Cuando a inicios de enero de este año, el joven dominicano Jeison Rosario expresó en Temple, Filadelfia que vencería al favorito estadounidense Julian Williams, entonces doble monarca de las 154 libras, a su alrededor hubo varios rostros que no pudieron evitar una sonrisa, porque la gran mayoría de expertos consideraba que sería un fácil manjar para el norteño, que combatía ante la afición local después de una espera de ocho años.

Pero en el pleito, “Banana” Rosario (20-1-1, 14 KOs) en lugar de ser una apetitosa fruta, se convirtió en una espina en la carrera de “J-Rock” Williams (27-2-1, 16 KOs), quien con triunfo unánime ante el también estadounidense Jarrett “Swift” Hurd, en mayo de 2019, había arrebatado a su víctima los cinturones de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB).

En ese momento, Williams solo tenía un revés en su trayectoria profesional: versus el gemelo Jermall Charlo (30-0-0, 22 KOs), hoy en la categoría de 160 libras y propietario de la faja de peso del Consejo Mundial (CMB).

Coincidentemente, su hermano Jermell Charlo (33-1-0, 17 KOs) ostenta el cetro de la misma organización en la división súperwelter y ahora aparece en el radar de Rosario, para cuando se reinicien las acciones competitivas, después que ceda la pandemia del COVID-19, que tiene un letargo al deporte en particular y al mundo en general.

Y es por eso que el flamante campeón Rosario, de 24 años, nacido en Santo Domingo, la capital quisqueyana y radicado en Miami, tiene en el punto de mira a Jermell, después que éste reconquistara en la revancha, la faja orinegra que había perdido con Tony “El Súpermalo” Harrison.

“Haré lo que mi promotor (Sampson) Lewkowicz me oriente”, dijo Rosario en diálogo en Instagram Live con Premier Boxing Champions (PBC). “Sé que él ha sostenido varias conversaciones a favor de mi carrera, pero me gustaría enfrentar a Jermell, porque él desea mi título y yo el que está en su poder. Sería un buen combate de unificación”.

Rosario precisó que si pudiera elegir, enfrentaría a Jermell cuando vuelvan las acciones al boxeo: “(Jermell) Ahora aparece como el mejor en la división y yo deseo demostrar que ese reconocimiento me pertenece. Así que ese es el principal factor que me motiva, conociendo que ese pleito es potencialmente factible para mí”.

Igualmente, Jermell expresó recientemente en una entrevista televisiva con PBC, que le encantaría cruzar guantes con Rosario, en un duelo que dejaría al ganador con tres de cuatro coronas en la división súperwelter.

Es preciso mencionar que la AMB mantiene varios monarcas por cada categoría. Además de Rosario, también aparece como campeón “regular” el zurdo cubano Erislandy “El Sueño Americano” Lara (26-3-3, 15 KOs) y el marfileño asentado en Francia Michel Soro (35-2-1, 24 KOs) con el título “Oro”.

Por su parte, el boxeador de guardia siniestra brasileño Patrick Teixeira (31-1-0, 22 KOs) fue elevado recientemente de campeón interino a regular por la Organización Mundial (OMB).

De concretarse la reyerta entre Rosario y Jermell Charlo, dejaría al ganador con los tres títulos y al derrotado con par de reveses, ya que el dominicano suma ocho victorias, pero antes sucumbió por nocaut en el sexto asalto ante el jamaiquino Nathaniel “El Grande” Gillimore, en abril de 2017, en Las Vegas.

Jermell, por su parte, sufrió su fracaso, por fallo unánime, en el primer compromiso con Harrison, el 22 de diciembre de 2018, en Ontario, California, donde hacía la cuarta exposición de la faja del CMB en las 154 libras. Dos de los jueces se inclinaron por Harrison, con boletas de 115-113 y el otro dio 116-112.

En la revancha, “El Hombre de Hierro” Charlo aplicó el cloroformo a Harrison cuando habían transcurridos 2:29 minutos del undécimo capítulo, en Ontario, California.

No obstante, las declaraciones de Rosario y la respuesta de Charlo aceptando el reto, hace poco el presidente del Consejo Mundial (CMB), el mexicano Mauricio Sulaimán comunicó mediante Facebook Like, que el gemelo estadounidense le había solicitado formalmente una defensa voluntaria versus Lara, un pleito casi imposible en el pasado, cuando ambos mantenían una gran amistad y entrenaban bajo las orientaciones del avezado técnico Ronnie Shields, en Houston, Texas.

Pero las cosas han cambiado y ahora Charlo tiene a Derrick James como jefe de la preparación, en tanto Lara también se separó de Shields y regresó con el cubano Ismael Salas, quien lo asistió durante sus primeras 10 peleas profesionales, todas finalizadas en victorias.

Según trascendió, la separación de Lara con Shields fue en términos amigables, pero no existen dudas que incidieron dos resultados recientes del cubano, una derrota por decisión dividida frente a “Swift” Hurd, en abril de 2018, que por su alto volumen de impactos fue premiada como “Pelea del Año”, y un empate ante el argentino Brian Castaño, en marzo de 2019.

Ya bajo las orientaciones de Salas, Lara anestesió en el segundo asalto al mexicano Ramón “Inocente” Álvarez, hermano de “Canelo”, en Minnesota.

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