Si los pronósticos se cumplen -lo que no siempre ocurre en boxeo-, el mexicano Emanuel Navarrete, campeón mundial súpergallo de la Organización Mundial (OMB), debe obtener un fácil triunfo ante el optimista y desconocido retador filipino Jeo Tupas Santísima, el 22 de febrero, en la Grand Garden Arena, del lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

El pleito entre “El Vaquero” Navarrete (30-1-0, 26 KOs) y “Santino” Santísima (19-2-0, 16 KOs) será de respaldo del segundo combate entre el estadounidense Deontay “El Bombardero de Bronce” Wilder (42-0-1, 41 KOs) y el inglés Tyson “El Rey Gitano” Fury (29-0-1, 20 KOs), quienes finalizaron sin vencedor ni vencido, el 1 de diciembre de 2018, en el Staples Center, de Los Ángeles, y ahora van nuevamente por la corona de la división pesada, versión Consejo Mundial (CMB), que defenderá por undécima ocasión el norteño.

Ante Santísima, de 23 años y nacido en la ciudad filipina de Masabate, Navarrete expondrá por quinta ocasión la faja de las 122 libras, que obtuvo por fallo unánime hace 14 meses frente al ghanés Isaac “La Tormenta Real” Dogboe, en diciembre de 2018.

Pero el africano, asentado en Londres, hizo valer una cláusula del contrato y a comienzos de junio del siguiente año chocaron por segunda ocasión en Tucson, Arizona, donde el azteca ratificó la superioridad sobre el ghanés, al que noqueó en el asalto de despedida.

Con una racha de 25 victorias sucesivas, incluidas 20 antes del límite y dos por fallo judicial en los últimos 22 ascensos al cuadrilátero, Navarrete parte como amplio favorito para doblegar por cualquier vía a Santísima, que hace su debut fuera de las fronteras de Filipinas.

“Estoy muy motivado por hacer mi quinta defensa en menos de un año y especialmente porque estoy orgulloso de ser parte de una cartelera histórica encabezada por Wilder vs. Fury II”, dijo Navarrete a un grupo de periodistas en Las Vegas. “Esta es una gran oportunidad para dar una gran exhibición para los fanáticos y mostrar mi talento una vez más”.

Púgil de gran pegada, Navarrete viene de aplicar el cloroformo en la cuarta ronda a su coterráneo Francisco “Panchito” Horta, en Puebla, México.

Al referirse a su oponente, Navarrete señaló que es muy fuerte, pega duro y tiene gran resistencia, como lo demuestra que nunca ha perdido por la vía del cloroformo, pero “no lo dejaremos tomar la iniciativa porque me puede costar caro. Así que respaldado por una excelente preparación, voy desde el principio a imponer condiciones y a ser el primero que lo noquee en su carrera.”.

El único fracaso de Navarrete se lo infligió el también mexicano Daniel Argueta, el 27 de julio de 2012, en la localidad de Polanco, en el Distrito Federal de la capital mexicana. En esa ocasión, la victoria de Argueta fue por puntos a cuatro asaltos, en la división mosca (112 libras).

Ubicado quinto en la clasificación de la Organización Mundial (OMB) en las 122 libras, Santísimo miró con asombro al traductor que servía de intérprete con los periodistas en el hotel MGM Grand, cuando le informó que las apuestas estaban 50-1 favorables a Navarrete.

“(El pronóstico) no significa nada para mí, porque me entrené muy fuerte y he estudiado bien sus combates”, dijo Santísimo a los medios en idioma en tagalo, la lengua oficial de la República Filipina. “Vi cinco de sus peleas y sé lo que debo hacer para derrotarlo”.

Durante las últimas semanas, Santísima y los medios filipinos intentan hacer una similitud con la victoria de Manny Pacquiao, en su primera presentación en Estados Unidos, ocurrida el 23 de junio de 2001, cuando propinó una golpiza al surafricano Lehlo “Manos de Piedra” Ledwaba, quien hacía la sexta defensa de la faja súpergallo de la Federación Internacional (FIB). Para el zurdo “PacMan” Pacquiao fue la primera de sus coronas profesionales.

“Es un gran desafío para mí”, reconoció Santísima. “Pero allá arriba solo estaremos él y yo. Estoy en magnífica forma y seguro que puedo repetir la actuación de Manny (Pacquiao)”.

Santísima acumula 17 triunfos en forma sucesiva, el más reciente por decisión mayoritaria ante René Dacquel, el 14 de diciembre pasado, en la ciudad filipina de Bogo. Antes de esa racha, Santísima sufrió el segundo fracaso de su carrera también por fallo mayoritario versus su connacional Marlon “Kamote” Arcilla, en mayo de 2014. Dos de los jueces se inclinaron por Arcilla con puntuaciones de 58-56 y el otro otorgó 57 puntos a cada contendiente, en reyerta de la división gallo.

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