Mientras el mundillo del boxeo ha esperado durante meses por un rival para el astro mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, el pelirrojo de Guadalajara salió en las últimas horas a la palestra pública con un bombazo que estremeció el deporte, al demandar a la plataforma digital DAZN y a la empresa promotora que lo representa, la conocida Golden Boy Promotions (GBP).

En la denuncia, radicada en el tribunal federal de Los Ángeles, California, Álvarez argumenta que ambas entidades han incumplido este año con el contrato firmado en octubre de 2018, por un valor de $ 365 millones y 11 combates en un lapso de cinco años (hasta 2023).

Ese acuerdo contractual es el mayor de la historia del deporte, pues aventaja al del beisbolista Giancarlos Stanton, actualmente en los Yankees de Nueva York, pero firmado cuando militaba en los Marlins de Miami, por un valor de $ 325 millones.

“Esta demanda obedece al incumplimiento del contrato más lucrativo de la historia del boxeo y uno de los más lucrativos de todo el deporte”, señala el documento, en el que se establece una reclamación de $ 280 millones por supuestas pérdidas económicas.

Monarca en las divisiones súperwelter, mediana, súpermediana y semipesada, Álvarez ha disputado tres pleitos desde que estampó su rúbrica con DAZN. El primero versus el inglés Michael “Rocky” Fielding, al que anestesió en el tercer asalto, el 15 de diciembre de 2018, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, donde estaba en disputa la faja de las 168 libras, correspondiente a la Asociación Mundial (AMB).

Casi seis meses después, Canelo se impuso por unanimidad al estadounidense Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas, en esa ocasión en la categoría de peso mediano, con tres coronas en juego: la de súper campeon de la AMB, además de las del Consejo Mundial (CMB) y de la Federación Internacional (FIB).

En noviembre pasado, el ahora reconocido como Mejor Libra por libra (P4P) por algunas publicaciones especializadas, dispuso antes del límite, en el undécimo asalto del ruso Sergey “El Triturador” Kovalev, al que arrebató el cinturón de la Organización Mundial (OMB), en las 175 libras.

Según expresa la reclamación presentada en la corte “después de extensas conversaciones entre las partes, DAZN ofreció pagarle a Álvarez y a Golden Boy Promotions una fracción de la licencia de $ 40 millones en efectivo y una parte de las acciones de DAZN como avance a un potencial debut en la bolsa de valores (con una oferta pública inicial, IPO por sus siglas en inglés). Sin embargo, el valor completo de la oferta -para una pelea con otro campeón mundial- fue sustancialmente menor a la garantía contractual de Álvarez”.

De acuerdo con los representantes de Canelo, el boxeador ha mostrado continuo disgusto por la lentitud de las negociaciones para buscarle un adversario, así como el monto de las ganancias que no se han concretado. En reiteradas ocasiones, Canelo ha insistido en pelear este año, para hacer efectivo el ingreso de $ 30 millones, establecido en su contrato.

“Soy el número uno libra por libra”, afirmó Álvarez en un comunicado. “No tengo a ningún oponente en el ring y no voy a dejar que las fallas de mi plataforma de distribución o promotores me mantengan lejos del ring. Interpuse la demanda, así que puedo ya regresar al boxeo y darle a mis fanáticos las peleas que se merecen”.

En respuesta a la solicitud de Canelo y sus abogados en el tribunal de California, la empresa Golden Boy Promotions (GBP) envió una nota pública en la que resalta que “seguimos listos, dispuestos y capaces de concretar una pelea para Canelo lo más pronto posible”.

-Involucrada directamente en el litigio, la plataforma DAZN también difundió un comunicado en el que señala, entre otros aspectos, que la compañía no ventila asuntos legales, pero que está al tanto de la demanda.

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