Para beneplácito de los fanáticos, lo que en el pasado reciente era poco menos que imposible, en las últimas semanas se ha propagado en varias divisiones con una velocidad vertiginosa: ser el Rey indiscutido en el boxeo.

El gemelo estadounidense Jermell “El Hombre de Hierro” Charlo y el argentino Brian “El Boxi” Castaño definirán el mejor hombre de las 154 libras, en pleito señalado el 17 de julio, en el AT&T Center, de San Antonio, Texas, donde el ganador se convierte, en propietario de los cuatro cinturones más importantes del boxeo, del Consejo Mundial (CMB), Asociación Mundial (AMB), Federación Internacional (FIB) y de la Organización Mundial (OMB). Los tres primeros títulos pertenecen al norteño  y el otro al sudamericano.

Como prueba de lo excepcional que resulta que un solo boxeador posea los cuatro títulos, basta decir que desde 1988, que se oficializó la OMB como organismo rector, sólo nueve púgiles -cinco hombres y cuatro mujeres- han tenido en su poder las cuatro fajas de mayor prestigio.

En la relación masculina aparecen tres estadounidenses: Bernard “El Extraterrestre” Hopkins, Jermain “Malas Intenciones” Taylor y el invicto zurdo Terence “El Cazador” Crawford, los dos primeros en la división mediana y el último en la súper ligera. Junto a ellos están el ucraniano Oleksandr “El Gato” Usyk, en los cruceros, y el escocés Josh Taylor, el más reciente, el tercero que lo hace en las 140 libras.

El grupo femenino lo integran la colombo-noruega Cecilia “La Primera Dama” Braekhus (welter, 2014), la estadounidense Jessica “CasKILLA” McCaskill (derrotó dos veces a Braekhus en 2020), la irlandesa Katie Taylor  (ligero, 2020) y la también norteamericana Claressa “T-Rex” Shields, quien ha logrado la gigantesca hazaña en dos categorías: mediana (2019) y súperwelter (2020).

Hace pocos días, el 22 de mayo, “El Tornado de Tartán” Taylor se alzó con las cuatro fajas más importantes de la división súper ligera, al imponerse por unanimidad al estadounidense, descendiente de mexicanos, José Carlos “El Jaguar” Ramírez, en el Virgin Hotels, de Las Vegas.

Ahora, solo dos meses más tarde, Charlo (34-1-0, 18 KOs) y Castaño (17-0-1, 12 KOs) buscarán también adueñarse de esos cuatro títulos de los súper welters, un acontecimiento con ribetes históricos, pues nunca antes algún boxeador fue el rey indiscutido de las 154 libras.

Charlo, de 31 años cumplidos el 19 de mayo último, nació en Richmond, pero actualmente reside en Houston, otra ciudad del estado de Texas. En su anterior pleito se impuso por nocaut técnico en el octavo episodio al dominicano Jeison “Banana” Rosario, el 26 de septiembre del pasado año, en Uncasville, Connecticut, donde el norteamericano expuso los cinturones de súper campeón de la AMB y del CMB, y el caribeño el correspondiente a la FIB.

“Estoy más que emocionado con este combate”, dijo Charlo en rueda de prensa. “Tengo mucho potencial y estoy haciendo todo lo posible para mejorar y hacerlo mejor día a día. Tengo más hambre que nunca porque sé que estoy a punto de capturar este título indiscutible y hacer algo que nadie ha hecho antes en las 154 libras “.

Aunque Charlo parte con la etiqueta de favorito, en su más reciente triunfo ante Rosario mostró ciertas lagunas en el ataque y en la defensa, que podrían favorecer a Castaño, un pegador nato, que vuelve al ruedo en cinco meses, lo que le permite estar nuevamente en óptima forma competitiva para este trascendental pleito.

“No hay nadie ahí fuera que sea tan rápido, fuerte y esquivo como yo”, añadió Charlo con su acostumbrada fanfarronería y subestimación por los demás púgiles de la categoría. “Castaño no posee nada que yo no haya visto antes, y veremos si puede tomar mi poder y el dolor que le provocaré. Estoy entrenando súper fuerte y con mucha agresividad para llevarme esa victoria”.

El único fracaso de Charlo lo sufrió por unanimidad a expensas de su coterráneo Tony “El Súper Malo” Harrison, el 22 de diciembre de 2018, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el derrotado hizo la cuarta defensa de la corona del Consejo Mundial (CMB).

