La suerte de algunos es la fatalidad de otros. El ex campeón mundial africano Richard Commey y el dominicano Jackson Marinez combatirán en el pleito estelar de la velada del 13 de febrero, en La Burbuja, del hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, tras dar positivo al COVID-19 el ruso Maxim Vlasov.

Ubicado en segunda posición del ranking de la OMB en la división semipesada, Vlasov (45-3-0, 26 KOs) debía enfrentarse al estadounidense Joe “La Bestia” Smith (26-3-0, 21 KOs) por la faja vacante de ese organismo, pero ahora el combate fue pospuesto sin una fecha fija.

“Estoy devastado con el aplazamiento de mi pelea por el título mundial contra Joe Smith Jr., dijo Vlasov totalmente sorprendido al conocer el resultado de la prueba. “He seguido protocolos estrictos, he realizado exámenes regulares con resultados negativos y no tengo síntomas. Estoy bien preparado y tuve un excelente campo de entrenamiento. Solo espero la reprogramación de la pelea y la oportunidad de mostrar mis habilidades de clase mundial”.

Richard “RC” Commey (29-3-0, 26 KOs), oriundo de Accra, Ghana, y asentado en Nueva York, y Jackson “El Fénix” Marinez (19-1-0, 7 KOs), nacido en Santo Domingo, capital de República Dominicana, encabezarán la velada, con transmisión televisiva por la cadena deportiva ESPN.

Tanto Commey, de 33 años, como Marinez, de 30, vienen de sendas derrotas en sus pleitos precedentes. El africano sucumbió por nocaut en el octavo asalto ante el estadounidense de raíces hondureñas Teófimo “El Brooklyn” López, el 14 de diciembre de 2019, en el histórico Madison Square Garden, donde Commey hizo la segunda exposición del título de la Federación Internacional (FIB), en las 135 libras.

Ahora con tres fajas mundiales de peso ligero (Organización Mundial, Federación Internacional y súper campeón de la Asociación Mundial), López se convirtió en el primer monarca del orbe con sangre hondureña, al vencer de forma espectacular al minuto y 13 segundos del segundo round a Commey.

Un potente gancho de zurda, seguido de un bombazo proveniente del puño derecho enviaron a la lona a Commey. Se levantó mareado y sin brújula, y tras el conteo reglamentario de ocho, otra andanada de golpes obligaron al árbitro David Fields a detener la masacre.

Casi 10 meses más tarde, el 17 de octubre del pasado año, el “Takeover” López se instaló en la cúspide del boxeo mundial, con triunfo unánime ante el ucraniano Vasily “Hi-Tech” Lomachenko (14-2-0, 10 KOs), entonces entre los mejores Libra por Libra (P4P) del planeta.

MARINEZ ASEGURA QUE FUE VICTIMA DE LOS JUECES

En su más reciente ascenso al cuadrilátero, el quisqueyano Marinez cayó por decisión unánime ante el joven y prometedor estadounidense Rolando “Rolly” Romero (13-0-0, 11 KOs), el 15 de agosto último, en el Mohegan Sun Casino, de Uncasville, Connecticut, donde disputaron el cinturón interino ligero de la Asociación Mundial (AMB).

Frank Lombardi (118-110), Glenn Feldman (116-112) y Don Trella (115-113) respaldaron a su coterráneo, aunque los datos ofrecidos por la compañía CompuBox revelaron que Marinez lanzó más golpes (629 por 509) y también llegó en más ocasiones a la anatomía de su adversario (103 por 86).

 Al igual que una buena parte de los que observaron el combate, también Marinez mostró su desacuerdo con la decisión de los oficiales: “No tengo idea qué pelea estaban viendo los jueces”, dijo el dominicano con evidente disgusto al concluir la reyerta. “No estoy satisfecho con la decisión que han tomado. El mundo entero sabe que gané esa pelea. Es un hecho probado, pero estoy satisfecho con la oportunidad que Dios me ha dado”.

Marinez explicó que hubiera deseado la revancha frente a Romero, quien a través de sus representantes hizo una oferta monetaria al quisqueyano, superior a la de Commey, pero cuando llegó el ofrecimiento ya estaba sellado el contrato con el africano.

Igualmente, Marinez precisó que la fecha propuesta por el grupo del bisoño estadounidense no era la apropiada, pues solo tendría alrededor de cinco semanas de entrenamiento para cruzar guantes con Romero, un boxeador promovido por Mayweather Promotions, la compañía de Floyd “Money” Mayweather.

“Todavía quiero enfrentarme a él (Romero) y demostrar una vez más que soy el mejor boxeador de los dos”, enfatizó Marinez. “Pero Rolando Romero no es mi prioridad. Voy por cosas mejores y más grandes. Y la victoria sobre Richard Commey me llevará a donde necesito estar. Estoy buscando esas grandes oportunidades”.

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