Hasta hace pocas horas, el puertorriqueño Félix Verdejo sumaba cuatro triunfos sucesivos e iba por buen camino en su aspiración de convertirse en campeón mundial. Pero el japonés Masayoshi Nakatani le propinó nocaut en el noveno asalto la noche del 12 de diciembre, en La Burbuja, del hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, lo que tronchó el sueño del boricua de ostentar una corona en la división ligera.

Mostrando fuerte pegada, “El Diamante” Verdejo (27-2-0, 17 KOs) comenzó agresivo y en el mismo primer episodio con un recto de derecha derribó a Nakatani (19-1-0, 13 KOs), dosis que repitió nuevamente en los inicios del cuarto, cuando pegó un poderoso jab que obligó al nipón a poner su rodilla derecha sobre la lona.

Parecía que el de la Isla del Encanto saldría con el brazo en alto antes del límite, pero poco después sorpresivamente los vientos comenzaron a soplar en otra dirección.

En el séptimo, el asiático conectó una derecha al mentón de Verdejo, quien se tambaleó y fue hacia la anatomía de su adversario para no caer a la lona y poder recuperarse. Ya en esos momentos tenía visiblemente inflamado el ojo derecho y lucía con bastante agotamiento.

Nakatani llevó la mejor parte en las dos siguientes fracciones, hasta que en el noveno impactó con un potente jab de izquierda, que hizo caer a Verdejo de rodillas y los puños apoyados sobre el cuadrilátero. El árbitro Celestino Ruíz hizo la indispensable cuenta protectora, al tiempo que emanaba sangre de la boca del puertorriqueño.

Sin dar tiempo a que el boricua pudiera recuperarse, Nakatani lanzó otra sólida derecha al rostro de Verdejo, que cayó con su rostro hacia el tapiz y completamente anestesiado. Entonces el réferi decretó el fin de las acciones a los 1:45 minutos de esa fracción.

Pero, si Verdejo marchaba sobre pasos firmes hacia la victoria, en realidad ¿qué pasó?

Aunque el análisis sin dudas forma parte de la especulación, es innegable que Verdejo estuvo muy acertado en sus golpes, con rapidez al soltar los puños y también se desplazó con buenos movimientos de piernas en los primeros actos.

No obstante, sus impactos fueron menos potentes y también carentes de precisión en la segunda mitad, cuando comenzaron a surtir frutos los repetidos golpes de Nakatani al cuerpo del caribeño.

Quizás al principio, en los intentos de ganar por la vía del cloroformo, Verdejo tuvo un excesivo desgaste físico y se cansó, aspecto que resulta dudoso porque el púgil boricua está bajo las órdenes del cubano Ismael Salas, reconocido entrenador de amplia experiencia, que prepara con exquisitez a sus pupilos.

De cualquier forma, el revés aleja a Verdejo de la posibilidad de escalar hacia los lugares de privilegio en los listados de las principales organizaciones. Antes del descalabro, el puertorriqueño estaba instalado en el 5to lugar de la Federación Internacional (FIB), el 11mo en la Organización Mundial (OMB) y el 15to en el Consejo Mundial (CMB).

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