La revancha entre el entonces campeón Tony Harrison y el retador Jermell Charlo, resultó muy disputada y altamente competitiva, el 21 de diciembre, en la Toyota Arena, de Ontario, California. Pero tras 10 cerrados episodios, el gemelo Charlo noqueó a Harrison en la siguiente fracción y de paso recuperó la faja súperwelter del Consejo Mundial (CMB), que su rival le había arrebatado un año atrás.

En un violento intercambio en los instantes finales del segundo asalto, “El Hombre de Hierro” Charlo (33-1-0, 17 KOs) derribó al “Súper Malo” Harrison (28-3-0, 21 KOs) con un gancho de zurda, seguido de una derecha al rostro, que hizo caer sentado al monarca. Tras la cuenta protectora del árbitro Jack Reiss, sonó la campana que otorgó el imprescindible y necesario respiro a Harrison.

Sin embargo, el golpe no afectó el rendimiento posterior del campeón, quien con buen boxeo llevó “la voz cantante” en el siguiente episodio, moviéndose con soltura por el cuadrilátero y descargando sus puños también con precisión en la corta distancia. Aunque ambos se pegaron con fortaleza en el cuarto, hubo superioridad del gemelo Charlo, gracias a su efectivo gancho de zurda. Resultaron tres minutos frenéticos, donde el público disfrutó de los potentes disparos de uno y otro.

Así, pegándose fuerte y con dominio ora para uno, ora para otro, en los siguientes asaltos, llegaron al undécimo. Charlo comenzó agresivo en los primeros 60 segundos. Harrison ripostó en la fracción intermedia con algunos buenos golpes. Pero en el tercer minuto, Charlo conectó una sólida izquierda al rostro, que obligó a Harrison a retroceder y cuando estaba a punto de caer, recibió otro contundente puñetazo, que lo tumbó en su esquina.

Reiss hizo entonces el imprescindible conteo de protección. Le preguntó a Harrison si estaba bien y le pidió que se desplazara hacia un lado. Comprobado su estado, le permitió continuar. No obstante, el mal estaba hecho y ya en ese momento existían pocas dudas que el final se encontraba muy cerca. Tras la interrupción, Charlo fue a la carga nuevamente. Harrison se protegió con sus guantes como pudo, pero el barraje ofensivo del gemelo lo llevó al tapiz nuevamente. Mientras el árbitro hacía el segundo conteo, Charlo se subió a las cuerdas de una esquina y comenzó a celebrar, al tiempo que un oficial, igualmente confundido, escaló hacia el cuadrilátero.

Reanudado el pleito, Charlo multiplicó el ataque con los dos puños y Harrison, evidentemente mareado, solo atinaba a protegerse de la paliza. Fue suficiente para Reiss cuando habían transcurridos 2:28 minutos del undécimo asalto. A pesar de la golpiza que recibía y que se encontraba totalmente vulnerable y con riesgo de una mal mayor, Harrison rechazó la decisión del oficial de detener el combate. En consecuencia, la corona regresó a manos de Jermell Charlo, quien la había perdido por fallo unánime contra Harrison el 22 de diciembre de 2018, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York. Dos de los oficiales ofrecieron puntuaciones de 115-112 y el tercero 116-112, todas favorables a Harrison.

Aquella votación de los encargados de impartir justicia, no fue del agrado de Charlo. Y lo dejó entrever en sus palabras, después de doblegar a Harrison. “Recuperé el cinturón y no se lo dejé a los jueces”, dijo Charlo emocionado por la victoria. “Había mucho en juego. Dominé y lo noqueé. Voy por más grandes y mejores cosas. Ansío hacer historia. Él tuvo el título demasiado tiempo y tuve que regresar y conseguirlo”.

Después del triunfo de Harrison en 2018, sin mucha dificultad se negoció y acordó la revancha para el 23 de junio, en el hotel y casino Mandalay, de Las Vegas. Pero tres semanas antes, Premier Boxing Champions (PBC), que organizaba la cartelera, publicó un comunicado en el cual se informaba del retiro de Harrison, debido al trauma. Fue, entonces, que el mexicano Jorge “El Demonio” Cota aceptó ocupar la vacante, pero no pudo pasar del tercer asalto ante el poder de los puños de Charlo.

Nacido hace 29 años en Richmond y radicado en Houston, ambas ciudades del estado de Texas, Jermell Charlo ahora nuevamente es campeón mundial al igual su hermano gemelo “El Sicario” Jermall, quien ostenta la faja de peso mediano del CMB, que retuvo por segunda ocasión el 7 de diciembre, en Brooklyn, Nueva York, donde noqueó en el séptimo round al irlandés Dennis “El Huracán” Hogan.

Harrison, también de 29 años y oriundo de Detroit, Michigan, sumaba cuatro victorias, la última versus Charlo, tras el fracaso ante el igualmente norteño Jarred “Swift” Hurd, el 25 de febrero de 2017, en Birminghan, Alabama, donde disputaron la faja vacante de la Federación Internacional (FIB).

“(En el undécimo) comencé a sentirme un poco débil y me atrapó con sus golpes”, expresó Harrison también sobre el encordado. “Lo ganó bien. Lo odio, pero reconozco que ganó bien. Después de un año sin combatir, mi cuerpo no estaba listo. No pongo excusas”.

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