos tener una guerra sobre el cuadrilátero, aunque no voy a explicar el plan que pensamos utilizar. Sé que Ramírez es sólido en muchos aspectos, pero ni él, ni nadie es invencible en el boxeo. Por mi parte, necesito demostrar que todavía estoy en un alto nivel”.

El boxeador caribeño expresó que Ramírez lleva poco tiempo en esta categoría y tendrá que adaptarse a la potencia de los golpes de sus rivales. “De cualquier forma, está invicto por muchas razones, así que ha hecho bien muchas cosas”.

Barrera dijo que “mi familia es el motor que permite continuar luchando y haciendo el mayor esfuerzo, a pesar de las adversidades. Siempre me ha respaldado para que dé lo mejor de mí. Y es por ello que ganar un título mundial es mi permanente objetivo”.

Ramírez viene de anestesiar en el décimo episodio al estadounidense Alfonso “El Tigre” López, el 18 de diciembre del pasado año, en Galveston, Texas, donde conquistó la faja de la Federación de Boxeo de Norteamérica (NABF, por sus siglas en inglés), durante la segunda presentación del azteca en las 175 libras. Antes de ese pleito, López (32-4-0, 25 KOs) tenía una racha de 10 victorias consecutivas.

En 2016, “Zurdo” Ramírez (41-0-0, 27 KOs) se convirtió en el primer peleador mexicano con un título mundial en la categoría súper mediana, tras derrotar en forma convincente al entonces campeón defensor, el británico Arthur “El Rey Arturo” Abraham. Los tres oficiales anotaron idéntica puntuación: 120-106, con lo cual el talentoso peleador azteca se apropió de la faja de la OMB, que después defendió con éxito en cinco ocasiones.

En un comentario sobre el venidero enfrentamiento, Ramiréz reconoció que “Barrera es un veterano boxeador cubano con experiencia de clase mundial. Ha peleado contra los mejores en el pasado y con sus actuaciones demostró por qué mereció esas oportunidades de combatir por el título contra ellos”.

Ramírez y Barrera tienen un punto de referencia en su trayectoria profesional: el estadounidense Hart, aunque con resultados diferentes.

El potente pegador azteca exhibe par de triunfos ante el norteño, ambos cuando ostentaba el cinturón de la OMB en peso súpermediano. En el primer enfrentamiento, Ramírez se impuso por votación unánime, el 22 de septiembre de 2017, en el Convention Center, de Tucson, Arizona.

Un año y tres meses después, el 14 de diciembre de 2018, Hart ofreció un gran resistencia a Ramírez, como demostró el fallo mayoritario de los jueces, con boletas de 115-113 y la otra con 114 puntos para cada gladiador. 

A partir de ahí, Ramírez dio el salto definitivo a las 175 libras. Y lo inició con victoria en cuatro asaltos frente al veterano zurdo estadounidense Tommy “Kriptonita” Karpency, el 12 de abril de 2019, en el Staples Center, de Los Ángeles, donde el norteamericano abandonó al concluir esa fracción por el castigo recibido.

Barrera, como señalamos anteriormente al principio de este artículo, cayó ante Hart por fallo unánime, en junio de 2019, que significó el último ascenso al encordado del cubano.

El vencedor entre Ramírez y Barrera sin duda recibirá una oportunidad mundialista en un plazo corto, pero si el caribeño sale derrotado tendría que analizar muy seriamente si ya es el momento preciso para colgar los guantes.

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