Un año después, el 21 de diciembre de 2019, Charlo recuperó la faja, al aplicar el cloroformo a Harrison en el undécimo episodio, en Ontario, California, donde antes derribó a su rival en el segundo.

BRIAN CASTAÑO: “JERMELL ERA MI OBJETIVO”

Castaño, de 31 años y nacido en Isidro Casanova, Buenos Aires, obtuvo el cinturón de la Organización Mundial (OMB), el pasado 13 de febrero, cuando se impuso por decisión arbitral al zurdo brasileño Patrick Teixeira (31-2-0, 22 KOs), en el Fantasy Spring Casino, de Indio, California.

Después de doblegar a Teixeira, expresó cuál era su objetivo inmediato: “Deseo unificar con Jermell Charlo, campeón del Consejo Mundial (CMB), la Federación Internacional (FIB) y la Asociación Mundial (AMB)”, afirmó el argentino en sus primeras declaraciones como monarca de la OMB.

Castaño reconoció que gracias al empresario Al Haymon, máximo directivo de Premier Boxing Champions (PBC) ha podido enfrentarse a los mejores púgiles de su división, pues le han otorgado un lugar privilegiado entre los muchos buenos boxeadores que promocionan.

Con 6´1 de estatura y 67 pulgadas de alcance, “Ray Sugar” (como también se conoce a Castaño) se apropió de la faja de la AMB en las 154 libras, al noquear en un duodécimo asalto al local Cedric “Titi” Vitu, el 10 de marzo de 2018, en Francia, donde el argentino detuvo la racha de 11 victorias del peleador local.

El 2 de marzo de 2019, un año exactamente después de doblegar al boxeador galo, Castaño empató con el zurdo cubano Erislandy “El Sueño Americano” Lara, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, con votos alternos de 115-113 y otro idéntico de 114-114 para cada contendiente.

Castaño y Lara pelearon después que el africano Michel Soro, reconocido “retador obligatorio” del argentino, cedió su puesto para permitir el combate entre el sudamericano y el caribeño, siempre y cuando Soro tuviera garantizado la pelea frente al ganador.

Tras la igualada entre Castaño y Lara, el Comité de Campeonatos de la AMB ordenó que el sudamericano y el  nacido en África, pero nacionalizado francés, efectuaran negociaciones para disputar una revancha, ya que antes el argentino había salido victorioso en forma cerrada, el 1 de julio de 2017, en una ciudad gala, donde estuvo el disputa el cinturón interino que entonces poseía Castaño.

Pero Castaño y su grupo de trabajo rechazaron la pelea por falta de garantías en el pago de la parte francesa y entonces la AMB obviando los detalles relacionados con el caso, despojó al sudamericano de su título.

Según los representantes de Castaño, el promotor de Soro (Sebastián Acaries) demoró seis meses para hacer los pagos del primer combate, por lo que exigieron durante los intercambios para la revancha, que la promotora Univent pagara por adelantado parte del total y que fuera la Agencia Voluntaria Antidopaje (VADA, en inglés), la que regulara el combate, pero la respuesta de los franceses fue negativa.

“Queríamos que hubiera seguridad para cobrar la plata, por lo menos más de la mitad y que VADA controlara el doping, ya que sin estas condiciones no iríamos a Francia”, explicó entonces Castaño, en una comunicación en vivo en su página de instagram.

La decisión de Castaño de no viajar a Francia, trajo como consecuencia, que la AMB lo despojó del título de monarca mundial de las 154 libras. Y solo dos meses después de aquella deplorable decisión del organismo sancionador, el zurdo Lara y el mexicano Ramón “Inocente” Álvarez -hermano del astro Canelo- recibieron la oportunidad de luchar por el título vacante de la AMB, que en principio fue señalado interino. En el combate Lara ganó por nocaut en el segundo asalto, el 31 de agosto, de 2019, en Minneápolis, Minnesota.

¿Qué sucedió con Soro, que era “retador obligatorio”? Pues, la AMB le permitió al púgil nacido en Costa de Marfil, que hiciera la primera defensa del cinturón Oro frente al francés Anderson Prestot, quien salió derrotado por nocaut técnico en el quinto asalto, el 20 de julio de 2019, en el Palacio de los Deportes, de Marsella.

Cuatro meses después, el 15 de noviembre, Soro anestesió en el quinto round a Vitu, en París, la capital francesa. Trece días antes, Castaño había aplicado idéntica receta a Wale Omatoso, en el MGM National Harbor, de Oxon Hill, en la discusión de la faja Intercontinental de la OMB, en las 154 libras.

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