Aunque en la relación de púgiles sobresalientes en las 140 libras aparecen los estadounidenses Regis Prograis, Maurice Hooker y José Zepeda, junto al ucraniano Víctor Postol y el ruso Iván Baranchyk, todos ellos tienen algo en común: han sido víctimas de los dos “monstruos” de la división, el norteamericano José Carlos Ramírez y el escocés Josh Taylor.

Monarca del Consejo Mundial (CMB) y de la Organización Mundial (OMB), Ramírez (25-0-0, 17 KOs) venció a “Mighty Mo” Hooker (27-1-3, 18 KOs) por nocaut técnico en seis asaltos, el 27 de julio pasado, en Arlington, Texas, donde hizo la tercera defensa del cinturón orinegro, en tanto Hooker también exponía por tercera ocasión el correspondiente a la OMB.

Nacido hace 27 años, en Avenal, California, pero con sangre mexicana, Ramírez se impuso unánime a su coterráneo, también hijo de aztecas y de guardia siniestra José “Chon” Zepeda (31-2-0, 25 KOs), cinco meses antes de doblegar a Hooker.

Sin derrotas en su carrera profesional, el británico Taylor (16-0-0, 12 KOs) ha infligido derrotas al “Hombre de Hielo” Postol (31-2-0, 12 KOs), a “La Bestia” Baranchik (20-1-0, 13 KOs) y en el más reciente ascenso al cuadrilátero al talentoso “Rougarou” Prograis (24-1-0, 20 KOs) por fallo mayoritario, el 26 de octubre pasado, en la 02 Arena, de Greenwich, Inglaterra, donde unificaron las fajas de la Federación Internacional (FIB), que ostentaba el europeo, junto a las correspondientes de súpercampeón de la AMB y Diamante del CMB, en posesión del americano.

Con las brillantes trayectorias de ambos, los amantes del boxeo se preguntan: ¿cuándo cruzarán guantes Ramírez y Taylor, en un combate de unificación y que dejará al ganador con cuatro coronas y rey indiscutible de la categoría súperligera?

Pero en el camino de uno y otro hay obstáculos, el principal, el letargo y confinamiento que vive el mundo por la epidemia del COVID-19, que con su estela de muertes a nivel global, no permite establecer una fecha inmediata para que el boxeo regrese a las actividades competitivas.

Además, Ramírez tiene señalada una defensa obligatoria contra Postol, que se ha pospuesto en par de ocasiones a causa de la pandemia. Inicialmente debían enfrentarse el 1 de febrero, en Haikou, China, pero unos días antes se canceló por la rápida propagación del virus, primero en Wuhan y después en todo el gigante asiático.

Unas semanas más tarde, la promotora Top Rank, encargada del cartel, anunció que el pleito Ramírez, Postol se efectuaría el 9 de mayo, en el Save Mart Center, de Frescno, California, muy cerca de la ciudad natal de Ramírez. Pero, también esa fecha se suspendió y la reyerta no tiene una nueva fecha en el calendario, para cuando se reanuden las acciones.

“Se lo debemos a José y Viktor para que esta pelea suceda tan pronto como sea seguro hacerlo”, dijo el abogado Bob Arum, máximo ejecutivo de Top Rank. “Me siento terriblemente mal por José y Viktor, quienes han ingresado a dos campos de entrenamiento, solo para ver la pelea postergada en ambas ocasiones”.

En su más reciente enfrentamiento, Postol (31-2-0, 12 KOs), quien nació en Ucrania, pero residen en el estado de California, se impuso por fallo unánime al francés Mohamed Mimoune (22-4-0, 3 KOs), el 27 de abril, en Las Vegas.

TAYLOR DEBE ENFRENTAR A INVICTO TAILANDES

 Por mandato de la Federación Internacional (FIB), “El Tornado de Tartán” Taylor debe enfrentar al invicto tailandés Apinun Khongsong (16-0-0, 13 KOs), puntero en el listado de esa organización, y con una racha de seis cloroformos consecutivos y 10 en sus últimos 11 ascensos al cuadrilátero.

“Tengo que hacer mi defensa obligatoria”, afirmó Taylor a Sky Sports. “Esa organización es bastante estricta con las peleas obligatorias. Y estoy seguro que Ramírez cumplirá su obligación (contra Postol). Después podemos enfrentarnos. Y no me importaría hacerla en Las Vegas, pero preferiría el Madison Square Garden o el Barclays Center, ambos en Nueva York”.

Después del triunfo ante Prograis, en julio pasado, Taylor había retado a Ramírez: “Vamos, Ramírez, ¿dónde estás? Hagámoslo”. En aquel momento, el mexicano-estadounidense se recuperaba de una cirugía en su mano izquierda, consecuencia de una lesión durante el pleito con Hooker.

Y ahora, ya recuperado Ramírez está en línea para vérselas con Postol, aunque los dos campeones desean demostrar quién es el mejor boxeador de las 140 libras y, sobre todo, ostentar los cuatro títulos de la división ligero welter. ¿Ocurrirá? Amanecerá y veremos.

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