A un púgil con las habilidades y dominio técnico del zurdo cubano Erislandy Lara resulta harto comprometedor vaticinar si le ha llegado el momento de colgar los guantes, máxime cuando ha recibido poco castigo en sus 13 años de carrera profesional.

Más difícil aún llegar a ese criterio, tras observar que a sus 38 años, recién cumplidos el pasado 11 de abril, Lara tuvo un debut por todo lo alto en la categoría inmediata superior, en la que se alzó con el segundo título mundial, en esta ocasión el vacante mediano de la Asociación Mundial (AMB).

En una noche memorable para “El Sueño Americano” Lara, nacido en la oriental provincia de Guantánamo, pero residente en Houston, Texas, propinó un espectacular nocaut en el asalto inicial al estadounidense Thomas La Manna, el sábado 1 de mayo, en el Dignity Healths Sports Park, de Carson, California.

“Palomitas de Maíz” La Manna” (30-5-1, 12 KOs) vaticinó que saldría con el brazo en alto por la vía del cloroformo frente a Lara, pues había estudiado a fondo las características del caribeño y sabía el plan táctico que debía utilizar para derrotarlo.

El cuadrilátero le jugó a LaManna una mala pasada, pues cayó precisamente de la forma más dolorosa, como le ocurrió en par de ocasiones previas, ante el mexicano Jorge “Demonio” Cota, por nocaut técnico en el quinto episodio el pasado año, y versus el estadounidense ya retirado Antoine “Acción” Douglas, en el sexto, después de tres derribos, en 2015.

Ante un mar de especulaciones sobre el futuro de su carrera, Lara refutó la opinión de los agoreros, al expresar en los últimos días que se siente muy bien físicamente y que “voy a seguir boxeando hasta que mi cuerpo me diga que no puedo hacerlo más. No he recibido mucho castigo en mi carrera y sé que me quedan al menos otros tres años en mi mejor momento”.

Ciertamente, el zurdo cubano ha podido capear estos 13 años en esta cruda y exigente disciplina con solo tres fracasos, todos por votación. Ninguno de sus tres “verdugos” ha podido obtener siquiera el veredicto unánime, pues el norteamericano Paul Williams recibió fallo mayoritario en 2011, el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez el controversial respaldo de dos jueces, en 2014, en tanto otro norteño, Jarrett “El Rápìdo” Hurd, fue premiado con el mismo veredicto dividido, en 2018, cuando unificaron las fajas de súper campeón de la AMB, en poder del antillano y la de la Federación Internacional (FIB), que ostentaba su rival.

En esta trayectoria por el boxeo rentado, esa ha sido la única pelea en la que Lara sustituyó su estilo elusivo, de movimientos continuos y se lió a golpes de principio a fin con Hurd. Una caída del isleño en el asalto del adiós, sin dudas inclinó la balanza hacia el estadounidense como mostraron en sus boletas de respaldo Glenn Feldman y Dave Moretti (114-113), mientras Burt A. Clements otorgó idéntica puntuación al cubano.

Al final de la temporada, la guerra que escenificaron ambos sobre el cuadrilátero recibió el reconocimiento de Mejor Pelea del Año por la Asociación de Escritores de Boxeo de Estados Unidos (BWAA, siglas en inglés).

Tras el fracaso en la trepidante batalla con Hurd, Lara ha conseguido tres triunfos, incluido el de LaManna y un empate frente al argentino Brian “El Boxi” Castaño, el 2 de marzo de 2019, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde estuvo en juego la faja súper welter de la Asociación Mundial (AMB).

LARA: “ANHELO AL GANADOR ENTRE JERMALL CHARLO Y BRIAN CASTAÑO”

Algunas dudas despejó Lara tras el fulminante izquierdazo a la mandíbula de LaManna, quien cayó de espaldas completamente aturdido, por lo que el árbitro Thomas Taylor reclamó la presencia del doctor de turno para que le ofreciera asistencia inmediata. Entonces habían transcurrido 1: 20 minutos del asalto de apertura.

“Me sentí fuerte y afilado esta noche como peso mediano”, dijo Lara. “Pero también quiero todas las peleas grandes en las 154 libras. Anhelo enfrentar al ganador del pleito unificatorio entre Jermell Charlo y Brian Castaño”.

El zurdo cubano reconoció que Charlo es como una familiar, pues ambos (también Jermall, el otro gemelo), pues entrenaron juntos en el mismo gimnasio de Houston durante años. “Pero así es el boxeo y acepto este desafío”.

“El Hombre de Hierro” Charlo (34-1-0, 18 KOs) y “El Boxi” Castaño (17-0-1, 12 KOs) cruzarán guantes el 17 de julio, en una sede estadounidense sin definición todavía, en la que el norteño expondrá los cinturones del Consejo Mundial (CMB) de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB) y el de la Federación Internacional (FIB), y el sudamericano el correspondiente a la Organización Mundial (OMB). Lara posee el “regular” de la AMB, todos en la división de 154 libras.

Independiente de si Lara puede concretar su deseo de enfrentarse al ganador del Charlo-Castaño en un regreso a los súper welter, o si se queda en los medianos buscando otros adversarios de la élite, algo parece irrebatible: Lara no tiene previsto colgar los guantes definitivamente, al menos en un corto período.

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