Después de obtener el derecho a luchar por la corona súpermosca en dos pleitos, un rosario de difíciles obstáculos tendrá que rebasar el joven puertorriqueño Jeyvier Cintrón para cumplir su sueño de convertirse en monarca mundial, en duelo señalado en la despedida de 2019, en el Gimnasio General Ota-City, de Tokio, la capital japonesa.

Invicto en el boxeo rentado, “Perrito” Cintrón (11-0-0, 5 KOs) buscará arrebatarle la faja súpermosca de la Organización Mundial (OMB), al tetracampeón Kazuto Ioka (24-2-0, 14 KOs), quien en su palmarés exhibe también los títulos de peso Mínimo (2011), Minimosca (2012) y Mosca (2015).

El pasado 19 de junio, Ioka, de 30 años, se erigió en el primer púgil de la llamada Tierra del Sol Naciente en poseer cuatro fajas del orbe, tras derrotar por nocaut técnico en el décimo asalto al filipino Aston “Mighty” Palicte, en la ciudad japonesa de Chiba.

Entre sus retos, que incluye el largo vuelo hacia el continente asiático, Cintrón enfrentará a una entusiasta afición, que como es lógico ofrecerá todo su respaldo a Ioka, un ídolo local. Y aunque el árbitro principal (Tony Weeks) y la terna de oficiales (el estadounidense Wes Melton, el australiano Phil Austin y el panameño Julio César Alvarado) son foráneos, siempre el respaldo del público influye en las decisiones arbitrales, más aún cuando uno de los contendientes es dueño de la corona.

Pero Cintrón llega al enfrentamiento con un elevado optimismo, como se puso de manifiesto en una exhibición que realizó hace algunas horas ante los medios que asistieron a observar esa jornada de trabajo.

“Lo único que pasa por mi mente es que mi vida puede cambiar el 31 de diciembre”, expresó Cintrón al terminar el entrenamiento, en compañía de su preparador, el otrora campeón mundial Iván “Iron Boy” Calderón, así como por su padre Javier Cintrón y Alfonso Uría, que igualmente integran el grupo de trabajo. “Comprendo que no será fácil, porque Ioka es una estrella y un boxeador histórico en Japón, pero esta pelea puede que todo sea diferente para mí en el futuro”.

Cintrón se ganó el derecho de retar a Ioka luego de vencer por decisión unánime al también nipón, Koki Eto, en una eliminatoria mundial. Fue el segundo enfrentamiento entre ambos peleadores luego de que la primera reyerta, el 25 de mayo último, terminó sin decisión, luego que Eto en un principio resultó declarado vencedor, pero de inmediato el puertorriqueño protestó y en un análisis posterior la secuencia en video demostró que el derribo del boricua había sido producto de un cabezazo accidental.

De inmediato la OMB ordenó que ambos púgiles tuvieron una segunda reyerta, igualmente con carácter eliminatorio y la faja Internacional en juego. Dos meses y ocho días más tarde, el 2 de agosto, se efectuó la revancha, igualmente en la localidad de Kissimmee, Florida, y en esa oportunidad, Cintrón no dejó margen a dudas de su superioridad sobre Eto, al derrotarlo por fallo unánime y tres boletas idénticas de 99-90, que incluyó un derribo en la segunda ronda.

“La victoria sobre Eto, un boxeador muy experimentado, me acercó más a mi sueño de ser campeón mundial”, apuntó Cintron, quien participó en los Juegos Olímpicos de Londres-2012 y Río de Janeiro-2016. “Ahora la pelea con Ioka es la más grande de mi carrera y espero regresar a Puerto Rico con ese añorado título”.

Con sus cuatro fajas ecuménicas, Ioka, de 30 años, nacido en Osaka y radicado en Tokio, tiene el camino asegurado para ingresar al Salón de la Fama Internacional, con sede principal en Canastota, Estados Unidos.

Antes de doblegar a Palicte, Ioka cayó por decisión dividida frente al filipino Donnie Nietes, el 31 de diciembre, un año exacto antes de su venidero pleito contra Cintrón, en combate efectuado en el Wynn Palace Cotai, de Macao, China. Dos de los jueces de silla otorgaron boletas de 118-110 y 116-112 favorables al tagalo, en tanto el otro se inclinó por Ioka también por 116-112.

Facebook Comments