Al propinar al británico Anthony Joshua, entonces monarca mundial de los pesos pesados, un sorprendente y espectacular nocaut en el séptimo episodio, Andy Ruíz, se convirtió en el primer púgil con sangre mexicana en conquistar un título mundial en la división de los mastodontes.

El inesperado, pero convincente triunfo, que ocurrió el 1 de junio, de 2019, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, le aportó al nacido en Valle Imperial, California, las fajas de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB), la Organización Mundial (OMB) y la Federación Internacional (FIB), que estaban en poder de su oponente.

Con cuatro pulgadas menos de estatura y ocho en alcance, “El Destructor” Ruíz (33-2-0, 22 KOs) logró reponerse de un derribo en el tercer asalto, pues acto seguido aplicó idéntica doble medicina a Joshua (23-1-0, 21 KOs), que repitió con par de caídas en el séptimo, cuando el árbitro Michael Griffin detuvo las acciones faltando 1:27 minutos para el cierre de la fracción.

Seis meses más tarde, el 7 de diciembre, ante más de 15 mil espectadores en la Diriyah Arena, de Arabia Saudita, la reyerta tuvo un desenvolvimiento y desenlace diferentes. Mejor preparado y empleándose todo el tiempo desde la larga distancia, “AJ” Joshua dominó de principio a fin y se llevó la victoria unánime, con boletas de 119-109 y dos de 118-110.

Durante el combate, Joshua, de 30 años, prestó especial cuidado a evitar que un golpe de Ruíz le impidiera salir con el brazo en alto, tal como sucedió en el duelo anterior. Desde el principio, el inglés peleó en reversa, se desplazó incansablemente por todo el cuadrilátero y mantuvo su jab como arma principal para evitar las arremetidas del gordito nacido hace 30 años en Imperial, California.

¿SE EMBRIAGO RUIZ CON LAS MIELES DEL TRIUNFO?

Un detalle significativo fue el incremento de peso corporal de Ruíz, quien marcó 283,7 libras, 15 más que en el enfrentamiento anterior. Joshua, por su parte, descendió 10 libras, de 247,8 a 237,8. Esto le permitió estar más ligero para cumplir con el plan táctico de moverse constantemente, mientras que Ruíz disminuyó la movilidad con el sobrepeso.

Entonces comenzaron a surgir los detalles de la “vida loca” que había tenido Ruíz mientras ostentaba los títulos de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB), la Organización Mundial (OMB) y la Federación Internacional (FIB) en el peso pesado. Los $ 10 millones que ganó por sus duelos frente a Joshua, fueron una distracción, que le impidió dedicarse por entero a la preparación para la revancha.

Aún en territorio saudita y casi de inmediato del revés, el padre de Andy Ruíz, que forma parte del equipo de preparadores, criticó el débil entrenamiento de su hijo, así como las constantes fiestas y la falta de concentración que tuvo para cruzar guantes con Joshua en la revancha.

“(Hubo) exceso de celebración, todos los políticos venían a recogerlo a Guadalajara, (fue) un verdadero desmadre de campamento”, dijo Ruíz Sr. “Nunca se concentró bien y no me escuchaba cuando le decía que no podía llegar con exceso de peso. Tampoco le hacía caso, ni le tenía respeto a Manny (el entrenador Robles). Se iba y corría solo. No quiso hacer caso. Estaba terco”.

Lejos de asumir la responsabilidad por el fracaso, Ruíz Jr. despidió a Manny Robles como jefe de los entrenamientos. Y fue el propio técnico que lo había llevado al éxito más trascendental de su carrera, quien confirmó la noticia de la separación.

“El padre (Ruíz Sr.) me había dicho después que ganamos el título, que su hijo estaría conmigo hasta el final (de la carrera), así que cuando recibí la noticia (de la separación), me sorprendió”, dijo Robles a la cadena ESPN. “Pensé que en la revancha podíamos volver a hacerlo. Pero no puedes hacerlo, si el boxeador no está ahí, si no quiere. Como entrenador hice lo que pude”.

EDDY REINOSO SE HACE CARGO DE LOS ENTRENAMIENTOS

Durante varias semanas, Ruíz Jr. se mantuvo en contacto con el reconocido técnico Eddy Reynoso, quien guía los destinos del astro Saúl “Canelo” Álvarez (53-1-2, 36 KOs). Y hace pocas horas el boxeador confirmó que había contratado a Reynoso, con el objetivo de que lo ayude a reconquistar las coronas de peso pesado, que ostentó brevemente cuando se impuso a Joshua.

No se revelaron detalles del documento, ni si el acuerdo será solamente para el próximo combate. Tampoco si Reynoso tendrá control de la alimentación de Ruíz Jr., aunque se infiere que el avezado preparador azteca le exigirá el máximo de compromiso en el gimnasio y en todos los detalles que le permitan llegar en la mejor forma física al cuadrilátero.

Según ha trascendido, Reynoso comenzará a trabajar con Ruíz en las próximas semanas y aunque no hay un adversario definido, algunas fuentes aseguran que el jamaiquino/británico Dillian “El Villano” Whyte (27-1-0, 18 KOs) le ofreció $ 4 millones, pero el rechoncho mexicano los rechazó.

No hay dudas, de que la permanencia de Reynoso con Ruíz no solo dependerá del resultado de su próximo pleito, sino de la actitud que asuma en las arduas sesiones del entrenamiento. Recientemente, Reynoso afirmó que desea observar en Ruíz cierta disciplina para trabajar duro, como demuestran todos sus discípulos, entre ellos el renombrado pelirrojo “Canelo” Alvarez, campeón mundial en cuatro divisiones y uno de los mejores libra por libra (P4P).

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