Cuando el gigante cubano Luis Ortíz cuelgue los guantes de boxeo, seguramente se lamentará de los dos grandes errores que ha cometido en su carrera profesional, ambos en pleitos frente al estadounidense Deontay Wilder.

Ahora con 41 años, “King Kong” Ortíz (31-2-0, 26 KOs) sucumbió en par de ocasiones por la vía del sueño ante “”El Bombardero de Bronce” Wilder (42-1-1, 41 KOs), en lo que pudo convertirlo en el primer púgil de la isla caribeña con un título mundial en la categoría de los mastodontes.

En marzo de 2018, Ortíz desaprovechó en el séptimo asalto la oportunidad de concluir el pleito, al poner en malas condiciones al norteño, entonces monarca del Consejo Mundial (CMB). Lejos de atacar a fondo, el nacido en la oriental provincia de Camagüey, y radicado en Miami, permitió que su rival consiguiera recuperarse y llegar al término de los tres minutos de esa fracción.

Ya en los siguientes capítulos, Wilder impactar con fortaleza a Ortíz y el duelo finalizó en el décimo, cuando el cubano fue a la lona en par de ocasiones, lo que obligó al árbitro David Fields a decretar el nocaut técnico, después de dos minutos de combate, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York.

Un poco diferente fue la revancha, pero la historia tuvo otro trágico desenlace para Ortíz en noviembre de 2019. En esa pelea, Ortíz comandaba las acciones hasta el séptimo episodio. En ese parcial descuidó la defensa y una derecha potente lo derribó por la cuenta definitiva, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

ORTIZ: “VOY POR EL NOCAUT Y MEJORES COSAS EN 2021”

Tras meses de confinamiento, en los que asegura no dejó de entrenarse a pesar de las limitaciones, Ortíz regresa al encordado para vérselas con el estadounidense Alexander “El Grande” Flores (18-2-1, 16 KOs), el 7 de noviembre, en el Microsoft Theater, de Los Ángeles, California, en velada sin público, que será transmitida por la cadena FOX.

“Pirmero quiero salir de esta pelea con un nocaut a Flores y después esperar mejores cosas en 2021”, dijo Ortíz, al diario El Nuevo Herald, de Miami. “Les digo a los que quieren buscar mérito, que deben primero pasar por un puente que soy yo. Y a los establecidos, que sigo aquí, activo y deben tenerme en cuenta”.

Ortíz recalcó que está deseoso de regresar al cuadrilátero y demostrar que sigue siendo uno de los pesos pesados más peligrosos del momento, por lo que ninguno de sus colegas los quiere enfrentar.

Con gran poder en sus puños, sobre todo en la mano izquierda, y extraordinarias habilidades técnicas, Ortíz se ha mantenido en la cima de las clasificaciones durante años, en los que ha derrotado a buenos rivales como Travis Kauffman, Christian Hammer, Bryant Jennings, Tony Thompson y Malik Scott, entre otros.

FLORES: “ESTOY HAMBRIENTO Y MOTIVADO A GANAR”

Nacido hace 30 años en Rowland Heights, California, Flores viene de anestesiar en el sexto round al mexicano Mario “Chabalo” Heredia, el 7 de noviembre del pasado año, en el Casino del Sol, en Tucson, Arizona.

“Sé que Ortíz tiene mucha experiencia y ha sido aspirante a un título mundial en par de ocasiones, pero yo soy más joven, estoy hambriento, motivado y decidido a ganar”, dijo Flores. “Vencer a Ortíz es una oportunidad que cambia la vida y no la desaprovecharé”.

Flores conquistó la corona mundial juvenil de peso completo, correspondiente al Consejo Mundial (CMB), en mayo de 2012, cuando el también estadounidense Joey Montoya abandonó el combate antes de comenzar el sexto asalto, en Burbank, California.

Pero dos años más tarde, sucumbió por idéntica vía, en el cuarto rollo, ante Charles Martin, otro norteño, en la ciudad californiana de Santa Mónica, donde disputaron la faja vacante de la Organización de Boxeo de Norteamérica, perteneciente a la Organización Mundial (OMB).

El segundo fracaso se lo infligió el local Joseph Parker, quien le aplicó el cloroformo en el tercer parcial, el 15 de diciembre, de 2018, en Nueva Zelandia.

“Siempre estoy listo para subir al ring, así que cuando recibí la llamada para pelear contra Ortíz enseguida dije que sí, expresó Flores. “Ahora estoy puliendo los detalles para el 7 de noviembre y me estoy preparando para el mejor Ortíz. No sé si me está subestimando pero estaré en óptima forma cuando nos enfrentemos”.

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