En ocasiones, un triunfo sorpresivo pueden embotar la mente a tal extremo que no se comprenda a plenitud, que lo más importante no es llegar, sino mantener el éxito alcanzado. El estadounidense de origen mexicano Andy Ruíz tocó inesperadamente la gloria con sus manos, pero la perdió en forma vertiginosa por una actitud irresponsable, carente de profesionalismo. Ahora se encuentra sumido en un laberinto y con un futuro incierto en lo deportivo.

Por obra del azar, “El Destructor” Ruíz (32-2-0, 22 KOs) se convirtió en elegido de última hora para enfrentar al entonces monarca de los pesos completos Anthony “AJ” Joshua (23-1-0, 21 KOs), quien escogió para una defensa voluntaria al estadounidense Jarrell Miller, el 1 de junio del pasado año, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York.

A escasas semanas del pleito, la Agencia Voluntaria Antidopaje (VADA) reveló que “Big Baby” Miller había dado positivo a una sustancia prohibida, lo que echaba por tierra la reyerta versus Joshua, en lo que sería para el campeón su debut en Norteamérica.

Entonces, Eddie Hearn, el promotor de Joshua, buscó un sustituto para salvar la velada e inicialmente se pensó en el zurdo cubano Luis “King Kong” Ortíz, pero hubo un careo entre Hearn y los representantes del peleador caribeño en cuanto a un ofrecimiento de varios millones, que supuestamente el veterano de 40 años y su grupo rechazaron exigiendo una cifra superior. Del campamento de Ortíz emergieron fuertes declaraciones, alegando que Hearn mentía, pues nunca envió un contrato con el dinero que dio a conocer, superior a los $ 5 millones.

Sin conocerse a ciencias ciertas quién dijo la verdad en el cruce de opiniones, Hearn apremiado por el tiempo, se inclinó por Ruiz, nacido en Imperial, California, pero descendiente de mexicanos. Aunque no tenía una extraordinaria trayectoria, el único fracaso del californiano se lo había infligido por fallo mayoritario, el australiano Joseph Parker, en diciembre de 2016, cuando disputaron el cinturón del orbe vacante de la OMB, que el “aussie” perdió posteriormente por decisión unánime ante Joshua, en marzo de 2018, en Cardiff, Gales.

A horas del combate, las apuestas se inclinaban en forma absoluta hacia el hercúleo inglés frente al regordete estadounidense. No obstante, Ruíz dejó boquiabierto al mundo del boxeo al anestesiar a Joshua, después de propinarle cuatro derribos, dos en el tercer asalto y un par más en el séptimo, cuando el árbitro Michael Griffin dio por terminadas las acciones. Con la victoria, Ruíz pasó a la historia, como el primer campeón mundial con sangre mexicana en la división de los mastodontes.

Por contrato, el flamante monarca debía ofrecerle la revancha al destronado. Y el segundo duelo se efectuó, con bombos y platillos, el 7 de diciembre, en la ciudad de Diriyah, en Arabia Saudita.

Si en la primera reyerta hubo fuertes rumores de que Joshua hizo una preparación deficiente, para el segundo compromiso el que prácticamente se peleó con el gimnasio fue Ruíz, dedicado por entero a los placeres de la vida y gastando en forma descontrolada el dinero proveniente del triunfo.

Por la intensa preparación, Joshua marcó 10 libras menos en la revancha, pero Ruíz añadió casi 20 a su anatomía, consecuencia de una mala alimentación y ausencia casi total a los entrenamientos. Resultado: el británico recuperó las coronas por fallo unánime (dos jueces votaron 118-110 y el otro 119-109) en un pleito que prácticamente fue de un solo lado.

Entonces comenzaron a surgir los detalles de la “vida loca” que había tenido Ruíz mientras ostentaba los títulos de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB), la Organización Mundial (OMB) y la Federación Internacional (FIB) en el peso pesado.

DURAS CRITICAS DEL PADRE DE ANDY RUIZ

Aún en territorio saudita, el padre de Andy Ruíz (uno de sus preparadores) criticó el débil entrenamiento de su hijo, así como las constantes fiestas y la falta de concentración que tuvo para cruzar guantes con Joshua en la revancha.

“(Hubo) exceso de celebración, todos los políticos venían a recogerlo a Guadalajara, (fue) un verdadero desmadre de campamento”, dijo Ruíz Sr. “Nunca se concentró bien y no me escuchaba cuando le decía que no podía llegar con exceso de peso. Tampoco le hacía caso, ni le tenía respeto a Manny (el entrenador Robles). Se iba y corría solo. No quiso hacer caso. Estaba terco”.

DESPEDIDO MANNY ROBLES

Hace pocas horas, Andy Ruíz Jr. despidió a Manny Robles como jefe de entrenadores. Y fue el propio técnico que lo había llevado al éxito más trascendental de su carrera, quien confirmó la noticia de la separación.

“El padre (Ruíz Sr.) me había dicho después que ganamos el título, que su hijo estaría conmigo hasta el final (de la carrera), así que cuando recibí la noticia (de la separación), me sorprendió”, dijo Robles a la cadena ESPN. “Pensé que en la revancha podíamos volver a hacerlo. Pero no puedes hacerlo, si el boxeador no está ahí, si no quiere. Como entrenador hice lo que pude”.

Robles expresó su agradecimiento tanto al boxeador como a su padre por haberle dado la oportunidad de ser parte de un resultado histórico para el boxeo mexicano. Al mismo tiempo, le recomendó a Ruíz Jr. que cualquiera que sea el nuevo entrenador (se menciona con fuerza a Teddy Atlas y a Freddie Roach), “debes enfocarte, recuperar el hambre y tener disciplina, si aspiras a ser campeón mundial nuevamente”.

En palabras reconocimiento a Ruíz Jr., Robles dijo que siempre “supe de sus capacidades, de su técnica, de su pegada y la resistencia que tiene, pero él debe hacer el esfuerzo si en verdad quiere regresar a la cima. No existen milagros”.

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