Aunque en su extraordinaria trayectoria aparecen seis reveses, el astro filipino Nonito Donaire tiene dos espinas clavadas en su mente y en su corazón, que resaltan entre las más dolorosas y las que desea vengar de inmediato.

Y ambas le impiden conciliar el sueño, por ocurrir en momentos cruciales, lo que no será impedimento para que el nombre del “Flash” Donaire sea incluido, sin duda alguna, entre las grandes luminarias del boxeo, cuyas hazañas aparecen asentadas para las presentes y futuras generaciones en el prestigioso Salón de la Fama, con sede en Canastota, Nueva York.

Donaire (41-6-0, 27 KOs) no puede olvidar los fracasos que le encajaron el zurdo cubano Guillermo “El Chacal” Rigondeaux (20-1-0, 13 KOa) y el japonés Naoya “El Monstruo” Inoue (20-0-0, 17 KOs), hoy los dos con las coronas de peso gallo (118 libras) de la Asociación Mundial (AMB), el primero con la faja “regular” y el otro con la de “súper campeón” que reconoce ese organismo sancionador.

Rigondeaux derrotó a Donaire por fallo unánime, el 13 de abril de 2013, en el Radio City Hall, de Nueva York, el 13 de abril de 2013, cuando el tagalo exhibía una racha de 12 años sin conocer el fracaso y 20 combates consecutivos. El triunfo convirtió al caribeño en monarca súper gallo (122 libras) de la Organización Mundial (OMB).

Ante el descalabro, Donaire ascendió a la categoría inmediata superior (126) y después de salir con el brazo en alto en par de ocasiones, en la siguiente pelea fue vapuleado en seis asaltos por el jamaiquino Nicholas “El Hacha” Walters (26-1-1, 21 KOs), quien lo derribó en el 3ro y el 6to asaltos, en Carson, California, donde estuvo en juego la faja de súper campeón de la AMB.

A partir de ahí, el tagalo-estadounidense Donaire regresó a las 122 libras y logró cuatro triunfos consecutivos. Pero en el siguiente sucumbió por unanimidad, cuando intentaba adueñarse del título de la OMB, en duelo ante el púgil de guardia zurda, el estadounidense Jessie Magdaleno, el 5 de noviembre de 2016, en Las Vegas.

Volvió entonces Donaire a la división pluma y después de una victoria, cayó por votación unánime frente al irlandés Carl “El Chacal” Frampton, en Belfast, Irlanda del Norte, donde estuvo en disputa el cinturón Interino de la OMB.

Sorpresivamente, Donaire aceptó en 2018 una invitación para participar junto a otros siete destacados púgiles de la categoría gallo, entre ellos el nipón Inoue, en la Súper Serie Mundial (WBSS, en inglés).

Habían transcurrido siete años desde el último combate de Donaire en las 118 libras, vencedor por decisión de los tres jueces frente al zurdo argentino Omar “El Huracán” Narváez, el 22 de octubre de 2011, en el legendario Madison Square Garden, donde el asiático retuvo los cinturones del Consejo Mundial (CMB) y la Organización Mundial (OMB).

Al conseguir par de triunfos cada uno, Donaire e Inoue se vieron las caras en la final de la Súper Serie y en un épico combate, el nipón se impuso por votaciones de 116-111, 114-113 y 117-109, el 7 de noviembre de 2019, en la ciudad japonesa de Saitama. El choque estuvo entre los finalistas a Mejor Pelea del Año.

DONAIRE: “QUIERO A INOUE Y A RIGONDEAUX”

Hace solo dos días, el 29 de mayo, Donaire, quien vive en California desde los siete años, ofreció una disertación de potencia en sus puños ante el francés Nordine Oubaali, al que anestesió en cuatro asaltos, con par de derribos previos. Un fortísimo gancho de la mano siniestra (Donaire es derecho) a la mandíbula del galo, lo envió a la lona completamente noqueado y de inmediato el árbitro Jack Reiss decretó el fuera de combate, cuando faltaban solo ocho segundos para que concluyera esa fracción.

De acuerdo con algunas fuentes, Donaire, ahora con 38 años y 6 meses, se convirtió en el boxeador de mayor edad en la historia en obtener un título mundial en la división gallo. Y añaden que dejó atrás la marca del también retirado filipino Gerry “El Audaz” Peñalosa, que tuvo la marca anterior con 36 años y 7 meses.

Sin embargo, es preciso reconocer que “El Chacal” Rigondeaux se adueñó de la corona “regular” vacante de la AMB, el 20 de febrero del pasado año al derrotar por fallo dividido a Liborio Solís, en Allentown, Pensilvania, cuando el púgil cubano tenía 39 años y 5 meses, lo que puede obviarse si solo se tiene en cuenta el de “super campeón” que posee Inoue. 

Sobre el supuesto récord establecido, Donaire afirmó que “no importa la edad, sino la fortaleza mental. Lo que aprendí de la pelea de (Naoya) Inoue es que estoy de vuelta. Todavía puedo competir al más alto nivel. Después de aquel combate, estuve aprendiendo y estoy listo para él próximo”.

Tras el triunfo ante Oubaali y cuando le mencionaron a Inoue, Donaire expresó que “por eso quería esta pelea (frente al francés). Porque ahora es mi próximo objetivo”, una revancha versus el también astro japonés, aunque podrían existir obstáculos para lograr el acuerdo en las negociaciones, ya que el filipino pertenece a Ringstar Sports, bajo la tutela de Richard Schaefer, e Inoue tiene contrato con las compañías Top Rank y Teiken Promotions.

Tampoco descarta Donaire efectuar la revancha frente a Rigondeaux, al que asegura le aplicará el cloroformo si vuelven a enfrentarse. “Se trata de marcar todas las casillas” (títulos), porque otras de sus metas es convertirse en campeón absoluto de las 118 libras.

En el caso de Rigondeaux, quien cumplirá 41 años el 30 de septiembre, tiene un fortísimo pleito ante el igualmente experimentado filipino John Riel “Quadro Alas” Casimero (30-4-0, 21 KOs), el 14 de agosto, en una ciudad estadounidense que aún no se ha definido, y donde el asiático, que suma seis nocauts consecutivos, expondrá por segunda ocasión la faja gallo de la Organización Mundial (OMB).

“Sin duda, si él (Rigo) puede pasar esta dura pelea, vamos a ir por él, vengo a unificar todos los títulos”, dijo Donaire en relación con el venidero combate de Rigondeuax. “Creo que con la experiencia que he sumado en estos años, podría noquear a Rigondeax, tengo muchos planes y estoy trabajando por ellos”,

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