Para la gran mayoría, el japonés Naoya Inoue es el gran favorito para salir con el brazo en alto cuando enfrente al filipino John Riel Casimero, en un pleito que inicialmente se programó para el 25 de abril, en el hotel y casino Mandalay, de Las Vegas, y que ahora ha sido pospuesto debido a la pandemia mundial que ha provocado el brote de COVID-19.

Ubicado entre los mejores libra por libra (P4P), “El Monstruo” Inoue (19-0-0, 16 KOs) y “Cuatro Aces” Casimero (29-4-0, 20 KOs) disputarán las fajas de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB), ambas en poder del nipón, así como la de la Organización Mundial (OMB), que posee el tagalo, todas de la categoría gallo (118 libras).

Tal como ocurrido con infinidad de eventos recreativos, de entretenimiento y deportivos, las autoridades del boxeo también se han visto obligadas a trasladar de fecha la casi totalidad de las peleas por el corona virus, un enemigo común, que mantiene su mortal azote a todo el planeta.

Al referirse a la pelea entre Inoue y Casimero, la promotora Top Rank señaló en un comunicado que “debido a la pandemia provocada por el COVID-19, la compañía ha pospuesto todos los eventos programados para marzo y abril, al tiempo que estamos monitoreando la situación de cerca y reprogramaremos cada certamen tan pronto como sea seguro y razonable hacerlo”.

Aunque es una situación ajena a la voluntad de los boxeadores, para Casimero, de 31 años, fue un jarro de agua fría, como lo ha sido igualmente para Inoue, de 26, y para cada uno de los que han tenido que interrumpir los entrenamientos después de semanas de intensos esfuerzos en los gimnasios en aras de alcanzar un estado de forma óptimo.

En el caso particular de Casimero, viajó desde Filipinas hasta Miami para ponerse en manos del cubano Pedro “Peter” Roque, quien dirige la parte técnica y táctica, mientras el mexicano Memo Heredia está responsabilizado con la preparación física. Entre ambos buscan dotar al tagalo de las herramientas indispensables que le permitan vencer al favorito Inoue.

“Pedro Roque es un entrenador muy inteligente, que me ayuda a incrementar la potencia en el golpeo, aunque también hemos trabajado en mejorar la defensa”, dijo Casimero al diario El Nuevo Herald. “Miami por su calor y humedad, me recuerda mucho a Filipinas. Me siento tan bien que no deseo irme a Las Vegas hasta que esté muy cerca el combate”.

Desde su último fracaso, Casimero suma cinco triunfos sucesivos. En el más reciente, anestesió en el tercer asalto al surafricano Zolani “El Último Nacido” Tete, el 30 de noviembre del pasado año, en la Arena Birmigham, de Inglaterra, donde el africano exponía por cuarta ocasión el cetro de la Organización Mundial (OMB).

En los dos primeros asaltos, el zurdo Tete aprovechó la gran ventaja en alcance y estatura para mantener alejado a Casimero con un permanente jab de mano derecha. Pero en el tercero el pequeñín asiático -que posee gran rapidez de piernas y había fallado algunos golpes de poder-, aprovechó un descuido en la defensa del africano y con par de fuertes impactos seguidos al rostro de su rival lo hizo caer de rodillas.

El árbitro Gray hizo la cuenta reglamentaria y después de preguntarle si podía seguir, autorizó reiniciar la reyerta. Pero Tete no estaba bien. Sus pasos hacia adelante eran inestables. Y Casimero “oliendo sangre” se lanzó a acabar las acciones. Combinaciones con ambos puños al cuerpo y al rostro, derribaron nuevamente al monarca, quien cayó de bruces sobre las cuerdas.

Nuevamente el tercer hombre sobre el ring le aplicó la ayuda reglamentaria y aunque ya Tete parecía un zombie, lo dejó regresar al pleito. Una nueva andanada de golpes de Casimero y Gray se interpuso entre ambos gladiadores para evitar una irreparable lesión.

“Esta es la pelea de mis sueños”, dijo Casimero con gran entusiasmo. “He viajado por el mundo y peleado en 10 países. He ganado títulos mundiales de 108, 112 y 118 libras. Pero desde que vi a mi héroe y compatriota, el senador Manny Pacquiao, pelear en Las Vegas, ese ha sido mi sueño. Para todos los que piensan que soy el desvalido contra Inoue, sorprenderé al mundo y les mostraré a los fanáticos que el verdadero ‘Monstruo’ soy yo, no él”.

El último revés de Casimero, por fallo unánime en la categoría súpermosca, se lo infligió su coterráneo Jonas “El Zorro” Sultan, el 16 de septiembre de 2017, en la ciudad filipina de Cebu. A partir de ahí saltó a las 118 libras, en la que ha eslabonado cinco triunfos, todos antes del límite.

“Contra Inoue estoy seguro será una pelea muy buena e invito a todos los aficionados a que no se la pierdan’‘, expresó Casimero durante su estancia en el gimnasio de Roque, en el sur de Florida. “Es un sueño hecho realidad para mí. Es la pelea más grande mi vida, he esperado mucho por ella y creo que la voy a ganar”.

Naoya viene de imponerse unánime al filipino-estadounidense Nonito “El Flash” Donaire, el 7 de noviembre del pasado año en la Arena Saitama, de Japón, donde más de 20 mil espectadores, presenciaron la final de la Súper Serie Mundial (WBSS).

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