Solo habían transcurridos pocos segundos del nocaut técnico que propinó al irlandés Gary O´Sullivan, el 11 de enero, cuando el mexicano Jaime Munguía lanzó el reto a los monstruos de la división mediana, en lo que podría catalogarse como un suicidio boxístico, dado que el triunfo ocurrió en su primera presentación oficial en los 160 libras.

“Quiero a los mejores del peso mediano”, dijo Munguía, sobre el cuadrilátero del Alamodome, de San Antonio, Texas. “Deseo enfrentar a Canelo Alvarez, Gennadi Golovkin o Jermall Charlo. Sé que tienen más experiencia, pero mi objetivo es rivalizar con todos ellos”.

Aunque Munguía (35-0-0, 28 KOs) exhibió gran pegada en los súperwelter, que lo condujo al título de la Organización Mundial (OMB) y a cinco defensas exitosas de esa corona, quizás el ambiente y la euforia del triunfo ante “Spike” O´Sullivan (30-4-0, 21 KOs), llevaron al púgil azteca a exteriorizar sentimientos de difícil concreción, sin percatarse que todavía tiene un espinoso camino por delante, antes de encontrarse en condiciones reales de salir airoso frente a los mencionados.

Mostrando mejores armas, Munguía se impuso inobjetablemente a O´Sullivan, a quien su esquina no le impidió continuar combatiendo en las postrimerías del undécimo asalto, después de ser derribado y recibir un castigo feroz.

Pero ni Munguía ni la promotora Golden Boy Promotions deberían mostrar una euforia desmedida por el éxito, ya que el irlandés no figura entre los principales contendientes de peso mediano. Y resultó llamativo que en los primeras rondas el pleito se mantuvo bastante nivelado e incluso en las postrimerías el europeo atrapó a Munguía con una buena cantidad de golpes, a pesar de estar exhausto y tras haber recibido mucho castigo.

Al explicar su desenvolvimiento ante un adversario al que se le otorgaban pocas posibilidades de victoria, Munguía expresó que “le daría a mi actuación un 7 o un 8, porque esta es una nueva división para mí. Me sentí más fuerte y con mejor acondicionamiento. Pero necesitaba ajustar la velocidad para sentirme completamente cómodo. Por momentos estaba confundido acerca de si debía atacar o no. A veces pensaba lanzarme al ataque y no lo hice. Estuve más atento al final, aunque sin dudas me golpeó varias veces”.

A favor de O´Sullivan, de 35 años, hay que resaltar que exhibió gran coraje y una sólida barbilla, aunque Munguía, tampoco mostró el mismo poder que en la categoría inmediata inferior, desde su debut en julio de 2013, cuando propinó nocaut en dos asaltos a su coterráneo, ya retirado Manuel Mora.

Horas antes del pleito, Munguía, nacido hace 23 años, en Tijuana, Baja California, había intentado realzar las virtudes de su oponente, señalando que poseía mucha fortaleza en la mano derecha, con evidentes características de ser un púgil que avanza constantemente y suelta sus golpes con rapidez”.

Cuatro meses atrás, el 14 de septiembre, Munguía, había doblegado en cuatro asaltos al ghanés Patrick Allotey, en Carson, California. Tres derribos obligaron al árbitro Jack Reiss a detener las acciones, para evitarle al africano que continuara recibiendo un castigo innecesario y un potencial daño cerebral.

Igualmente eufórico por el triunfo estuvo el mexicano-estadounidense Oscar De La Hoya, quien guía la carrera de Munguía y es máximo directivo de la compañía Golden Boy Promotions (GBP). “Eso es lo que necesitaba hacer”, afirmó sonriente De La Hoya. “Las 160 libras es una división muy difícil, pero él será campeón mundial este año. Solo necesita las peleas correctas, las peleas emocionantes que la gente quiere ver. Y ya hizo el reto a Canelo”.

Algunos cercanos a Munguía, estiman que haber mencionado a Canelo entre sus objetivos, es igualmente un punto de referencia para De La Hoya, de cara a un segundo combate del pelirrojo mexicano en septiembre próximo. Otros estiman que Munguía carece de suficiente experiencia en los medianos, aunque ese duelo con el actual rey de la taquilla le reportaría ganancias exorbitantes.

Para cumplirse las palabras de De La Hoya, en el sentido de que Munguía será monarca mundial en 2020, tendría que vencer a Canelo, súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB), o Ryota Murata, dueño de la faja “regular” de ese organismo. O a al estadounidense Demetrius “Boo Boo” Andrade, titular de la Organización Mundial (OMB), o al kazajo Gennady “GGG” Golovkin, poseedor del cinturón de la Federación Internacional (FIB) o al gemelo estadounidense Jermall “El Sicario” Charlo, quien exhibe el cetro del Consejo Mundial (CMB).

Quizás el vaticinio de De La Hoya sea un simple espejismo, para ofrecerle mayor interés mediático a Munguía, de cara a sus venideras presentaciones, en las 160 libras, donde hay otras figuras de reconocido calibre y resultados como los estadounidenses Daniel Jacobs, Alantez Fox o Chris Eubank Jr., así como el ucraniano Sergiy Derevyancho, el ruso Matt Korobov o el irlandés Luke Keeler, entre otros.

JJA
Zona de los archivos adjuntos

Facebook Comments