Antes de responder la pregunta, una tenue sonrisa asoma el rostro del zurdo cubano Guillermo Rigondeaux cuando le señalan que el venezolano Liborio Solís, su próximo rival, ha expresado que si el caribeño intenta intercambiar golpes saldrá derrotado por la vía del cloroformo.

Ambos ex campeones mundiales, “El Chacal” Rigondeaux (19-1-0, 13 KOs) y Solís (30-5-1, 14 KOs) lucharán por la corona vacante gallo (118 libras) de la Asociación Mundial (AMB), el 8 de febrero, en el PPL Center, de Allentown, Pensilvania, en pleito de respaldo del que escenificarán el zurdo estadounidense Gary Russell Jr. y el invicto retador mongol asentado en Los Ángeles, Tugstsogt “King Tug” Nyambayar (11-0-0, 9 KOs), quien intentará destronar al norteño de la faja pluma del Consejo Mundial (CMB).

Nacido en la ciudad venezolana de Maracai y con residencia en la capital canalera, Solís, de 37 años, hace pocos días expresó en declaraciones a un medio panameño, que ha visto pelear varias veces al gladiador cubano y también estuvo atento del pleito frente al mexicano Julio “El Pollito” Ceja, que cayó anestesiado en el octavo asalto, en junio pasado, en el hotel y casino Mandalay Bay de Las Vegas.

“Sé que suele correr, aunque últimamente se ha estado parando (intercambiando)”, dijo Sólis. “Pero si se detiene a pelear conmigo, visitará la lona. Peleo contra los mejores, con quien sea que se me cruce en el camino. Voy a entrar a ganar”.

Doble monarca olímpico en Sydney-2000 y Atenas-2004, Rigondeaux, de 39 años, elogió a Solís, pero al mismo tiempo dijo que se encuentra en excelentes condiciones para alcanzar la segunda corona profesional en una división diferente, después de reinar durante varios años en los súpergallos (122 libras).

“Solís es un gran oponente y un retador de alto nivel”, comentó Rigondeaux al diario El Nuevo Herald, de Miami. “Pero estoy listo para reclamar mi posición como campeón mundial. Esta pelea es muy importante para mí y les voy a demostrar a todos por qué soy uno de los mejores boxeadores de mi generación. A partir del 8 de febrero voy a comenzar otro reinado como campeón del mundo”.

El pleito Rigondeaux-Solís inicialmente estuvo programado para el 21 de diciembre, en la Toyota Arena, de Ontario, California, donde ambos disputarían la corona que dejó vacante el japonés Naoya “El Monstruo” Inoue (19-0-0, 16 KOs), al ascender a súpercampeón, después de vencer unánime al veterano filipino Nonito “El Relámpago” Donaire (40-6-0, 26 KOs) en la final de Súper Serie Mundial (WBSS, en inglés), disputada el 7 de noviembre, y que se conoce como “La Batalla de Saitama”, la ciudad japonesa donde se enfrentaron.

El enfrentamiento se vino abajo cuando Solís no obtuvo a tiempo el visado para ingresar a territorio estadounidense. Uno de los allegados del sudamericano afirmó que “se hicieron muchas gestiones hasta última hora, pero no se pudo lograr nada. Ahora enfilaremos nuestros esfuerzos en poder efectuar la pelea lo antes posible”.

Oriundo de la oriental provincia de Santiago de Cuba, Rigondeaux sufrió el único fracaso en las filas rentadas ante el astro ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko –entre los mejores libra por libra en la actualidad-, quien le propinó una paliza, que lo obligó a abandonar el combate en el octavo asalto, en reyerta pactada en las 130 libras, dos por encima de la habitual del cubano.

Transcurridos 13 meses desde el fracaso ante Lomachenko, el gladiador caribeño anestesió en el primer episodio al mexicano Giovanni “Lloviznas” Delgado, el 13 de enero de 2019, en Los Ángeles, California. Cinco meses más tarde, el 23 de junio, Rigo -como lo llaman familiares y amigos- aplicó el cloroformo en el octavo episodio al azteca Ceja, en Las Vegas, donde dejó a un lado su boxeo elusivo y se lió a golpes con el mexicano, quien al momento del desenlace se mantenía al frente en las tres tarjetas de los oficiales.

Al posponerse la reyerta contra Solís en diciembre, Rigondeaux perdió la oportunidad de combatir por tercera vez en el año, algo que no conseguía desde 2012, cuando alcanzó la faja de la AMB al noquear en seis rounds a Rico Ramos y después la defendió con éxito ante Teon Kennedy y Roberto Marroquín, los tres estadounidenses.

Al referirse a su participación en la categoría inmediata inferior, Rigondeaux señaló que “ahora que bajé a los gallo, me siento más fuerte que nunca y creo que puedo sacar más de mis habilidades. Estoy tratando de hacer historia al ganar mi tercera faja profesional en dos divisiones para que estén junto a mis dos medallas olímpicas. Quiero dejar mi legado como uno de los mejores boxeadores cubanos de todos los tiempos”

SOLIS SUMA CINCO TRIUNFOS

Cinco triunfos consecutivos suma Solís, el último por KO en el primer asalto ante el colombiano Karluis Díaz, el 18 de julio pasado, en Panamá, donde el vencido sufrió el cuarto descalabro en sucesión. El revés más reciente del venezolano se lo infligió el inglés Jamie McDonnell, el 12 de noviembre de 2016, en Monte Carlo, Principado de Mónaco, donde el británico hizo la quinta exposición de la faja gallo de la AMB.

Solís se alzó con el título del orbe súpermosca de la Asociación Mundial (AMB) por fallo mayoritario frente al nipón Kohei Kono, el 6 de mayo de 2013, en Tokio, Japón. Dos de los oficiales le otorgaron el triunfo con puntuaciones de 114-112 y 115-111, mientras el otro repartió 113 puntos para cada uno.

Siete meses más tarde, Solís añadió a su currículo la corona vacante de la Federación Internacional (FIB), también en las 115 libras, al derrotar por decisión dividida al igualmente japonés Daiki Kameda, en la ciudad de Osaka. Dos jueces entregaron boletas favorables a Solís de 116-112 y el tercero se inclinó por Kameda 115-113.

Solís ocupa el primer lugar de la clasificación de la AMB en las 118 libras, en tanto Rigondeaux lo escolta en ese listado.

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