A pesar de la reticencia de su padre, el estadounidense de raíces mexicanas Brandon Figueroa ha conseguido escalar hasta la cima de la división súper gallo y hoy exhibe con orgullo la corona de la Asociación Mundial (AMB).

Se le ilumina el rostro a Brandon, de 23 años y nacido en Weslaco, Texas, cuando afirma que forma parte de una familia vinculada al boxeo: “mi papá fue ´sparring´, también mi mamá lo hizo en varias ocasiones, mi hermana fue boxeadora y mi hermano Omar Jr. llegó a campeón mundial”, dijo hace pocos días el llamado “Rompecorazones” a la cadena ESPN.

Muy delgado desde la niñez, Brandon tuvo que mostrar una voluntad a toda prueba para convencer a su progenitor que podía ser un buen púgil, pues el cabeza de familia solo consideraba a su hermano Omar Jr. con cualidades para conseguir buenos resultados en esta exigente disciplina.

Después de finalizar las jornadas como cartero, el padre entrenaba a Omar Jr., quien dejó una exitosa estela en las filas amateurs y en la vigésimo tercera victoria como profesional alcanzó el título interino de peso ligero, correspondiente al Consejo Mundial (CMB).

Unos meses después ese organismo lo elevó a monarca “regular” de las 135 libras.

En aquellas sesiones de entrenamiento, Brandon, entonces con seis años, acompañaba a su padre y hermano al gimnasio solo como observador, pues el señor Omar Sr. consideraba que el menor de sus hijos era “demasiado flaco” y “débil” para liarse a puños con algún contendiente.

“No le presté mucha atención a Brandon, porque estaba concentrado en Omar”, recalca el padre con cierta vergüenza en su diálogo con ESPN. “Brandon no era tan bueno como Omar, ni siquiera académicamente. Toda mi atención estaba en Omar, pero Brandon quería demostrar que eran tan bueno como su hermano e incluso mejor. Y lo hizo con trabajo duro. Eso es lo que admiro de Brandon, Es duro”.

El progenitor enfatiza que la fortaleza mental y el deseo de superar a su hermano impulsó a Brandon, quien en múltiples ocasiones recibió muchos golpes, pero era implacable y no se rendía ante el castigo por mayúsculo que fuera. “Después de un tiempo, iba al gimnasio y se enfrentaba a niños mayores que él y más pesados”, aseguró Omar Sr. “Su intención era convencerme que era como su hermano igual de duro y yo realmente no lo podía creer”.

Omar Figueroa Sr. recordó que en una ocasión se presentó en el gimnasio un boxeador profesional mexicano del que no recuerda su nombre y le dijo que no tenía a alguien para entrenar. Como el hombre tenía 22 años (siete más que Brandon) y también lo aventajaba en al menos 15 libras, el entrenador le permitió al visitante pelear con su retoño menor, aunque le advirtió que si lo golpeaba demasiado detendría el combate. Para su sorpresa, Brandon fue el que golpeó con fuerza al rival, que al bajar del cuadrilátero expresó: “Tienes un campeón mundial en tus manos”.

“El Rompecorazones” Figueroa (20-0-1, 15 KOs) debutó en las filas rentadas con victoria unánime en cuatro asaltos frente al mexicano Héctor Gutiérrez, el 9 de mayo de 2015, en Hidalgo, Texas. Y cuatro años más tarde, en su décimonoveno triunfo consecutivo, se alzó con el título interino súper gallo de la Asociación Mundial (AMB) al doblegar por abandono al venezolano Yonfrez “El Verdugo” Parejo, el 20 de abril del pasado año, en Carson, California.

Figueroa tuvo una victoria espectacular, cuatro meses después al concluir las acciones en solo cuatro asaltos, ante el experimentado argentino de 38 años, Javier “Chispita” Chacón, en Edinburgo, Texas, donde el norteño hizo la primera defensa del cetro interino. Poco después la AMB informó que el estadounidense Daniel “El Asesino con Cara de Niño” Román había sido promovido a “súper campeón” y Figueroa a ocupar la plaza “regular” de las 122 libras.

BRANDON FIGUEROA EXPONE TITULO ANTE DAMIEN VAZQUEZ

Doce meses han transcurrido desde que el monarca Brandon Figueroa enfrentó al mexicano Julio “Pollito” Ceja, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, donde el azteca incumplió con la báscula y quedó excluido de poder aspirar a la faja en poder del titular.

El pleito resultó reñido de principio a fin y al final los jueces no se pusieron de acuerdo y otorgaron una papeleta favorable a cada contendiente y la otra con igual cantidad de puntos para cada uno, por lo que el pleito finalizó en empate.

En la segunda exposición de la faja de las 122 libras, Figueroa chocará con el zurdo estadounidense Damien “Sugar” Vázquez (15-1-1, 8 KOs), el 26 de septiembre, en la Mohegan Sun Arena, de Uncasville, Connecticut, en una cartelera con varios pleitos mundialistas, encabezada por los hermanos Jermal y Jermell Charlo, que será televisada por Showtime y con pago exclusivo por el sistema Pay-Per-View (PPV).

“Mi plan es simple, no hay secreto, pero puedo asegurar una guerra de cabinas telefónicas (en la corta distancia), si Figueroa está dispuesto a hacerlo”, expresó Vázquez. “Vamos a robarnos el show y será la pelea de la noche, lo garantizo, sin faltarle el respeto a los hermano Charlo, pero si sale como quiero que sea, está garantizado que será la mejor pelea”.

Vázquez, de 23 años ascendió a las 122 libras en su pelea previa, el 29 de febrero último, cuando anestesió en el quinto episodio al mexicano Alejandro “Apachito” Moreno, en Ciudad Juárez. El derrotado no salió a combatir en el siguiente capítulo por dolores en su mano derecha.

El único revés de Vázquez, por unanimidad en ocho asaltos, se lo infligió el zurdo dominicano, radicado en Miami, Juan Carlos “Baby Pacquiao” Payano, el 9 de marzo del pasado año, en Carson, California, donde pelearon en la categoría gallo (118 libras).

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