Dueña absoluta de la división ligera, en la que ostenta los cuatro títulos mundiales de las organizaciones más importantes (CMB, AMB, OMB y FIB), la irlandesa Katie Taylor está enfocada en obtener retos deportivos superiores e igualmente bolsas económicas que le garanticen el futuro, cuando los triunfos sean un grato recuerdo.

Ya con 34 años, la invicta Taylor (17-0-0, 6 KOs) demostró que necesita nuevos derroteros en el boxeo femenino, al vencer inobjetablemente por fallo unánime a la retadora española Miriam “La Reina” Gutiérrez (13-1-0, 5 KOs), el pasado sábado 14 de noviembre, en la Wembley Arena, de Inglaterra.

Superior en técnica y habilidades, Taylor barrió literalmente a Gutiérrez desde el primer tañido de la campana. Desplegando un vertiginoso ritmo, además de una endemoniada velocidad de manos durante los 10 asaltos, evidenció el porqué es propietaria de esas cuatro coronas. Los jueces lo reconocieron con boletas de 100-90, 100-89 y 99-91.

Para Gutiérrez, de 37 años y nacida en la localidad de Vallecas, en Madrid, resultó una prueba de gigantescas proporciones, de la que no pudo salir airosa, aunque en su currículo aparecerá como el primer boxeador de España (hombre o mujer) que disputa los cuatro títulos de una misma categoría.

Casi de inmediato de finalizar el combate, el promotor inglés Eddie Hearn, de la compañía Matchroom Boxing señaló que es probable Taylor salte dos divisiones y se enfrente a la que resulte ganadora en la revancha entre la estadounidense Jessica “CasKilla” McCaskill (9-2-0, 3 KOs) y la colombo-noruega Cecilia “La Primera Dama” Braekhus (36-1-0, 9 KOs), proyectado a inicios del venidero 2021.

Nacida hace 35 años en Chicago, McCaskill dio la sorpresa el 15 de agosto, al doblegar por fallo mayoritario a la favorita Braekhus, en pleito efectuado en la calles de Tulsa, Oklahoma, donde estuvieron en juego cuatro cinturones de la división welter (CMB, AMB, OMB y FIB). En esos momentos, Braekhus estaba reconocida la mejor libra por libra (P4P) entre las féminas sin distinción de peso.

“Esa será probablemente su próxima pelea (de Taylor), afirmó Hearn, quien aseguró que su representada tiene inmensos deseos de boxear con regularidad, pero ahora tendrá que hacer malabares para evadir las presiones de los cuatro organismos que domina en las 135 libras, para efectuar el duelo contra McCaskill o Braekhus.

Concretamente, la Federación Internacional (FIB) presionará para que Taylor choque con la estadounidense Jennifer Han (18-3-1, 1 KOs), que ocupa el primer lugar de la clasificación y aparece como retadora obligatoria, algo similar a lo que ocurrió con Gutiérrez, que era puntera en el ranking de la Asociación Mundial (AMB).

Un morbo especial tendrá el enfrentamiento Taylor-McCaskill (si ésta derrota nuevamente a Braekhus), pues la irlandesa y la norteña cruzaron guantes el 13 de diciembre de 2017, con triunfo unánime para Taylor con papeletas de 97-92 (2) y 98-91, en momentos que la europea exponía por primera vez la faja de la AMB, la única en su poder entonces.

Hearn resaltó que Taylor se ha convertido en una figura de amplio espectro mediático en Europa y lo demuestra el hecho que Sky Sports ofreció la pelea de forma gratuita en su sitio en Internet, además de en los canales de YouTube y Facebook, lo que significa que “probablemente había un millón de personas viéndola esa noche por primera vez”.

“Eso fue lo mejor que he visto en el boxeo de Katie en mucho tiempo”, afirmó Hearn. “Sus movimientos resultaron excelentes. Y hemos visto una y otra vez que ella siempre brilla y su actuación es muy emocionante para los fanáticos”.

El promotor inglés estima que Taylor y su grupo de trabajo hicieron un cambio en la preparación que le reportó beneficios durante el combate con Gutiérrez. “Una de las razones de que se presentara tan bien frente a la española es que Katie y sus entrenadores efectuaron un campamento más corto”, precisó Hearn. “Anteriormente entrenaban durante 16 semanas, como sucedió de cara a las dos peleas con (la belga Delfine) Persoon, y ahora lo redujeron a siete semanas y media. Katie no necesita un campamento tan largo, porque se mantiene en el gimnasio casi en forma permanente”.

Taylor acaparó las cuatro coronas principales de peso ligero, el 1 de junio de 2019, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, donde ella exponía las correspondientes a la Asociación Mundial (AMB), la Organización Mundial (OMB) y la Federación Internacional (FIB), y la belga Delfine Persoon (44-3-0, 18 KOs), la del Consejo Mundial (CMB).

En esa ocasión, Persoon, hoy con 35 años, expresó su disgusto por la votación de los jueces, que entregaron boletas de 96-94 (2) y la otra con empate a 95, en un duelo con mejor técnica por parte de la ganadora y batallar constante de la derrotada.

Para la revancha, disputada este cercano 22 de agosto, en Brentwood, Essex, Gran Bretaña, el plan táctico de ambas contendientes resultó similar al anterior, aunque Taylor, de 34 años, consiguió un éxito más claro, aunque igual de cerrado, en el que la retadora mantuvo la intensidad ofensiva de principio a fin, tratando de neutralizar las habilidades de la monarca, quien se presentó en excelentes condiciones físicas y gracias a la movilidad de sus piernas y dominio técnico pudo combatir en la zona lejana y contrarrestar los esfuerzos de su adversaria.

Los jueces John Latham y Mark Lyson votaron idéntico (96-94), mientras Víctor Loughlin (98-93) apreció mayor ventaja en las acciones de la irlandesa, el primer púgil (hombre o mujer) con cuatro títulos mundiales simultáneamente.

En esa segunda oportunidad, Persoon no puso en duda el resultado. Por el contrario, aceptó que “ella (Taylor) mereció ganar hoy”. En su reconocimiento a la victoria de su adversaria, la nacida en la ciudad belga de Gits explicó que “esta vez no pude lastimarla y como ella es muy técnica, si no la golpeas con fortaleza, se escapará. Mi poder no fue suficiente. No tengo problemas con esta decisión y la respeto”, señaló con humildad.

Durante su análisis del combate, Persoon afirmó que había sufrido la fractura de la nariz, por lo que tuvo que pelear durante los restantes ocho asaltos con el trauma, que le ocasionó un fuerte dolor al recibir cada impacto de Taylor.

La plurititular del mundo coincidió en varios de los aspectos mencionados por su estoica oponente, a la que reconoció una vez más: “Sabía que sería una dura batalla … nunca es fácil pelear contra Delfine. Pero pienso que lo hice mejor que la ocasión previa. Pero felicidades por dos peleas fantásticas. Fueron increíbles para el boxeo femenino”.

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