El letón Mairis Briedis y el cubano Yuniel Dorticós quedaron en el camino en la I Súper Serie Mundial (WBSS), disputada entre septiembre de 2017 y julio de 2018, que concluyó con el triunfo del ucraniano Oleksandr Usyk, en el estadio olímpico de Moscú, donde el ganador se apropió de los cuatro títulos de la división crucero, el trofeo Muhammed Alí, así como una cuantiosa bolsa en dinero.

En aquella primera confrontación, el letón Mairis Briedis fue víctima de Usyk (fallo mayoritario) en semifinales, en tanto “El Dr. del Nocaut” Dorticós sucumbió en el último episodio por los puños del ruso Murat “El Hierro” Gassiev, a la postre vencido también por Usyk, quien hoy compite en la división completa.

La segunda versión que comenzó en octubre del mismo 2018, tuvo nuevamente entre sus participantes a Briedis y a Dorticós, y por obra de los triunfos de ambos en cuartos y semifinal, los dos cruzaron guantes en el pleito final, efectuado este 26 de septiembre, en la ciudad alemana de Munich.

Ganadores por cada lado del organigrama, Dorticós (24-2-0, 22 KOs) y Briedis (27-1-0, 19 KOs) debieron enfrentarse el 21 de marzo, en la Arena Riga, pero la presencia del COVID-19 obligó a retrasar el pleito.

Nuevamente se reprogramó para el 16 de mayo, pero un mes antes, las autoridades de la compañía COMOSA AG, con sede en Inglaterra y que gestiona las actividades comerciales de la novedosa Súper Series (WBSS, en inglés), informaron en un comunicado que era imprescindible posponer el combate, porque se trata de un “evento particularmente de alto riesgo, no solo para los propios boxeadores, sino también para todo el personal local y extranjero involucrado en la organización y realización” de esa velada.

Finalmente y casi dos años después del comienzo de la contienda, Briedis venció a  Dorticós por decisión mayoritaria, en un duelo entretenido y de constantes intercambios, que bien pudo ir a la cuenta del nacido en la sureña ciudad de Cienfuegos y radicado desde hace años en Miami, en el sur de Florida.

Durante los primeros asaltos Dorticós llevó la iniciativa, imponiendo el ritmo de las acciones, mientras Briedis combatía de riposta. Hasta la mitad de la reyerta hubo dominio del caribeño, aunque por un margen muy estrecho.

Ya en la segunda parte, Briedis hizo una corrección en el plan táctico, golpeó con más efectividad que su oponente (aunque con menos volumen), a lo que puede añadirse cierto desgaste de Dorticós (bajó el ritmo del ataque) por el incesante tren de pelea del inicio.

Dos de los jueces coincidieron en sus papeletas: el sueco Mikael Hook y el italiano Matteo Montella (117-111), en tanto el alemán Joerg Milke repartió 114 unidades para cada contendiente.

“Ha sido un viaje largo”, dijo Briedis. “Estoy encantado de finalmente tener en mis manos el Trofeo Muhammad Ali. Dorticos fue tan duro y fuerte como se esperaba, pero después de algunas rondas pude averiguar qué iba a hacer y neutralizarlo”.

A continuación, y todavía emocionado por la victoria frente al de la isla caribeña, Briedis rindió tributo a los que lo han respaldado en esta cruzada: “Quiero agradecer a mi esposa, a mi equipo y a mis fanáticos en Letonia por estar conmigo todo este largo camino”.

Briedis, ex policía de 35 años, se convirtió en 2017 en el primer campeón mundial de boxeo rentado nacido en Letonia. En abril de ese año se impuso unánime al alemán Marco “El Capitán” Huck, en la ciudad germana de Dortmund, donde estuvo en juego el título crucero (hasta 200 libras), del Consejo Mundial (CMB).

Con evidente tristeza, Dorticós, quien con el revés perdió la corona de la Federación Internacional, reconoció el triunfo de su contrincante: “Fue un combate cerrado, más de los que muestran las tarjetas de los jueces. Felicito a Briedis y a su equipo, pero desde ya aseguro que el ´Doctor del KO´estará de regreso más fuerte que nunca”.

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