Más de ocho años han transcurrido desde que el nicaragüense Román González derrotó unánime al mexicano Juan Francisco Estrada en la categoría minimosca, pero desde aquel duelo y con los triunfos posteriores de ambos, los fanáticos han soñado con la revancha, que finalmente ocurrirá el 13 de marzo, en el American Airlines Center, de la ciudad de Dallas, en el estado de Texas.

Si en aquella ocasión, “Chocolatito” González (50-2-0, 41 KOs) expuso por cuarta ocasión la faja de la Asociación Mundial (AMB) en las 108 libras, ahora se trata de un pleito de unificación, con dos títulos en disputa de las 115 libras, el de súper campeón que ostenta el pinolero de la propia AMB, y el del Consejo Mundial (CMB) en poder del azteca. 

El emocionante pleito del 17 de noviembre de 2012, se caracterizó por fuertes intercambios de principio a fin, aunque tras los 12 asaltos, los jueces favorecieron a González con boletas de 118-110 y otras dos de 116-112, que de acuerdo a lo acontecido sobre el cuadrilátero, debió ser reflejar votaciones más reñidas.

Después y al calor del exitoso desempeño de ambos a lo largo del tiempo, González, de 33 años, como Estrada, tres años menor, han insistido en repetidas oportunidades en cruzar guantes por segunda vez. Pero por los vericuetos del boxeo, y de la vida, ¿por qué no? ese añorado pleito se dilató en múltiples ocasiones.

La noticia del acuerdo, largamente esperada en el mundillo del boxeo, la lanzó el promotor inglés Eddie Hearn, de la compañía Matchroom Boxing, en el último mes del pasado año: “La revancha ya está. Dos grandes entre los mejores libra por libra irán a la guerra el 13 de marzo”, confirmó Hearn el 19 de diciembre, en su cuenta de Tuiter.

Y si en el pasado, no faltó momento en que uno y otro hiciera referencia al deseo de satisfacer el interés de los amantes del boxeo, por estos días el cruce de palabras en las redes sociales se incrementa, en la medida que la fecha se acerca y la preparación es más exigente y minuciosa.

“De mi parte será muy diferente, pues ya pasó mucho tiempo”, dijo Estrada a la cadena ESPN. “Me estoy preparando no para ganar, sino para noquear porque no quiero dejar dudas”.

Estrada, de Puerto Peñasco, Sonora, viene de ganar por la vía del sueño a su compatriota Carlos “El Príncipe” Cuadras (39-4-0, 27 KOs), en un electrizante pleito, que concluyó en el undécimo episodio, el 23 de octubre, en el Gimnasio de la TV Azteca, en la capital mexicana.

El actual monarca del CMB había recuperado el cinturón del orbe por decisión unánime, en otro exigente duelo ante el tailandés Wisaksil Wangek, el 26 de abril de 2019, en el Forum, de Inglewood, California, donde el asiático hizo la cuarta defensa de la corona, que arrebató al “Gallo” 14 meses antes por fallo mayoritario, en la misma instalación que se efectuó la revancha.

Cuando González y Estrada asciendan al ring de Dallas, habrán expirado más de !tres mil! días del almanaque, con el lógico proceso de envejecimiento y también con una carga extra de experiencia para los dos. Junto a ello, la venidera contienda se disputará en par de divisiones por encima de la que efectuaron la vez previa.

“Sin duda ambos hemos madurado e igualmente hemos tenido el sabor de la derrota que construye tu carrera en el boxeo, incluso más que la victoria a veces”, dijo González a un diario nicaragüense. “Ambos hemos evolucionado como campeones y traeremos una pelea aún más competitiva que la vez anterior.

En su última reyerta, “Chocolatito” dispuso por unanimidad del californiano Israel “Jiga” González (25-4-0, 11 KOs), en la misma cartelera en la que Estrada derrotó a Cuadras. 

Para el centroamericano fue la primera defensa de la faja, que había conquistado ocho meses antes, al noquear en el noveno asalto al británico Khalid “Kai” Yafai, el 29 de febrero, en Frisco, Texas, donde el visitante fue derribado antes en el octavo, en la que significaba la sexta exposición del cetro ecuménico.

Las estadísticas de la compañía Compubox reflejan que Román lanzó 1, 241 golpes (103,4 por asalto), una cantidad extraordinaria en cualquier categoría del boxeo, en tanto 337 de ellos llegaron a la anatomía de su oponente.

Fue la tercera cifra más alta en la carrera de “Chocolatito”, que tiene como cota los 1,494 golpes que soltó ante el mexicano Manuel “Chango” Vargas, el 19 de marzo de 2011, en la ciudad mexicana de Puebla, donde defendió con éxito el cinturón minimosca de la Asociación Mundial (AMB).

Dos años antes, el centroamericano había establecido una marca personal de 1,351 golpes ante el local Katsunari Takayama, que también cayó por fallo unánime, el 14 de julio de 2009, en Kobe, Japón. En esa oportunidad, González retuvo la faja de peso mínimo (105 libras) de la AMB.

González ha expresado que lo acompaña una gran motivación desde que comenzó el entrenamiento, pues sabe que debe alcanzar el más alto nivel, ya que la pelea será una permanente batalla de principio a fin, pues Estrada es un boxeador muy exigente.

Al comentar sobre la pelea, González expresó que “yo sé cómo él boxea y será una pelea muy fuerte. No tengo dudas que los dos combatiremos con mucha inteligencia, pero lanzando una gran cantidad de golpes, por lo que es fundamental estar en excelentes condiciones físicas”.

Sobre los comentarios de Estrada que vencerá por la vía del cloroformo, González afirmó que “soy del tipo de boxeador que no le gusta hablar mucho, porque prefiero esperar el momento de la pelea y dar la respuesta sobre el cuadrilátero”.

Monarca en cuatro categorías de peso (Mínimo, Minimosca, Mosca y Súper mosca), González ocupó hasta 2017 uno de los primeros sitios en la exclusiva lista de Mejor Libra por Libra (P4P), pero ese año sufrió par de reveses sucesivos con Wangek y cayó fuera de la clasificación.

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