El sueco Badou Jack respalda el extendido criterio que en sentido figurado señala que “lo que no te mata, te hace más fuerte”. Y lo trae a colación como una moraleja, después de su revés unánime hace casi un año frente al zurdo estadounidense Marcus Browne, en el que sufrió una enorme herida en el rostro, producto de un cabezazo accidental, que requirió un centenar de puntos de sutura.

Ahora “El Destripador” Jack (22-2-3, 13 KOs) regresa frente al haitiano-canadiense Jean Pascal (34-6-1, 20 KOs), quien expondrá por primera vez la faja semipesada de la Asociación Mundial (AMB) y también de Plata del Consejo Mundial (CMB), el 28 de diciembre, en Atlanta, Georgia.

Con firme convicción, Jack asegura que en el boxeo “las derrotas te hacen mejor” si sabes manejarlo, tienes una mente positiva ante esa adversidad y te concentras en el futuro. “Mi primer fracaso (por nocaut en el primer round ante Derek Edwards, en 2014) fue un accidente, supe afrontar la situación y mejoré en el plano boxístico y en la vida. La más reciente ante Browne no resultó la más justa, pero me ha hecho sentir más hambre y voy a salir a ganar la pelea pase lo que pase”.

Nacido hace 36 años en Estocolmo, la capital sueca, y asentado en Las Vegas, Jack ha sido monarca del orbe en par de ocasiones. La primera en abril de 2015, cuando se impuso por fallo mayoritario al estadunidense Anthony “El Perro” Dirrell, en Chicago, donde el norteño hacía la primera defensa de la faja súper mediana del CMB. Dos oficiales votaron favorable al europeo con puntuaciones de 116-112 y 115-113, mientras el otro repartió 114 unidades para cada contendiente.

El segundo cinturón ecuménico lo obtuvo Jack por nocaut técnico en el quinto episodio ante el británico Nathan “Clev” Cleverly, el 26 de agosto de 2017, en la T-Mobile Arena, de la Ciudad del Pecado, donde se adueñó de la corona de la AMB en las 175 libras, la misma que intentará arrebatar a Pascal.

Aunque es visible la cicatriz en la frente de Jack como prueba del cruento combate que sostuvo con Browne, asegura que está listo al ciento por ciento y que lo ha demostrado a lo largo de su campamento. “Sé que me queda mucho todavía por dar en este deporte. Siento que soy joven y me encuentro muy motivado para ofrecer el mejor desempeño de mi carrera”.

Cuando los reporteros le preguntan que significa la marca que quedó en su rostro de aquel sangriento combate en enero, Jack inicia la respuesta con una sonrisa. “Puede que no se vea bonito, pero soy un boxeador, no un modelo. Y debo seguir adelante sin preocuparme mucho por eso”.

El haitiano Pascal derrotó a Browne siete meses después de la derrota de Jack, en un pleito que tenía como incentivo la faja interina de la AMB y de Plata del CMB. Y como donde las dan, las toman, Browne coincidentemente sufrió una peligrosa herida en el rostro, también por un involuntario choque de testas, que obligó al árbitro Gary Rosato a detener momentáneamente el pleito y solicitar la evaluación del médico, quien sugirió al tercer hombre sobre el cuadrilátero finalizar las acciones.

A pesar de que Browne ganó cinco de los siete primeros asaltos, las tarjetas de los tres jueces se inclinaron 75-74 por el púgil caribeño, quien decidió a su favor gracias a tres derribos, uno en la cuarta y dos en la séptima, más una amplia ventaja en el octavo. Unos días después, Pascal fue ascendido de monarca interino a “regular”.

Antes de doblegar a Browne, Pascal había perdido por unanimidad ante el invicto kirguisio Dmitry Bivol (17-0-0, 11 KOs), el 24 de noviembre de 2018, en Atlantic City, Nueva Jersey, donde disputaron el título de la AMB en las 175 libras. Unos meses después, ese organismo elevó a Bivol a súpercampeón, lo que favoreció a Pascal despúes de imponerse a Browne.

La victoria ante Browne ocurrió una década después que Pascal había obtenido su primer cinturón del orbe. El 19 de junio de 2009, Pascal se impuso unánime al rumano, también asentado en Montreal, Adrian “El Tiburón” Diaconu, quien exponía por primera ocasión el título del Consejo Mundial (CMB). Dos tarjetas mostraron ventajas de 115-112 y la otra 116-111.

Como el enfrentamiento resultó cerrado de principio a fin y ambos residían en la misma ciudad canadiense, la revancha no se hizo esperar y los dos gladiadores se vieron las caras en el ring nuevamente seis meses más tarde. Entonces, Pascal venció en forma más convincente, con boletas de 118-110 (2) y 117-111, también en el Bell Centre.

Con una larga carrera en los encordados, Pascal ha cruzado guantes con varios de los más renombrados púgiles de las 175 libras, entre ellos el “inmortal” Bernard Hopkins, Chad Dawson, Lucian Bute, Eleider Alvarez, Dmitry Bivol y Sergey Kovalev, frente a este último con par de reveses, ambos por la vía del sueño.

Al comentar sobre el duelo que se avecina, Stéphan Larouche, entrenador de Pascal, afirmó que su discípulo se encuentra en excelente forma competitiva y que posee una mentalidad muy fuerte. Precisó que ha estudiado a fondo y al mismo tiempo ja perfeccionado las habilidades de Pascal y no tiene la menor duda que ofrecerá un gran combate ante Badou Jack.

“Este verano, con mi triunfo sobre Browne, Estados Unidos fue testigo una vez más de mis habilidades en el cuadrilátero”, dijo Pascal. “La gente me subestimó pensando que no me quedaba suficiente gasolina en el tanque, por lo que mi principal objetivo era demostrarles lo equivocado que estaban. Aunque sé que algunos me odian y otros me aman, siempre les doy a los fanáticos un buen espectáculo. Y nuevamente lo haré, aunque reconozco que Jack es un adversario muy fuerte, pero estoy listo para derrotarlo”.

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