Tras cuatro años y 14 combates en las filas rentadas, todos finalizados por la vía del sueño en el primer asalto, el estadounidense, con ascendencia puertorriqueña, Edgar Berlanga ha demostrado que es un refulgente diamante con indiscutible dinamita en sus dos puños.

Conocido en su natal Brooklyn por el pseudónimo de “Pachanga”, Berlanga, de 23 años, anestesió el pasado martes 21 de julio al estadounidense Eric Moon (11-3-0, 6 KOs), quien cayó por la vía más dolorosa cuando solo habían transcurridos 1:02 minutos de la ronda inicial, en el teatro La Burbuja, del lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

Siete meses antes, el 14 de diciembre, el español César “Bam Bam” Núñez (17-2-1, 9 KOs) logró lo hasta ahora es un récord de resistencia frente al descendiente de boricuas: se mantuvo sobre el cuadrilátero 2:45 minutos, cuando el árbitro Mike Ortega observó que estaba en malas condiciones y dio por terminado el pleito, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York.

“Estoy cansado de esos nocauts en el primer asalto porque no he podido demostrar que soy un boxeador completo, que puedo hacer algo más que noquear a mis oponentes”, dijo Berlanga horas antes del triunfo ante Moon. “Existen demasiadas personas que dudan de mis habilidades boxísticas, las que el mundo no ha visto todavía y quiero que las vean”.

Como ejemplo comparativo de esta racha inicial de Berlanga, el fenomenal Mike “Iron” Tyson (50-6-0, 44 KOs) despachó a 10 rivales en el rollo de apertura, dos en el segundo, así como uno en el segundo y el otro en el cuarto episodios, en sus primeras 14 victorias en el boxeo de paga.

Después Tyson, hoy con 54 años y ex monarca mundial de la Asociación Mundial (AMB), el Consejo Mundial (CMB) y la Federación Internacional (FIB) de peso pesado, extendió la cadena a 19 éxitos por la vía del cloroformo, hasta que en la pelea número 20 se impuso unánime en 10 asaltos a su coterráneo Mitch Green, el 20 de mayo de 1986, en el Madison Square Garden, de la Gran Manzana.

Durante su paso por las filas amateur, Berlanga venció en 162 peleas, con 17 reveses. En esa etapa ganó ocho campeonatos de Estados Unidos, hasta que con 19 años hizo su primera presentación en el boxeo de paga.

Su debut ocurrió ante el mexicano Jorge Pedroza (1-4-0, 1 KO), otro que hacía pinitos en el profesionalismo. Pedroza, quien colgó los guantes en 2017, fue demolido en 1:02 minutos en Islas San Marcos, Aguascalientes, México.

Como todo joven con talento excepcional, el ahora llamado por el apodo de “El Elegido”, ya piensa en grande, aunque algunos lo tilden de excesivamente pretensioso o impertinente: “Mi sueño es subirme al ring con boxeadores del calibre de Saúl ´Canelo´Álvarez. Quiero pelear contra los mejores cuando llegue el momento y si todo sigue bien, de aquí a tres años me veo peleando por un título mundial”, expresó el “neoyorican”, que firmó un contrato promocional a largo plazo con la compañía Top Rank, pero todavía no aparece entre los 100 primeros del ranking mundial de las 168 libras.

Para mostrar su interés en el pelirrojo mexicano, Berlanga publicó en las redes sociales un corto escrito con la imagen suya y la de Canelo, incluido el texto: “Para ser el mejor, hay que pelear contra los mejores y esta pelea vale millones. Puerto Rico versus México”.

Después de varias críticas, algunas diciéndole irrespetuoso, Berlanga respondió que “no le estoy faltando el respeto a Canelo. Todo lo que digo es que una pelea entre nosotros tendría un valor de millones de dólares cuando la oportunidad surja. Tengo todo un país detrás de mí, al igual que él. ¿Cuál es el problema?

La respuesta a esa pregunta es obvia. Todavía Berlanga está años luz del privilegiado lugar que ocupa Canelo Álvarez (53-1-2, 36 KOs), monarca en cuatro divisiones y considerado entre los mejores libra por libra (P4P) en la actualidad (algunas publicaciones prestigiosas lo ubican en la cima de ese reconocimiento).

Sin dudas, Berlanga tiene una pegada fuera de serie, de esas que son capaces de derribar un miura, pero lo ha hecho ante oponentes carentes de una trayectoria destacada. No obstante, debe demostrar que es capaz de resistir los embates de otros adversarios, que posee habilidades que le permiten vencer en una lucha larga y que puede revertir condiciones adversas (heridas, cabezazos, caídas, etc).

Con sus 6´1 de estatura y puños demoledores, Berlanga tiene un mundo por delante. Pero debe concentrarse en lo que está a su alcance y dejar de pensar en Canelo, porque estaría viviendo en un mundo de fantasía, alejado de la realidad, que podría obstaculizar su camino hacia la cúspide. El futuro dirá.

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