Tras la extraordinaria y convincente demostración del japonés Naoya Inoue versus el gemelo australiano Jason Moloney, el mundo del boxeo se pregunta: ¿quién podrá detener al astro nipón, súper campeón de la Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB) en la división gallo (118 libras).

Haciendo honor a su pseudónimo, “El Monstruo” Inoue (20-0-0, 17 KOs) anestesió en el séptimo asalto al “Afable” Moloney (21-2-0, 18 KOs), el 31 de octubre, en la Burbuja, del hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, en un pleito entretenido, que desde el comienzo se inclinó por el nacido Zama, Kanagawa.

Similar a combates previos, Inoue, de 27 años, evidenció habilidades poco comunes, tales como explosividad, velocidad endemoniada de puños y piernas, junto a una letal pegada en ambas manos, que va minando poco a poco la resistencia de sus adversarios.

No es Moloney, de 29 años, un adversario carente de talento. El de la Isla-continente posee buena técnica y se desplaza con elegancia sobre el encordado. Igualmente, a través de su carrera ha exhibido fortaleza en la pegada. Pero el reto frente a Inoue, uno de los mejores libra por libra (P4P) del mundo, exige una sólida defensa, exquisita preparación física y resistencia granítica.

Durante los tres primeros asaltos, hubo intercambios frecuentes, con fuerza mayoritaria en los impactos del monarca, quien combinó con poder letal en la corta distancia. En los segundo finales del cuarto round, el nipón estrelló una derecha recta al rostro, que le dobló las piernas al retador. Fue el comienzo del fin.

Ya en el quinto, Moloney se replegó por todo el ring, evitando la dureza de los golpes del campeón. Estaba visiblemente afectado e Inoue comprendió que era el momento de iniciar el camino hacia el nocaut. Con potentes y efectivas combinaciones por parte del japonés transcurrieron esos tres minutos.

Al inicio del sexto, Inoue con un gancho de izquierda derribó a Moloney. El australiano se puso de pie con rapidez, en tanto el árbitro Kenny Bayles hizo la protección reglamentaria. Después de la cuenta de ocho segundos, el australiano volvió a la reyerta, aunque a partir de ahí desplegándose en constante retroceso para evitar los puños del japonés. La campana le dio un ligero respiro.

En el séptimo había literalmente un “sólo” púgil sobre el ring: !Inoue! Y sabiendo que el adversario era una presa herida, salió a dar el golpe mortal. No obstante, Moloney en un postrer intento, en las postrimerías del asalto lanzó un fallido jab de izquierda y cuando comenzaba a cruzar con su mano derecha, fue el puño de Inoue el que se incrustó en su rostro. Cayó el australiano como un pesado fardo. Y aunque intentó levantarse, le resultó imposible. Viendo que nada podía hacer, Baylees decretó el nocaut técnico a los 2:59 minutos de la fracción.

¿QUIEN PODRA DETENER AL “MONSTRUO” INOUE?

Minutos después de consumada la victoria, Inoue señaló que estaba feliz con su desenvolvimiento, igualmente tuvo palabras de elogio para su adversario y definió a quién deseaba enfrentar en el futuro inmediato.

“Estoy muy feliz y satisfecho con ese golpe final”, dijo Inoue a través de un intérprete. “Moloney tiene una gran defensa y fue muy difícil pasar su guardia. La combinación de dos golpes es algo que realmente practicamos mucho en Japón, y pude usarlo. Estoy muy feliz con eso”.

Para Inoue, campeón mundial en tres divisiones (112, 115 y 118 libras) fue la segunda defensa del título de súper campeón de la AMB, que arrebató el pasado año al experimentado filipino Nonito “El Relámpago” Donaire, en la ciudad japonesa de Saitama, donde se impuso por votaciones de 117-109, 116-111 y 114-113, en la final de la Súper Serie Mundial (World Boxing Súper Serie).

Inoue, quien ha expresado su deseo de poseer todas las fajas de la división gallo,

doblegó por unanimidad en su anterior combate, el filipino-estadounidense Nonito “El Relámpago” Donaire, en la sala Saitama, de Japón, donde el local sometió su dos títulos.

Presenciado por más de 20 mil espectadores, el enfrentamiento, disputado el 7 de noviembre de 2019, mostró 12 emocionantes asaltos y fue reconocido como “Mejor Pelea” del año por la Asociación de Escritores de Boxeo de Estados Unidos.

Durante la entrevista después del pleito ante Moloney, Inoue reconoció que si pudiera escoger al próximo oponente, se inclinaría por el ganador entre el invicto monarca mundial francés Nordine Oubaali (17-0-0, 12 KOs) y el retador Nonito Donaire (40-6-0, 26 KOs), quienes disputarán la corona gallo del Consejo Mundial (CMB), el 12 de diciembre, en el Mohegan Sun Casino, de Uncasville, Connecticut.

“Si tuviera que elegir a un rival, sería el ganador entre Oubaali y Donaire”, afirmó Inoue, que debía cruzar guantes en un duelo de unificación con el filipino John Riel “Cuatro Aces” Casimero (29-4-0, 20 KOs), en duelo programado el 25 de abril, en el hotel y casino Mandalay, de Las Vegas, pero la presencia de la pandemia del COVID-19 obligó a suspenderlo.

Con posterioridad, Casimero fue en otra dirección y el 26 de septiembre anestesió en el tercer round al imbatido ghanés Duke “El Exterminador con Cara de Niño” Micah (24-1-0, 19 KOs), en la Mohegan Sun Arena, de Uncasville, Connecticut.

No obstante, el abogado Bob Arum, máximo directivo de la empresa Top Rank, que conduce la carrera promocional de Inoue, expresó que existen posibilidades reales del combate de unificación entre Inoue y Casimero.

“Mi socio japonés (Akihiro Honda) dijo que les gustaría que Inoue volviera a la acción en febrero o marzo, el primer trimestre del próximo año, y eso es lo que vamos a hacer”, señaló Arum en conversación telefónica desde Las Vegas con Business Mirror. “Y Casimero es una muy buena posibilidad (de pelear contra Inoue)”.

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