Como una especie de compensación a la injusticia, la alegría ha ido llegando poco a poco a la vida del cubano Yordenis Ugás, desde aquel incomprensible fallo adverso dividido frente al estadounidense Shawn Porter, en marzo de 2019, cuando el caribeño debió salir con el brazo en alto y en consecuencia obtener la corona welter del Consejo Mundial (CMB).

Ignorando lo sucedido sobre el cuadrilátero, donde Ugás hizo mucho más por la victoria, los jueces californianos Máx DeLuca (115-113) y Steve Morrow (116-112) respaldaron al nativo de Ohio, en tanto la también californiana Zachary Young (117-111) entregó la boleta favorable al que más lo merecía: Ugás.

El polémico “fracaso” reforzó el espíritu guerrero de Ugás (26-4-0, 12 KOs), natural de la oriental provincia de Santiago de Cuba y residente desde hace años en la sureña ciudad de Miami, conocida como la Ciudad del Sol.

A partir del pleito con “Showtime” Porter, “El Príncipe Negro” Ugás ha descendido del cuadrilátero con tres triunfos, el más reciente versus el estadounidense Abel Ramos (26-4-2, 20 KOs), el 6 de septiembre último, en el Microsoft Theater, de Los Ángeles, donde disputaron la faja vacante de la Asociación Mundial (AMB).

No menos penosa -por otorgarle el mejor de los calificativos- fue la votación de Lou Moret, casualmente también del estado de California y con largos años de experiencia, quien se inclinó por Ramos con una escandalosa papeleta de !117-111! (vio ganar al norteño nueve asaltos y solo tres a Ugás, algo que no sucedió.

Ciertamente, el nacido en el archipiélago cubano no ofreció su mejor desenvolvimiento, alejado del que mostró ante Porter, pero exhibió mejor boxeo y sus golpes resultaron más efectivos que los de Ramos.

La victoria de Ugás tuvo gran connotación, pues hacía casi 45 años que el boxeo cubano en las filas profesionales no disfrutaba de un título mundial en la exigente división welter. Esa hazaña, que había tenido como protagonista por última vez a José “Mantequilla” Nápoles, en 1975, volvió a repetirse con Ugás.

Hace pocas horas, para que Ugás continúe viviendo en una burbuja de alegría, la Asociación Mundial (AMB) lo elevó de “campeón regular” a súper campeón, un título que poseía el filipino Manny “PacMan” Pacquiao, que fue relegado temporalmente a “campeón en receso” y con la posibilidad de luchar por el título cuando se reincorpore en el futuro.

El organismo sancionador tuvo en cuenta que Pacquiao, un veterano de 42 años y seguro Salón de la Fama después que cuelgue los guantes definitivamente, ha estado inactivo desde julio de 2019, cuando capturó el título por decisión dividida sobre el entonces invicto Keith Thurman. Muchos simpatizantes del astro tagalo expresaron su desacuerdo con la AMB, que obvió la trayectoria de Pacquiao y el motivo que retrasó su regreso a los encordados.

La falta de combates de Pacquiao se debe principalmente a que como senador de Filipinas ha estado vinculado a tiempo completo y desde hace casi un año, en la lucha contra la pandemia del COVID-19 en esa nación asiática.

ERROL SPENCE RETA A UGAS

Al darse a conocer que Ugás había sido reconocido como súper campeón, el imbatido estadounidense Erroll “La Verdad” Spence (27-0-0, 21 KOs) de inmediato utilizó las redes sociales para enviarle un reto al cubano. 

“Todo lo que tienes ahora es algo que yo quería”, escribió Spence Jr., doble monarca de la Federación Internacional (FIB) y del Consejo Mundial (CMB) en las 147 libras. “Es tiempo de (unificar) correas”.

Pero, ni corto ni perezoso, Ugás le respondió: “Lo tengo (el título) y la haremos (la pelea) por tres campeonatos (mundiales). Démosle a los fanáticos una gran pelea. Estoy listo”, afirmó el Príncipe Negro.

Spence viene de doblegar por fallo unánime a su connacional, retador obligatorio y descendiente de puertorriqueños, Danny “Swift” García (36-3-0, 21 KOs), el 5 de diciembre, en el AT&T Stadium, de Arlington, Texas. Dos de los oficiales mostraron boletas de 116-112, mientras el otro lo hizo con papeleta de 117-111.

Dado que Ugás y Spence Jr. aparecen bajo la tutela de Premier Boxing Champions (PBC) parecen expeditos los inconvenientes para que ambos se vean sobre el cuadrilátero, en un combate que seguramente se organizará por el sistema de Pague-Por-Ver, con cheques significativos hacia los dos púgiles.

“La próxima pelea de Yordenis debe ser algo muy importante”, aseguró su entrenador Ismael Salas, en diálogo con el diario El Nuevo Herald. “Todo lo que tiene se lo ha ganado con mucho esfuerzo. Durante mucho tiempo fue el hombre más evitado de los welters, pero ahora ya hay que tomarlo en cuenta”.

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