Aunque por obra del destino, el joven zurdo cubano David Morrell ostenta la corona “regular” de la Asociación Mundial (AMB) en las 168 libras, todavía tiene un largo camino para demostrar que los hechos respaldan sus optimistas palabras, en una categoría plagada de excelentes púgiles.

Morrell, con sus 23 años, posee la ambición y grandes sueños inherentes a la juventud, pero necesita probar sus habilidades frente oponentes de elevado nivel cualitativo, antes de expresar que “esta división es mía”. Quizás lo sea en el futuro, pero tiene mucho camino por recorrer todavía.

En el comienzo de ese trayecto, que sin dudas estará plagado de innumerables obstáculos, Morrell Jr. (4-0-0, 3 KOs) tendrá su primera prueba de fuego versus el invicto mexicano Mario Cázares (12-0-0, 5 KOs), el 27 de junio, en el Minneápolis Armory, una instalación con capacidad para más de 8 mil personas, ubicada en el centro de Minneapolis, una de las ciudades más populosas de Minnesota.

 “Como siempre, estoy agradecido con todo mi equipo por la oportunidad de subir al ring una vez más”, dijo Morrell a un medio de Minneápolis. “Este es aún más especial para mí, porque es mi primera defensa del título frente a mi nuevo público local. Estoy emocionado de volver a sentir la energía de la afición y contra un muy buen rival. Hemos trabajado duro, ahora es el momento de divertirnos”.

El nacido en la central provincia cubana de Villa Clara poseía el cinturón interino desde agosto del pasado año, cuando se impuso unánime y convincentemente al veterano guyanés residente en Nueva York Lennox “Doble filo” Allen (22-1-1, 14 KOs), en pleito efectuado en el Microsoft Theater, de Los Ángeles.

El título mundial de la AMB que ahora ostenta Morrell quedó vacante cuando el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez derrotó el 19 de diciembre por fallo unánime al inglés Callum “Mundo” Smith, quien poseía el cetro de súper campeón, que pasó a manos del pelirrojo azteca.

“No puedo creer que esto esté sucediendo”, dijo Morrell al diario El Nuevo Herald, del sur de Florida. “Ser elevado a campeón regular me motiva a seguir adelante y asegurar más victorias. Tengo un gran desafío por delante y la intención de defender mi título a toda costa”.

Tras una exitosa carrera amateur en Cuba, que lo llevó a conquistar el título nacional en la división de 81 kilos en 2017 y la medalla dorada en el Mundial Juvenil, un año antes en la ciudad rusa de San Petersburgo -resultó elegido el MVP del certamen- Morrell debutó en el profesionalismo el 31 de agosto de 2019, cuando anestesió en el primer asalto a su coterráneo Yendris “El Veloz” Rodríguez, en el Minneapolis Armory, de Minnesota.

Lamentablemente, cuatro meses más tarde Rodríguez fue baleado y después falleció en Miami, su lugar de residencia, por un individuo no identificado, pocas horas después de conseguir un empate con el debutante estadounidense Drew “Tomahawk” Dwelly.

En su más reciente pleito en las filas rentadas, Morrell se impuso por nocaut en el tercer asalto al estadounidense Mike Gavronski, en diciembre del pasado año, en el Shrine Export, de Los Ángeles, donde existió una gran confusión previo al combate, pues la pelea inicialmente se notificó que sería por el título interino -no absoluto, como se dijo días antes- pero después se cambió oficialmente a 10 asaltos, sin que estuviera en juego ninguna corona.

Algunas fuentes señalaron que el viernes, un día antes del pleito, Morrell había incumplido con la báscula, sin embargo, el grupo de trabajo del caribeño afirmó que existía una cláusula del contrato de la cartelera, que establecía mover a una pelea sin título, a 10 asaltos y con un límite máximo de 170 libras, si el evento principal sufría alteración.

En un principio, el pleito principal del programa colocaba frente a frente a los estadounidenses Julian “J-Rock” Williams (27-2-1, 16 KOs), ex campeón mundial de las 154 libras, y al ex dos veces retador irlandés, radicado en Australia, Dennis Hogan (28-3-1, 7 KOs), pero Williams dio positivo a COVID-19 y entonces las autoridades de Premier Boxing Championship (PB) solicitaron a Morrell y Gavronski que llenaran el vacío.

“David Morell tiene mucho potencial y con el tiempo se verá su enorme talento”, dijo Luis DeCubas, uno de los ejecutivos de Warriors Boxing, la compañía con la que tiene contrato el bisoño púgil caribeño. “La primera vez que vi a Morrell enseguida me vino a la mente (el ucraniano) Vasily Lomachenko, pero mucho más grande, mejor y con enorme poder en ambas manos”.

Con la corona del orbe en solo cuatro pleitos, Morrell, además de implantar una marca absoluta para el boxeo de la isla en la categoría, también igualó con el japonés Kose Tanaka (15-0-0, 9 KOs), quien en su cuarta confrontación del boxeo de paga, se alzó con el título mundial de peso Mínimo (también conocido como Paja).

Tanaka consiguió el cinturón, al vencer por unanimidad al mexicano Julián “El Niño Artillero” Yedras, el 30 de mayo de 2015, en Japón.

El récord absoluto está en poder del ucraniano Vasily “Hi-Tech” Lomachenko (14-2-0, 10 KOs) y del retirado tailandés Saensak Muangsurin (14-6-0, 11 KOs), quienes se adueñaron de una corona del orbe en su tercera presentación profesional.

Lomachenko obtuvo el cinturón vacante pluma de la Organización Mundial (OMB) al doblegar por fallo mayoritario al estadounidense Gary Allen Russell Jr., el 21 de junio de 2014, en Carson, California.

Muangsurin, también zurdo como Lomachenko, arrebató la faja ligera del Consejo Mundial (CMB) por nocaut en el octavo capítulo al español Pedro “Perico” Fernández, el 15 de julio de 1975, en Bangkok, capital de Tailandia, donde el ibérico exponía por segunda ocasión el título de las 140 libras.

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