Cuando se retire del boxeo y gracias a su extensa y brillante trayectoria entre los encordados, que se resume en títulos mundiales en seis divisiones diferentes, el astro filipino Manny “PacMan” Pacquiao tendrá un seguro puesto entre los inmortales del boxeo, pues no existe la más mínima duda que será incluido en el Salón de la Fama, en Canastota, Nueva York. 

Monarca en las categorías mosca (112), súper gallo (122), súper pluma (130), ligero (135), welter (147) y súper welter (154), Pacquiao (62-7-2, 39 KOs) ha dicho en varias ocasiones que no continuaría recibiendo golpes, pero después ha reconsiderado la decisión con un “comeback” que en modo alguno resultó decepcionante, o muestra de que había cometido un error, después de su larga trayectoria y los épicos combates frente a la flor y nata del boxeo de su época.

Ahora Pacquiao, con 42 años, vuelve a ser noticia para satisfacción de sus seguidores y de todos los amantes de esta exigente disciplina, al anunciar en las redes sociales. que enfrentará al también zurdo y talentoso estadounidense Errol Spence (27-0-0, 21 KOs), quien expondrá las coronas welter de la Federación Internacional (FIB) y del Consejo Mundial (CMB), el 21 de agosto, en una plaza aún sin definir de Las Vegas, en pleito que será transmitido por la cadena FOX, bajo el sistema de Pague-por-Ver (PPV).

Para respaldar el duelo y que no fuera un simple comentario, Pacquiao colocó una foto en la que aparece junto a Spence Jr., la fecha (21 de agosto de 2021) y con edificios de fondo, del lugar donde se efectuará el combate: Las Vegas, estado de Nevada. 

Rápidamente los medios buscaron declaraciones del tagalo, en relación con ese crucial enfrentamiento, que será muy exigente para Spence Jr., y también para Pacquiao, quien además de vérselas con un púgil de grandes habilidades, lo aventaja en cuatro pulgadas y media de estatura (5´9 ½ por 5´5) y cinco en alcance (72 por 67),

Junto a ello, Pacquiao tendrá que romper el “óxido” de casi dos años sin acción competitiva, mientras Spence Jr. se impuso a Danny “El Rápido” García, hace cinco meses, en Arlington, Texas, donde por fallo unánime retuvo las dos coronas de las 147 libras.

La última refriega de Pacquiao ocurrió el 20 de julio de 2019, cuando se impuso por decisión dividida al estadounidense Keith “One Time“ Thurman, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, ubicado igualmente en la llamada Ciudad del Pecado. Un derribo que le propinó el asiático al norteño influyó en la votación del panel de jueces, dos de ellos (115-112) inclinados hacia Pacquiao y el otro 114-113 hacia Thurman, en pleito por la faja de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB).

“Soy más rápido y más fuerte”, dijo Pacquiao vía telefónica desde Filipinas a The Athletic, al que aseguró que había firmado el contrato para cruzar guantes con Spence Jr. “Me encanta enfrentarme a los mejores”. 

Y enfatizó cuando le preguntaron si consideraba que posee mayor fortaleza que Spence Jr.: “Sí, soy más fuerte”, recalcó el senador filipino y aspirante a la presidencia de esa nación asiática.

De acuerdo con Pacquiao, el combate versus Spence Jr., podría efectuarse en el Allegiant Stadium, sede de los Raiders, en la Liga de Fútbol Americano (National Football League, en inglés), con capacidad para 65 mil espectadores.

“Están tratando de llevarme al (estadio) grande y nuevo de allí”, expresó Pacquiao sobre la nueva y moderna instalación, con un costo estimado en $ 1,800 millones, que se inauguró oficialmente el 31 de julio de 2020, y está ubicada en la ciudad de Paradise, en el estado de Nevada.

En el diálogo con The Athletic, Pacquio le restó importancia al tiempo sin combatir: “Sí, han pasado dos años desde la última vez que peleé. Pero no me preocupa, porque un descanso prolongado es bueno para mí, después de 25 años en el boxeo antes de eso. El descanso le ha dado a mi cuerpo la oportunidad de recuperarse”.

Spence Jr., de 31 años y nacido en Long Island, conquistó la corona de la FIB, al anestesiar en el undécimo asalto, al inglés Kell “El Especial” Brook, el 27 de mayo de 2017, en Sheffield, Inglaterra, donde envió par de veces a la lona al local, primero en el 10mo. y después en el siguiente.

Dos años más tarde, el 28 de septiembre de 2019, Spence Jr. arrebató a su coterráneo Shawn “Showtime” Porter, el cinturón del Consejo Mundial (CMB), en un exigente pleito que se decidió por decisión dividida, en el Staples Center, de Los Ángeles, California.

Justin Fortune, entrenador de fuerza y acondicionamiento de Pacquiao, consideró que no tiene ninguna preocupación por el tiempo que ha transcurrido desde el último pleito de su pupilo, quien emergerá con los dos cetros de Spence Jr.

“Spence es un gran boxeador y un buen campeón, pero no es el mismo que era antes (del accidente), en absoluto”, dijo Fortune a The Sun. “Vimos eso cuando peleó con Danny García. Todos elogian lo duro que Spence golpea, pero García pasó los 12 asaltos”.

Fortune afirmó que Pacquiao es demasiado rápido y demasiado fuerte y además utiliza variados ángulos a la hora de soltar sus puños. Por otra parte, puntualizó que siente mucha satisfacción que el zurdo estadounidense haya sobrevivido al accidente que casi le cuesta la vida, pero tiene consecuencias traumáticas en la cabeza y el cuerpo.

“Gracias a Dios no está muerto, pero salió de un Lamborghini o lo que fuera a 120 millas por hora”, recordó Fortune. “El daño en los ligamentos y en las manos es a largo plazo, no desaparece de la noche a la mañana”.

Spence Jr. y García debían enfrentarse en un megacombate, el 25 de enero de 2020, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, pero Spence Jr. tres meses antes sufrió un grave accidente automovilístico, que obligó a posponer la pelea hasta que se recuperara de las lesiones y pudiera regresar al gimnasio.

En la madrugada del 10 de octubre, de 2019, Spence Jr. perdió el control de su auto Ferrari y lo estrelló después de dar múltiples vueltas, cuando conducía bajo los efectos del alcohol y viajaba a alta velocidad, en una calle cerca del centro de Dallas, Texas. Como no tenía el cinturón de seguridad, el boxeador fue expulsado de su automóvil, que cayó en el carril contrario.

Consecuencia del aparatoso accidente, que dejó completamente inservible el lujoso vehículo, Spence Jr. sufrió quemaduras en el cuerpo por su roce con el pavimento, además de laceraciones en el rostro y pérdidas de dientes, pero no tuvo fracturas óseas, ni traumatismos cerebrales que pusieran en peligro su vida, de acuerdo con los resultados de las pruebas realizadas en el Centro Médico Metodista de Dallas, donde fue atendido.

Necesitó 15 meses para su recuperación. Finalmente venció por fallo unánime a García, el 5 de diciembre de 2020, en Arlington, Texas. 

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