El ucraniano Vasily Lomachenko, ex triple campeón mundial, y el japonés Masayoshi Nakatani tienen muchas diferencias, pero hay dos factores que son coincidentes: el fracaso de ambos ante el estadounidense Teófimo López y la lesión que sufrieron en su más reciente combate.

“Hi-Tech” Lomachenko (14-2-0, 10 KOs) y Nakatani (19-1-0, 13 KOs) cayeron los dos por unanimidad ante “El Brooklyn” López, el europeo el pasado 17 de octubre, en La Burbuja, del hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, y el nipón el 19 de julio del año anterior, en en el MGM National Harbor, de Oxon Hill, Maryland.

Con López como victimario de uno y otro, ahora “Loma”, de 33 años, y Nakatani, un año menor, chocarán el 26 de junio, en el Virgin Hotels, de Las Vegas, donde el asiático hará su tercera presentación ante el conocedor y exigente público de Estados Unidos.

El pleito será de rompecorazones para el derrotado, en tanto el ganador vuelve de lleno a la senda de convertirse en retador del propio López, quien posee las fajas de la Asociación Mundial (AMB), la Federación Internacional (FIB) y la Organización Mundial (OMB) o del jovencito norteamericano Devin “El Sueño” Haney, propietario del cinturón orinegro del Consejo Mundial (CMB).

Actualmente, el zurdo Lomachenko ocupa la cima en el listado del CMB, el segundo puesto en la AMB y la OMB, y el quinto en la FIB, mientras Nakatani aparece en la quinta plaza en la OMB, en noveno en la AMB y el CMB, y décimo en la FIB.

En recientes declaraciones, Lomachenko ha expresado que los jueces no fueron justos en la votación del combate versus López, nacido en Nueva York, pero descendiente de hondureños. Las tres boletas de los oficiales ofrecieron un amplio respaldo al norteño (119-109, 117-111 y 116-112), puntuaciones que el europeo estima desacertadas.

“Mi opinión ahora después de ver en repetidas ocasiones la pelea (con López) es que hubo un empate”, dijo Lomachenko a la cadena deportiva ESPN, un criterio que no comparten la mayoría de los que observaron el enfrentamiento, aunque el ucraniano atacó muy poco al principio, pero incrementó la ofensiva a partir de la segunda mitad del combate.

LOMACHENKO TUVO QUE SOMETERSE A CIRUGÍA

Además de perder los títulos de súpercampeón de la AMB y la OMB, Lomachenko menos de 48 horas después tuvo que someterse a una intervención quirúrgica para reparar un trauma en el manguito rotador del hombro derecho, lesión agravada en la última fase de la preparación antes de cruzar guantes con el norteamericano.

El doctor que realizó la cirugía explicó que la lesión era severa y que Lomachenko la tenía al menos seis semanas antes del combate. Obviamente, peleó contra López con dolor físico, aunque no lo dijera públicamente.

Egis Klimas, manejador de Lomachenko, dijo a la cadena ESPN, que el púgil ocultó la lesión porque no deseaba que se tomara como una excusa si las cosas no le iban bien en el pleito, como sucedió.

“Perdimos una semana de entrenamiento”, reveló Klimas en la entrevista con ESPN. “Fue una semana de ´guanteo´ (sparring), porque el doctor le prohibió hacer muchas cosas después de aplicarle una infiltración”.

Klimas precisó que desde que Lomachenko llegó a Estados Unidos, alrededor de seis semanas antes del combate, se quejaba del agudo dolor en el hombro. Y para suministrarle el antiinflamatorio inyectable debieron notificarlo a la Agencia Voluntaria Antidopaje (VADA) y a la Comisión Atlética de Nevada, que autorizaron el procedimiento. En consecuencia, tuvo que hacer reposo por espacio de siete días.

Pero Lomachenko ni siquiera mencionó la lesión en el hombro, la pérdida de varios días importantes en el entrenamiento y la posterior intervención quirúrgica, que pudieron incidir en su rendimiento frente a López.

Por el contrario, Lomachenko como un digno guerrero, expresó que “fue todo un desafío intentar combatir en la corta distancia, debido al tamaño y el alcance de López, aspectos que jugaron un papel muy importante (en la pelea)”.

Y con enorme humildad le ofreció disculpas a sus seguidores y a su equipo, a los que agradeció todo el apoyo que le han brindado a lo largo de su carrera y especialmente de cara a esta pelea.

En lo único que se mostró firme Lomachenko fue en la posibilidad de un segundo enfrentamiento: “Si puede darme la revancha, entonces, por supuesto, estoy listo, pero depende de él”.

López y su padre han rechazado una segunda confrontación versus Lomachenko. Pero el abogado Bob Arum, promotor de ambos y máximo directivo de la compañía Top Rank, ha expresado que no insistirá para que vuelvan al ring.

NAKATANI LESIONADO EN SU ULTIMO COMBATE

En su más reciente combate, efectuado el pasado 12 de diciembre, en La Burbuja, Nakatani anestesió en el noveno episodio, de 10 programados, al puertorriqueño Félix “El Diamante” Verdejo, donde disputaron el cetro vacante Intercontinental de la OMB.

El nipón besó la lona en el 1ro. y 4to asaltos, pero después remontó y derribó al  boricua par de veces en el décimo, lo que obligó al árbitro Celestino Ruíz a detener las acciones cuando faltaban poco más de un minuto de pelea.

Sin embargo, la convincente actuación de Nakatani tuvo un lado lamentable, al sufrir la fractura del hueso orbital derecho durante el combate. Además de las dos primeras caídas de su carrera profesional, el japonés requirió asistencia en un hospital de Las Vegas, donde las pruebas médicas confirmaron la peligrosa lesión.

Pero transcurridos unos meses, Nakatani se recuperó totalmente y según sus allegados se encuentra en excelente estado de forma para enfrentar a Lomachenko, al que aventaja en cuatro pulgadas y media de estatura y seis en alcance.

Al referirse Lomachenko a su duelo con Nakatani expresó: “En estos momentos es la mejor opción para mí. Tuvo una gran actuación en un combate muy cerrado con Teófimo y sin duda será un gran oponente cuando estemos sobre el ring”.

En declaraciones a la prestigiosa revista The Ring, Nakatani dijo que enfrentarse a Lomachenko es una gran oportunidad que nunca pensó se realizaría. Expresó que en el pasado, consideró que el movimiento de pies del ucraniano era único, con una destreza que lo hacía pensar que algún rival pudiera vencerlo.

Sin embargo, Nakatani señaló que con el paso del tiempo y “desde que Lomachenko subió a la división ligera, se ve diferente a como solía ser. Tuvo una victoria sólida frente a Jorge Linares, mostrando habilidades exclusivas, pero por lo demás no ha mostrado su propio boxeo, que lo convertía en un púgil especial”.

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