En marzo de 2019, habían transcurridos seis meses del polémico revés del kazajo Gennady Golovkin ante el mexicano Saúl Álvarez, cuando la plataforma digital DAZN le ofreció al europeo un jugoso contrato de $ 100 millones por seis peleas, en un período de tres años.

Tras dos mega-peleas, (la primera finalizó en dudoso empate en 2017), la intención de DAZN era que efectuaran un tercer pleito, que a la compañía le permitiría resarcir en parte el desembolso que hizo sobre ambos púgiles, pues “Canelo” en octubre de 2018 había estampado su firma en un acuerdo por $ 365 millones, que lo comprometía a 11 combates en un plazo de cinco años.

Después del segundo pleito, la trayectoria de ambos marcha por caminos paralelos, a pesar de los frustrados esfuerzos de los ejecutivos de DAZN y de varios de los representantes de uno y otro, para que choquen nuevamente, conscientes de las astronómicas ganancias que aportaría el tercer duelo a todos los involucrados.

“GGG” Golovkin (40-1-1, 35 KOs) comenzó el periplo con DAZN anestesiando en el cuarto episodio al canadiense Steve Rolls, el 8 de junio de 2019, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York. Cuatro meses más tarde, el nacido en Karaganda, Kazajastán venció unánime al ucraniano, asentado en la Ciudad de los Rascacielos, Sergiy “El Técnico” Derevyanchenko, también en la Meca del Boxeo, donde disputaron la faja vacante de la Federación Internacional (FIB), en las 160 libras.

Sesenta días después de acogerse al contrato con DAZN, Alvarez (53-1-2, 36 KOs) conquistó la corona súpermediana de la Asociación Mundial (AMB), al anestesiar en el tercer rollo al británico Michael “Rocky” Fielding, igualmente en la legendaria instalación de la Gran Manzana.

Y en noviembre del pasado, Golovkin, de 29 años, puso a dormir en el undécimo episodio al potente pegador ruso y ex monarca mundial, Sergey “El Triturador” Kovalev, a quien arrebató el cinturón semipesado de la Organización Mundial (OMB), que significó para el pelirrojo mexicano, la cuarta faja del orbe en divisiones diferentes, ya que ha sido, además, campeón súperwelter, mediano y súpermediano.

Ambos campamentos habían puesto la mirada en el mes de septiembre, aunque uno y otro tenía previsto efectuar un choque previo: Canelo iría ante un adversario -todavía sin definir-, en el mes de mayo, en tanto Golovkin, monarca de peso mediano de la Federación Internacional (FIB), aceptó la pelea obligatoria versus el invicto polaco Kamil Szeremeta (21-0-0, 5 KOs), ocupante del tercer puesto de ese organismo, que mantiene vacantes las dos primeras plazas.

Golovkin, quien cumplió 38 años el 8 de abril, y Szeremeta, de 30, han buscado varias fechas para cruzar guantes, pero por diferentes motivos, se vieron obligados a posponerlas. Primero mencionaron el 28 de marzo, en la Arena Wintrust, de Chicago, y más tarde, ante la pandemia del coronavirus, consideraron el 6 de junio, en El Foro, de Inglewood, California, que a todas luces tampoco será posible efectuar por la grave situación que se desprende de la mortal enfermedad.

Al margen de ello, infinidad de voces se han alzado pidiéndole a Golovkin que deje sin efecto el enfrentamiento con Szeremeta y busque ir directo contra Canelo, quien ha expresado que no le interesa chocar con el kazajo, después del vencerlo por fallo mayoritario, el 15 de septiembre de 2018, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas.

Para incrementar la incertidumbre de que llegue a feliz término este año la tercera pelea, Johnathon Banks, entrenador de Golovkin, expresó que no existen posibilidades de que su pupilo se enfrente a Canelo en septiembre, pues primero tienen previsto pelear contra Szeremeta, después ante otro oponente y entonces analizarán cuál es la fecha más conveniente para chocar con el azteca.

“Me lo comentaron y dije que no (la tercera pelea con Canelo)”, dijo Banks en entrevista con IFL.TV. “El plan es hacer esta pelea (contra el polaco), luego otra y después Canelo. Cuando dijimos que estábamos listos para pelear, él dijo que no quería la pelea, desapareció, hizo lo que quiso y rechazó la pelea. Ahora dice que quiere la pelea”.

Y Golovkin, en sintonía con el técnico, declaró hace pocas horas que cuando se restablezcan las actividades peleará con Szeremeta, “porque me comprometí antes que ocurriera toda esta situación” (del coronavirus). Tan pronto como todo vuelva a la normalidad, tengo la intención de mantener mi palabra. Esa será mi próxima pelea”, expresó Golovkin al sitio en Internet de la revista Sports Illustrated.

El púgil, radicado en Santa Mónica, California, precisó que Canelo no quiso hacer la pelea en septiembre del pasado año y también la rechazó en mayo. “Así que seguí mi camino. Tengo mi propia carrera y pensé: ´¿Cuánto tiempo debe esperar´?

La decisión coloca a Golovkin entre la espada y la pared. Porque tanto la plataforma digital como los fanáticos desean que cruce guantes con el astro de Guadalajara. Tampoco se ha revelado si DAZN puede descontar dinero al kazajo por hacer el combate contra Szemereta, pues la intención de la compañía era que disputara duelos del más alto nivel, que además de Canelo, incluía al estadounidense Demetrius “Boo Boo” Andrade (28-0-0, 17 KOs), monarca de la Organización Mundial (OMB), y a las demás principales figuras de la división mediana.

Facebook Comments