Entre todos los potenciales rivales que aparecían en el horizonte del astro mexicano Saúl “Canelo” Álvarez para el próximo enfrentamiento, eligió al que la gran mayoría considera menos peligroso de infligirle una derrota: el inglés Billy Joe Saunders, con quien inicialmente existían todos los indicios chocaría en un pleito de unificación, el 2 de mayo, todavía sin sede definida.

Tras un largo proceso de “selección” por parte del grupo que dirige la carrera del pelirrojo mexicano, éste y el invicto “SuperB” Saunders disputarían las fajas de la Asociación Mundial (AMB) y de la Organización Mundial (OMB), respectivamente, ambas en la categoría súpermediana.

Estaban listos los representantes de ambos púgiles para confirmar la fecha del combate, cuando surgió la epidemia del

coronavirus (COVID-19), convertido ahora en pandemia mundial, y fue imprescindible posponer o cancelar infinidad de actividades, incluidas las de boxeo, con el propósito de evitar concentraciones de personas, en aras de aislar la enfermedad que ya afecta a más de medio millón de personas, con un saldo cercano a los siete mil fallecidos en todo el planeta, principalmente en China, donde surgió el brote, además de Italia, España e Irán, que encabezan esta nefasta relación.

Ahora se anuncia que Alvarez (53-1-2, 36 KOs) y Saunders (29-0-0, 14 KOs) se enfrentarán en la primera semana de junio, aunque para que haga efectiva esa fecha, depende que se controle en forma efectiva la enfermedad y se permita asistir al público a las carteleras de boxeo, en Estados Unidos, donde corren igual suerte todos los eventos deportivos, entre otros la NBA (National Basketball Association), la Major League Baseball (MLB), la MLS (Major League Soccer), que mueven cientos de miles de espectadores en la nación de las barras y la estrellas.

Pero al margen de que ambos gladiadores choquen en junio o en una fecha posterior, lo llamativo es la ola de rechazos que ha desencadenado la elección de Saunders, al que por sus atributos boxísticos, los expertos consideran un oponente con escasas posibilidades de salir con el brazo en alto ante Canelo y, por otra parte, no causa ninguna motivación entre los fanáticos de Norteamérica.

Cada vez que sale alguna información relacionada con el duelo entre el peleador mexicano y el inglés, las redes sociales literalmente explotan, pues muchos internautas señalan que la intención de la estrella de Guadalajara y el séquito que lo respalda, es ofrecerle un triunfo fácil, que en lo económico le aportará cifras millonarias, provenientes de su contrato de $ 365 millones, por cinco años y 11 peleas con la plataforma digital DAZN, que firmó en octubre de 2018.

Dos meses mas tarde, en diciembre de ese mismo año, Canelo anestesió en el tercer rollo al inglés Michael “Rocky” Fielding, en la Meca del Boxeo, el histórico Madison Square Garden, de Nueva York, donde se apropió del título semipesado, que ostentaba el derrotado.

Después de eso y como parte del acuerdo con DAZN, Canelo venció unánime al estadounidense Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs, en la T-Mobile Arena, y con posterioridad a Kovalev en la sala Garden, del hotel y casino MGM Grand, ambos combates en la Ciudad del Pecado.

Tras el triunfo de Canelo Álvarez por nocaut en el undécimo asalto frente al ruso Sergey “El Triturador” Kovalev, al que arrebató el cetro de la OMB en las 175 libras y la cuarta faja mundial en divisiones diferentes, existían dudas sobre el peso que competiría Canelo en el siguiente combate. Pero De La Hoya despejó la incógnita asegurando que sería en 168 libras.

La lista de pretendientes, además de Saunders, incluía al también británico Callum “Mundo” Smith, súpercampeón de la AMB, así como a los estadounidenses Caleb “Manos Dulces” Plant, titular de la Federación Internacional (FIB) y a David “Bandera Roja” Benavidez, propietario de la corona del Consejo Mundial (CMB), todos en las 168 libras. Por esos días se mantenía la incógnita de quién será el agraciado, mientras el pasar de los días presionaba a los representantes del tapatío como Espada de Damocles.

Más reciente, se pudo conocer que existían varias discrepancias, pero el tema “dinero” –como casi siempre- era el punto más álgido en las  negociaciones con los dos británicos, y en el que obstaculizaba llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes.

Y en un giro inesperado, el promotor Eddie Hearns, quien representa a los dos boxeadores ingleses, dijo públicamente que rechazaban la oferta inicial que le hicieron a Smith y Saunders, aunque no descartó que podría haber acuerdo si algunos de los dos recibía el dinero “justo” para vérselas con el mexicano.

Fuentes cercanas a las negociaciones señalaban que la cifra propuesta por Golden Boy Promotions era muy inferior a los $ 12 millones que recibieron Kovalev y el estadounidense Daniel “El Hombre del Milagro” Jacobs, este último vencido por Canelo por fallo unánime, el 4 de mayo del pasado año, en la T-Mobile Arena, de Las Vegas.

SAUNDERS, UN RIVAL A LA MEDIDA PARA CANELO

La falta de pegada de Saunders quizás es uno de los elementos que inclinaron la balanza para que sea el elegido a rivalizar con Canelo por delante de los demás contendientes de las 168 libras. El inglés ha basado sus éxitos, apoyándose en una gran movilidad e inteligencia, que le permiten hacer fallar los golpes de  sus oponentes y colocar los suyos. De esa forma, suma puntos en las tarjetas de los jueces y al final sale con el brazo en alto.

Con esa premisa y dada la resistencia de Canelo, serían mínimas las posibilidades de que Saunders pueda imponerse por la vía del cloroformo, lo que incrementa el fantasma de un fallo arbitral favorable al peleador mexicano, como ha ocurrido en varias de sus peleas en “su casa” de la ciudad de Las Vegas.

Del otro lado, Canelo, de 29 años, posee mayor potencia en sus impactos y en la medida que coloque su mortífero gancho de zurda en forma repetida, disminuirá la velocidad en los desplazamientos de Saunders, quien entonces estaría expuesto a un castigo que le impida llegar hasta el cierre. 

Álvarez ha señalado que no le preocupa el estilo de Saunders, que puede adaptarse a los movimientos del británico sobre el cuadrilátero y derrotarlo por cualquier vía. Si el resultado es favorable ante Saunders, como están convencidos el nacido en Guadalajara y sus representantes, en el mes de septiembre se las vería con Golovkin, en una trilogía que tiene muy ilusionado a los fanáticos, después de un polémico empate y no menos controvertido triunfo por fallo mayoritario en septiembre de 2018.

Saunders en su más reciente ascenso al cuadrilátero, se impuso por nocaut técnico en el undécimo asalto al argentino Marcelo “El Terrible” Cóceres, el 9 de noviembre del pasado año, en el Staples Center, de Los Ángeles, donde hizo la primera exposición de la corona de la OMB en las 168 libras.

También fue monarca mediano de la misma organización, al derrotar por fallo mayoritario al irlandés Andy “Irish” Lee, en diciembre de 2015, en la ciudad británica de Manchester.

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