Reconocidos el ucraniano Vasily Lomachenko y el estadounidense Teófimo López como los dos mejores púgiles de peso ligero en la actualidad, durante los primeros meses de este 2020 se especuló sobre el posible ganador en un duelo previsto inicialmente a finales de mayo, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, pero que fue pospuesto por la pandemia mundial del COVID-19.

Ahora tras la confirmación del abogado Bob Arum, máxima figura de la promotora Top Rank, de que el pleito se efectuará el 19 de septiembre, en una sede aún sin definir, los fanáticos comienzan a frotarse las manos de felicidad por lo que se vislumbra como uno de los combates más trascendentales del año, ya que estarán en juego tres coronas de la categoría de 135 libras, dos de ellas del europeo y la otra en poder del norteamericano.

Los contratos para esta pelea de 12 asaltos por los títulos de peso ligero de la AMB y la OMB de “Hi-Tech” Lomachenko (14-1-0, 10 KOs) y el cinturón de FIB de “El Brooklyn” López (15-0-0, 12 KOs) se interrumpieron, cuando la epidemia del coronavirus se presentó a mediados de marzo. Lomachenko posee, además, el reconocimiento de Campeón Franquicia, del Consejo Mundial (CMB).

Tratando de ganar tiempo hasta que pasaran los embates del mortal flagelo, Arum y su compañía, que representa a ambos púgiles, ofrecieron una pelea de ajuste en junio o julio, propuesta que fue rechazada por cada uno de los boxeadores, que se han enfrentado en las redes sociales y desean acabar con las especulaciones sobre quién es el mejor de los dos.

El octogenario promotor Arum expresó que “ninguno de los dos quiere una pelea interina”, en tanto el lituano-estadounidense Egis Klimas, manager de Lomachenko, señaló que no le preocupa que la pelea se efectúe sin público, porque solo desean que “López suba al cuadrilátero a pelear contra Loma”.

Al referirse al sitio específico del combate, Arum afirmó que podría ser en una de las propiedades del MGM Resorts International, ya que “estamos trabajando muy cerca con esa compañía y podría ser el MGM Grand o el Mandalay Bay, que podría abrir pronto. Tampoco descartamos la T-Mobile, aunque realmente dependería de ellos”.

Desde el 9 de junio, la promotora Top Rank, en coordinación con la cadena ESPN, ha mantenido todas sus carteleras en el teatro La Burbuja, del Centro de Conferencias del MGM Grand, en Las Vegas y esa continuará siendo la sede durante todo el mes de julio y probablemente en de agosto.

“En agosto, continuaremos teniendo todas las peleas sin espectadores”, dijo Arum. “Creo que a partir de septiembre, nos verán peleando con espectadores, un pequeño número de espectadores. Y con suerte, para fines de este año y principios del próximo, volveremos a las peleas con plena capacidad en cada sede”.

Esa quizás sea una respuesta a López, quien ha reiterado que sin público no pelea contra Lomachenko ni contra nadie.

¿Quién ganará Lomachenko o López?

Desde que debutó en el pugilismo rentado en 2016, López ha mostrado un ascenso constante y sus triunfos se basan en una pegadora demoledora, excelente contragolpeo, estilo variado y una confianza en sí mismo a prueba de balas.

La convincente victoria frente a Commey demostró que es un peleador de élite y que su juventud (22 años) no es obstáculo para que pueda salir con el brazo en alto ante Lomachenko, un escurridizo zurdo, igualmente con talento superior, que además es artífice en ajustarse con extraordinaria rapidez al plan táctico de su oponente y sacar provecho de su rapidez y versatilidad.

López tiene ventajas en alcance y altura, pero Lomachenko, quien posee una vertiginoso movimiento de piernas, seguramente se mantendrá entrando y saliendo al área de fuego, evitando en los posible el peligro que significa la poderosa mano derecha del norteño, que lo ha conducido al triunfo en seis de sus últimos siete combates, con la excepción de su victoria unánime ante el japonés Masayoshi Nkatani hace un año, en Oxon Hill, Maryland.

Lomachenko, de 32 años, viene de doblegar unánime al inglés Luke Campbell, pero ahora tendrá ante sí a un joven que ha insistido hasta el cansancio por enfrentarlo y sin dudas el mayor peligro desde que cruzó guantes con el venezolano ex campeón mundial Jorge “El Chico de Oro” Linares, al que derrotó antes del límite en el décimo episodio, en mayo de 2018.

Tanto para Lomachenko, considerado entre los mejores libra por libra (P4P), como López, quien se encuentra en un etapa de esplendor, será una dura prueba de fuego, que al ganador lo convertirá en la principal figura de las 135 libras. Será un duelo de grandes expectativas y difícil para uno y otro.

El triunfo recaerá en el que logre imponer su plan táctico y demuestre mejor preparación física. Aunque existen múltiples aristas a tener en cuenta, ya que se inclinan hacia cada lado, nuestro favorito: Lomachenko.

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