La suerte hizo una parte, pero el zurdo estadounidense Rubén Villa tendrá que añadir un alto volumen de esfuerzo y rendimiento, si quiere cumplir el sueño de toda su vida: ser campeón mundial de boxeo.

“RV4” Villa (18-0-0, 5 KOs) afrontará el reto más trascendental de su carrera, cuando enfrente al potente pegador mexicano Emanuel “El Vaquero” Navarrete (31-1-0, 27 KOs), el 9 de octubre, en La Burbuja” del Centro de Convenciones, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, donde ambos lucharán por la faja vacante de la Organización Mundial (OMB), en las 126 libras.

Como por arte de magia, a Villa se le abrieron las puertas del título, después que el norteamericano Jessie Magdaleno, uno de los designados para disputarlo, decidió dar un paso al costado.

Magdaleno (28-1-0, 18 KOs) debía participar en una subasta con Navarrete (31-1-0, 27 KOs), ex monarca de la misma organización en las 122 libras, pero rechazó la oferta monetaria de Top Rank, por considerarla insuficiente para un pleito por la corona de las 126 libras.

De acuerdo con la empresa Top Rank, que guía los destinos promocionales de ambos púgiles, habría un distribución de $ 250 mil dólares, un 60 por ciento ($ 150 mil) para Navarrete y 40 por ciento ($ 100 mil) para Magdaleno, de acuerdo con los reglamentos de la OMB, que establecen esa distribución para el boxeador visitante y el local, en este caso una suma menor para Magdaleno, oriundo de Las Vegas.

La faja de las OMB se encuentra disponible, después que el estadounidense Shakur “El Audaz” Stevenson (14-0-0, 8 KOs) saltó a las división súperpluma (130 libras), tras conquistarla en forma unánime frente a su coterráneo Joet González, en octubre pasado, sin que hiciera ninguna defensa posterior.

“Me sentí un poco decepcionado cuando me bajaron a la tercera posición (del ranking), pero sabiendo cómo es el boxeo, comprendí que son cosas que ocurren”, dijo Villa en una conferencia virtual. “Después me emocioné al escuchar que Magdaleno no aceptaba la pelea, por la razón que fuera, y yo ocupaba su lugar”.

Después que Magdaleno salió de escena, Villa, quien se encuentra bajo la tutela promocional de Banner Promotions y Thompson Boxing,  tuvo la oportunidad de negociar directamente con Top Rank para concretar el duelo, que en un principio estaba previsto el 17 o el 24 de octubre, pero después se adelantó para el 7 de octubre, en idéntico escenario, el MGM Grand, de Las Vegas.

“Estuve en el gimnasio, entrenando y haciendo ´sparrings´ durante meses, esperando que llegara la oportunidad y por designios del destino llegó esa ansiada oportunidad”, añadió Villa con evidente entusiasmo. “Ahora llega en el momento perfecto de nuestra carrera”.

Nacido hace 23 años, en Salinas, California, Villa se impuso unánime al cubano Alexei “El Huracán” Collado, el 31 de enero pasado, en Shreveport, Luisiana, donde el vencedor hizo la segunda defensa del cetro Internacional de la OMB, en las 126 libras.

Aunque es consciente que el mexicano Navarrete posee un estilo agresivo, de alto volumen y poder en sus golpes, Villa señala que su estilo hábil de boxear, con rápidos movimientos de piernas, serán cruciales para salir con el brazo en alto.

“Su estilo agresivo se convertirá en una de sus debilidades frente a mi”, precisó Villa. “Siento que Navarrete es quien tendrá que hacer más ajustes en este combate. Mis últimas cuatro o cinco peleas han sido frente a grandes, fuertes y agresivos boxeadores y no fueron capaces de adaptarse (a mi estilo). Creo que mientras tenga confianza y me ciña a mi plan, podré vencer a este tipo”.

En su más reciente ascenso al cuadrilátero, el pasado 20 de junio, Navarrete anestesió en el sexto round al también mexicano Uriel “Yuca” López, en el Gimnasio de la TV Azteca, en Ciudad México, pero el pleito fue declarado “Non Contest” debido a que no existía una Comisión presente, por el COVID-19. Ese fue el debut de Navarrete en las 126 libras.

Cuatro meses antes, Navarrete puso a dormir en el undécimo episodio al filipino Jeo “Tupas” Santísima (19-3-0, 16 KOs), en la que significó la quinta y última defensa del cinturón OMB de las 122 libras. De acuerdo con los estatutos de ese organismo, Navarrete fue colocado en la cima de la clasificación de peso pluma, al dejar vacante el título de la categoría inmediata inferior.

El resultado ante Santísima significó la vigésima sexta victoria consecutiva, 22 antes del límite, después de su único fracaso hace ocho años, por fallo unánime ante Daniel Argueta, en Polanco, México, cuando contendía en la categoría mosca (112 libras).

Facebook Comments