Seguramente el peso completo jamaiquino-británico Dillian Whyte jamás escuchó hablar de Yogi Berra, el legendario receptor de los Yankees de Nueva York, quien popularizó la frase: “Esto no se acaba hasta que acaba”, que se utiliza con mucha frecuencia por fanáticos, jugadores, periodistas y técnicos en casi todas las disciplinas deportivas.

Pero al “Villano” Whyte (27-2-0, 18 KOs) le hubiera resultado muy provechoso haber tenido en cuenta la extendida frase, en su combate frente al ruso Alexander Povetkin (36-2-1, 25 KOs) la noche del 22 de agosto, en Brentwood, Essex, Gran Bretaña, pues el combate no había concluido en el cuarto asalto, cuando era dueño y señor del encordado.

Whyte, de 32 años, inició el pleito con absoluto dominio en el primer asalto, conectando en repetidas ocasiones el jab de izquierda, que neutralizó las arremetidas de Povetkin, de 40 años, quien como su rival había sucumbido en el pasado ante el inglés Anthony “AJ” Joshua, aunque también exhibía otro fracaso versus el retirado ucranino Wladimir Klitschko.

Los episodios dos y tres fueron bastante parejos en los que tanto Whyte como Povetkin intentaron imponer sus respectivos planes tácticos, utilizando en repetidas ocasiones el gancho de izquierda y la derecha recta por encima, entre otros potentes bombazos disparados a la anatomía del rival.

A escasos segundos del comienzo de la cuarta fracción, Whyte conectó par de derechas rectas a la cabeza de Povetkin, que se estremeció como las hojas de un árbol ante un fuerte viento. A continuación, hubo un poderoso gancho de izquierda al rostro del ruso y las piernas del gigante se doblaron y tocaron la lona. Aunque se repuso de inmediato, el árbitro inglés Mark Lyson aplicó correctamente la cuenta protectora.

A partir de ahí, Whyte intensificó el ataque en un afán por concluir la reyerta y cuando restaban 16 segundos llegó nuevamente con la zurda al mentón de Povetkin, quien tuvo otra visita a la lona y obtuvo la segunda protección del tercer hombre sobre el cuadrilátero. El “gong” salvó a Povetkin de la debacle.

Parecía que el triunfo estaba cerca para Whyte. Pero, oh, !sorpresa!, Povetkin salió completamente recuperado en el quinto y aprovechando una brecha defensiva de su adversario, y a no dudarlo algo de confianza, pegó un zurdazo de gancho a la barbilla del nacido en Puerto Antonio, Jamaica, que cayó como un pesado fardo hacia atrás y quedó completamente inmóvil, y noqueado.

Al verlo caer y notar que no se recuperaría, Lyson movió sus brazos señalando que el combate había finalizado, al mismo tiempo solicitó de inmediato la ayuda médica indispensable, que llegó en instantes al lado de Whyte, ya en sus cabales a los pocos minutos.

Con el triunfo, Povetkin, ubicado en el séptimo puesto de la clasificación, arrebató a su oponente (entonces en segundo lugar de la clasificación, pero reconocido retador obligatorio por casi tres años) la faja interina y la que carecía dueño (de “Diamante”), ambas del Consejo Mundial (CMB).

Inmediatamente después de la pelea, el empresario inglés Eddie Hearn, de la compañía Match Room Boxing (MRB) y promotor de Whyte, dijo que existe una cláusula de revancha que ejercerán para que ambos mastodontes se enfrenten, probablemente a finales de año si las negociaciones no sufren algún obstáculo por parte del grupo negociador de Povetkin.

Hearn -y Whyte- habían recibido muchas críticas por elegir a Povetkin, aunque el directivo había señalado que el ruso, campeón olímpico en Atenas-2004, era un adversario “muy peligroso”. La mayoría insistía en que sería más competitivo un duelo versus el mexicano-estadounidense Andy “El Destructor” Ruíz (3ro del ranking) o ante el zurdo cubano Luis “King Kong” Ortíz (4to).

También Whyte hizo innumerables elogios de Povetkin, lo que varios expertos estimaron tenía la intención de promocionar la pelea: “Povetkin tiene mucha experiencia y creo que es uno de los púgiles más técnicos con los que me he enfrentado, aunque sin dudas ya no está en el pico de su carrera. Por ser ruso, tener amplia experiencia amateur y haber competido a nivel olímpico, el pleito será muy exigente a nivel físico y mental”.

El pleito Whyte-Povetkin (35-2-1, 24 KOs) estaba previsto inicialmente en mayo, pero fue pospuesto debido a la mortal pandemia del COVID-19. Más tarde se programó para el 4 de julio, en la Manchester Arena, en territorio británico y por último se trasladó de fecha para el 22 de agosto.

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