Cuando menos lo esperaba y por vericuetos del boxeo, al jovencito dominicano Jeison Rosario le llegó la oportunidad de enfrentar al doble campeón estadounidense Julian Williams, quien descartó una revancha contra su coterráneo Jarrett Hurd por discrepancias en varios aspectos relacionados con el control antidopaje.

Después de arrebatarle a “Swith” Hurd (23-1-0, 16 KOs) el invicto y las coronas de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB) y de la Federación Internacional (FIB) en las 154 libras, en un combate que tuvo todos los ingredientes para “Pelea del Año”, “J-Rock” Williams (27-1-1, 16 KOs) debía por contrato otorgarle la revancha al destronado, pero no llegaron a un acuerdo y el pleito quedó en el limbo.

De ahí que el jovencito “Banana” Rosario (19-1-1, 13 KOs) recibió la propuesta, la que él y sus asesores aceptaron por tratarse de “el combate de mi vida”, según expresó con inusitada alegría a medios de la ciudad de Miami, donde reside y se entrena bajo las órdenes del experimentado Luis Pérez.

Nacido en Santo Domingo, capital quisqueyana, Rosario, de 24 años, chocará con Williams, cinco años mayor, el 18 de enero, en el Centro Liacouras de la Universidad de Temple, Filadelfia, donde el monarca expondrá por primera vez las dos fajas que logró ante Hurd.

“Cuando comencé en el boxeo, mi objetivo inmediato fue convertirme en campeón mundial. Y ahora ese sueño está a las puertas”, dijo Rosario en un descanso en su cuartel general del sur de Florida. “Por ello me mantuve en el gimnasio y volcado de lleno en la preparación sin celebrar las festividades de fin de año con el propósito de llegar en las mejores condiciones para este importante combate”.

Rosario venció por fallo dividido al mexicano Jorge “El Demonio” Cota, el 20 de abril, en Carson, California. Dos de los jueces le otorgaron puntuaciones favorables de 96-94 y 97-93, en tanto el otro se inclinó por el azteca también por 97-93.

Ahora suma siete victorias y un empate desde que sufrió el único percance de su carrera, ese a manos del jamaiquino Nathaniel “Nat el Grande” Gallimore, quien lo noqueó en el sexto asalto, el 29 de abril de 2017, en Las Vegas.

Sobre las condiciones adversas que tendrá al enfrentar a Williams en la ciudad natal del monarca, Rosario comentó que la historia se repetirá como lo hizo Williams al presentarse el 11 de mayo, en el Eagle Bank, de la ciudad de Fairfax, donde dejó frustrado al delirante público que durante toda la pelea respaldó a Hurd.

“El público considera que será una pelea fácil para Williams”, dijo Rosario (19-1-1, 13KOs) durante una entrevista en la cadena Fox Sports. “Pero cuando suene la campana, los fanáticos verán de lo que soy capaz. Estoy agradecido de Julian, sin dudas un gran campeón, pero mi trabajo es ir allí y quitarle los títulos. Debo hacerlo y lo haré”.

Envuelto en esa euforia y optimismo que exhibe la juventud ante los grandes acontecimientos, sin valorar cuán gigantesco puede ser el reto, Rosario dijo que aprendíó mucho de aquel revés (ante Gallimore) y que ahora se encuentra listo para combatir contra Williams durante los 12 asaltos si fuera necesario, pero está convencido que “llevaré los títulos para República Dominicana y será por nocaut. Estoy ansioso de que llegue el momento de subir al ring”.

Williams suma cinco victorias, la más reciente ante Hurd, después de caer en el quinto asalto por la vía del cloroformo ante el gemelo Jermall “El Sicario” Charlo, el 10 de diciembre de 2016, en Las Vegas, donde disputaron el cinturón del orbe de la FIB, en la categoría súperwelter. Charlo (30-0-0, 22 KOs) actualmente posee el título del Consejo Mundial (CMB) en las 160 libras.

“Es algo grandioso tener una pelea de regreso a casa en Filadelfia”, afirmó Williams, quien no se presentaba ante su público desde el 30 de septiembre de 2011, cuando se impuso unánime en seis asaltos al ya retirado ecuatoriano Eberto Medina. “Estoy muy emocionado porque me aseguran que habrá lleno completo en el Centro Liacouras. Así que deseo que llegue el día para presentarme ante mi gente”.

Al referirse a su oponente, Williams enfatizó que Rosario es un buen boxeador, al que ha estudiado en detalles. “Sé que tiene un golpe sólido y que ha mejorado desde su única derrota ante Nathaniel Gallimore. Así que será una prueba dura para mí, pero estoy preparado para retener mis títulos y darle una gran alegría a la multitud de mi ciudad”.

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