A priori, sólo un imprevisto podrá impedir que el estadounidense de raíces mexicanas Joshua Franco y el zurdo filipino Jerwin Ancajas choquen en busca de la unificación de las coronas de la Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB), que poseen, respectivamente, en la división de peso súper mosca (115 libras).

Aunque los obstáculos en las exigencias contractuales podrían ser numerosos, las principales barreras en la actualidad para que se vean las caras sobre el cuadrilátero son: el australiano Andrew “El Monstruo” Moloney (21-1-0, 14 KOs) y el azteca Jonathan “El Títán” Rodríguez (21-1-0, 15 KOs). 

En el caso de “El Profesor” Franco (17-1-2, 8 KOs), dentro de pocos días (14 de noviembre) ofrecerá la revancha a Moloney, después de vencerlo por unanimidad, en un reñido y emocionante combate, el 23 de junio, de este año, en La Burbuja, del hotel y casino MGM Grand, en Las Vegas, donde tendrá lugar el segundo enfrentamiento, en la que será la primera exposición de la corona de Franco, que antes pertenecía al de la Isla-Continente.

Aquella batalla campal, que dos jueces votaron 114-113 y el otro 115-112, se decidió prácticamente en el undécimo episodio, cuando el nacido en México derribó al australiano, quien se levantó en total control de sus facultades, pero la caída incidió en el resultado de los oficiales.

Franco, de 24 años, de padres mexicanos y nacido en San Antonio, Texas, además de arrebatarle el cinturón de las 115 libras, le propinó el primer fracaso en las filas rentadas a Moloney, de 29 y oriundo de Melbourne. 

Al concluir la reyerta, la compañía CompuBox mostró ventaja en los golpes de Franco, quien impactó 231 veces en la anatomía de Moloney, mientras el de la isla-continente lo hizo en 191 oportunidades sobre el mexicano-estadounidense. Pero en los cuatro episodios finales, Franco marcó 103 golpes y Moloney 50.

Casi de inmediato, Moloney ejerció su derecho a la cláusula de revancha, que había sido parte del contrato firmado entre ambos, con la promotora Top Rank como mediadora. Y Franco, como buen caballero, aceptó cumplir con el acuerdo.

La rápida solicitud de Moloney causó gran sorpresa entre los amantes del boxeo, pues a consecuencia de los golpes en el pleito, el australiano se vio obligado a recibir atención especializada en el hospital del Centro Médico de la Universidad, debido a perforaciones en ambos tímpanos, además de la fractura en el apéndice nasal y varios cortes.

Si Franco repite el triunfo ante Moloney, como vaticina un buen número de expertos, estaría en camino para vérselas ante los monstruos de la división, el mexicano Juan Francisco “El Gallo” Estrada, el nicaragüense Román “Chocolatito” González y el filipino Jerwin “Pretty” Boy” Ancajas, los tres monarcas en las 115 libras.

“Se siente muy bien al tener un título mundial”, dijo Franco en entrevista virtual. “Estoy listo para cualquiera de ellos”.

Pero Ancajas (32-1-2, 22 KOs), que ha sido muy criticado por los rivales a los que ha enfrentado, fue más directo. 

“Estoy ansioso por unificar con Franco”, expresó Ancajas a Inquirer.net. “Como ahora es campeón mundial, intentaremos que se produzca el combate de unificación. Es un púgil que no debes pasar por alto. No lo hemos visto mucho, pero tiene habilidades y es bueno. Estoy emocionado de poder enfrentarme a él”.

Sin embargo, Ancajas, de 28 años, tiene un duelo pendiente con el mexicano Jonathan “Titán” Rodríguez, que la Federación Internacional (FIB) señaló obligatorio y se ha pospuesto en varias ocasiones a causa de la pandemia del COVID-19.

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