El estadounidense de raíces hondureñas Teófimo López, también su padre y entrenador con el mismo nombre, desde hace meses han expresado un gran optimismo de cara al pleito contra el astro ucraniano Vasily Lomachenko, previsto el 17 de octubre, en La Burbuja, del Centro de Convenciones, del hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, donde unificarán los títulos de la Federación Internacional (FIB), que posee el norteño, y los correspondientes a la Asociación Mundial (AMB) y la Organización Mundial (OMB) del europeo, también “Campeón Franquicia” del Consejo Mundial (CMB).

El duelo se intentó hacerlo en mayo y después en septiembre, pero la pandemia del COVID-19 obligó a posponerlo en ambas ocasiones. Ahora todo indica que se llevará a cabo en los próximos días y con el aliciente de un grupo limitado de espectadores, entre ellos promotores, personal de respaldo y público.

No obstante, dada la trayectoria de uno y otro, “Hi-Tech” Lomachenko (14-1-0, 10 KOs), quien es reconocido entre los mejores libra por libra (P4P), parte como favorito para llevarse la victoria, en algunos casos por margen de 3-1 o de 4-1 en varias casas de apuesta, pero en sentido general el europeo tiene a la gran mayoría de apostadores y expertos inclinándose hacia su lado.

No obstante, “El Brooklyn” López (15-0-0, 12 KOs) subestima todos esos criterios adversos y señala que sobre el cuadrilátero ambos tendrán las mismas posibilidades de conquistar el triunfo y las coronas de las 135 libras.

“No. !Diablos, no! Para nada me molesta que lo den favorito”, dijo López cuando le comentaron sobre la opinión casi generalizada. “De hecho, quiero que las probabilidades estén más a su favor. De esa manera, puedo apostar por mí mismo y ganar más dinero. Entonces si quieres ganar más dinero con Teófimo, haz tus apuestas ahora”.

Por los constantes dardos verbales que ambos gladiadores se han lanzado a lo largo de muchos meses, un morbo adicional envuelve a este pleito, sin dudas uno de los más esperados en este 2020.

“Lomachenko es un gran boxeador, pero es como una diva”, dijo López Jr. “Gracias a Dios tenemos esta pelea, no para matarlo, pero sí para ganar. Y voy a hacerlo por nocaut. Vamos a hacer historia”.

Desde que López debutó en el pugilismo rentado en 2016 ha mostrado un ascenso constante y sus triunfos se basan en una pegada demoledora, excelente golpeo de riposta, estilo variado y una elevada confianza en sí mismo.

En su última confrontación frente al ghanés Richard “RC” Commey (29-3-0, 26 KOs), López demostró que es un púgil de la élite y que su juventud (23 años) no es obstáculo para que pueda salir con el brazo en alto versus Lomachenko, un escurridizo zurdo, igualmente con talento superior, quien es un artífice para ajustarse con rapidez al plan táctico de su oponente y sacar provecho de su rapidez y versatilidad.

Lomachenko, de 32 viene de doblegar unánime al inglés Luke “Mano Fría” Campbell, el 31 de agosto del pasado año en Londres, pero ahora tendrá ante sí a un joven que ha insistido hasta el cansancio enfrentarlo y sin dudas el mayor peligro desde que cruzó guantes con el venezolano ex campeón mundial Jorge “El Chico de Oro” Linares, al que derrotó antes del límite en el décimo episodio, en mayo de 2018.

Al conocer las declaraciones de López Jr., el astro de Ucrania, radicado en Oxnard, California, ripostó igualmente en las redes sociales. “Cuando nos enfrentemos en las Vegas se comerá mis golpes y sus palabras. Seré el mejor de los dos y regresaré a mi país con cuatro títulos mundiales. Él (Teófimo) es muy bueno hablando y lo único que ha hecho es mencionar mi nombre en los dos últimos años”.

En un diálogo con ESPN, Lomachenko respondió que cuando él y López se vean las caras al final del combate, “lo más interesante para mí será mirarlo a los ojos a los dos (también a López Sr.) y ver su reacción después de la pelea”.

López tiene ventajas en alcance y altura, pero Lomachenko, quien posee una vertiginoso movimiento de piernas, seguramente se mantendrá entrando y saliendo al área de fuego, evitando en los posible el peligro que significa la poderosa mano derecha del norteño, que lo ha conducido al triunfo en seis de sus últimos siete combates, con la excepción de su victoria unánime ante el japonés Masayoshi Nkatani hace un año, en Oxon Hill, Maryland.

Lomachenko ahora tendrá ante sí a un joven que ha insistido hasta el cansancio por enfrentarlo y sin dudas el mayor peligro desde que cruzó guantes con el venezolano ex campeón mundial Jorge “El Chico de Oro” Linares, al que derrotó antes del límite en el décimo episodio, en mayo de 2018.

Tanto para Lomachenko, considerado entre los mejores libra por libra (P4P), como para López, quien se encuentra en un etapa de esplendor, será una dura prueba de fuego, que al ganador lo convertirá en la principal figura de las 135 libras. Será un duelo de grandes expectativas y difícil para uno y otro.

El triunfo recaerá en el que logre imponer su plan táctico y demuestre mejor preparación física. Aunque existen múltiples aristas a tener en cuenta, ya que se inclinan hacia cada lado, nuestro favorito: Lomachenko.

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